Está pelÃcula china se basa en el caso al parecer verÃdico de una mujer agonizante que se reencuentra con su familia tras pasar 17 años en la cárcel por haber matado de manera accidental a su hermanastra. Ese punto de partida le sirve al director para armar un drama en el que los prejuicios y la relación en una familia resquebrajada, lejos del ideal del núcleo familiar tradicional, ocupan la pantalla.
Primera coproducción chino-italiana, esta pelÃcula fue inscripta en Venecia como italiana, porque en PekÃn no aceptaba que se dijera que era china. Según lo explicó públicamente el director, el filme logró pasar la censura en su nación, pero las autoridades dejaron en claro que solamente querÃan en competencia al filme Ni uno menos de Zhang Yimou, la historia de una maestra rural suplente en busca de un alumno perdido que propone una visión en último término conformista (por un cineasta que alguna vez fue un inconformista) de la China contemporánea.
Este Zhan Yuan parece empeñado en proporcionar miradas más crÃticas y realistas. Sin ir más lejos, y tras superar largos trámites burocráticos, el director obtuvo permiso para llevar por primera vez sus cámaras a una cárcel verdadera, mezclando a las actrices con las prisioneras de carne y hueso, la ficción con el documental.
El director Zhang se sabe que nació en Nanjing en 1963 y que cabe inscribirlo en la denominada Sexta Generación de cineastas chinos, la que siguió a los Zhan Yimou, Xie Fei o Chen Kaige. La “Sexta Generación” es el nombre concedido a un grupo de directores chinos que se graduaron en la Academia de Cine PekÃn y en el Instituto Central de Drama a finales de los años 80 y la década del 90, que incluyen a Wang Xiaoshuai, Lou Ye, Lu Xuechang, Zhang Yuan, Guan Hu, Li Xin y Jia Zhangke. Su atención hacia los problemas de la sociedad china contemporánea y su sorprendente estilo personal los convirtió casi en clandestinos. Sin embargo, de a poco, sus pelÃculas han comenzado a emerger a la superficie, especialmente a través del DVD e internet: por esa vÃa, pelÃculas como Bicicleta de PekÃn de Wang Xiaoshuai, Xiao Wu y Platform de Jia Zhangke o El rÃo Suzhou de Lou Ye han logrado alcanzar a una franja del público chino, pese a su escasa repercusión en taquilla cuando se las exhibió en las salas.
Esa fue también la suerte de algunos de los filmes previos de Zhang Yuan, quien comenzó su carrera como largometrajista a comienzos de la década del noventa y se destacó con pelÃculas como Mamá, donde hay una madre soltera, Bastardos de PekÃn, donde hay rockeros y un drama intimista, y Palacio oriental, palacio occidental, donde hay chinos homosexuales. *
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