Tiene la palabra

El quid de la cuestión

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Hay que poner atención, y no poca; para distinguir, no sólo las voces de los ecos, como sugiere Machado, sino también lo que esas voces expresan o significan. Es decir, valga aquí la redundancia, lo que las palabras quieren decir realmente. Esto es axiomático, irrebatible.

De lo contrario será imposible entender nada. Ni lo distante y lejano, ni lo que realmente piensan los demás, por más que estos lo digan o griten a voz en cuelo y con lágrimas en los ojos o nos juren su amor con la mano puesta sobre La Biblia. Por creer y ser confiados, así nos fue.

Si entre lo sublime y lo ridículo no hay más que un paso, está visto que entre las buenas intenciones y la mala leche, el trayecto es aún menor. De otro modo no se explican, no sólo la embestida baguala a que nos vemos enfrentados (cortes de rutas y puentes, palos en la rueda, piquetes, cepos y otras lindezas), sino muchos, por no decir todos, los obstáculos con que se pretende demorar, aplazar, frenar o lisa y llanamente impedir los planes del gobierno.

Esta agresión (¿de qué otro modo llamarla?) mezcla de revuelta y asonada a la que no le falta ninguno de los ingredientes consabidos: desorden, conmoción, tumulto, disturbios, etc. es un evidente, ingrato y brutal ataque a la economía del país y sugiere no pocas preguntas:

a) ¿El Riachuelo, esa suerte de cloaca urbana, no les merece ningún reparo, muchachos?

b) ¿La planta nuclear Atucha II, será algo así como un Edén o un prado que no les inquieta?

c) ¿Otra(s) plantas de celulosa instaladas en La Argentina no les valen ninguna objeción?

d) ¿A los ambientalistas no les preocupan la pobreza, el hambre y la miseria de la gente?

e) ¿Para dónde miran cuando los colonialista arrasan y saquean la riqueza de los pueblos?

f) ¿Saben de dónde viene el caucho de la ropa, botes y gomones que utilizan alegremente?

g) ¿Los químicos, agrotóxicos, venenos y productos que desfolian no matan la naturaleza?

h) ¿Nos creen tan estúpidos como para contaminar el medio ambiente? ¡Más respeto, ché!

Podría seguir haciendo preguntas hasta agotar las letras del abecedario y más aún, pero mucho me temo que sería inútil. Por lo que optaré por plantear ciertas dudas nada menores:

1) ¿De triunfar las ideas ambientalistas, volveríamos a la caverna o el repliegue, reflujo, retroceso, o reculada se detiene en alguna etapa de a historia (si es que la hubo) en la que el hombre no alteró el entorno, el medioambiente, o el ecosistema, y por ende a la naturaleza? De ser así, me gustaría saber cuál. Si puedo elegir, opto por ser rico y vivir en el Medioevo.

2) Me llama poderosamente la atención (bah, no tanto), el silencio que guardan sobre este tema de muchos que son o se dicen: estadistas, dirigentes, jefes del Estado, políticos de raza, hombres de gobierno o líderes, así como el de los representantes de la Iglesia. Curioso, ¿no?

Como no me gusta prejuzgar ni suelo creer a priori en malas intenciones, prefiero pensar que, o bien aún no han tomado posición o simplemente le sacan el culo a la jeringa porque el tema les queda grande.

Por falta de patriotismo seguramente no es pues han demostrado ampliamente que lo tienen ni tampoco por defender sus intereses ya que en más de una oportunidad a renunciado a ellos en beneficio de la patria. Sé, que a más de uno se le puede ocurrir que lo hacen para dejar solo, poner palos en las ruedas, o no colaborar con el gobierno en situaciones difíciles como esta que estamos atravesando, y que si termina bien se subirán al carro; pero no es ese mi caso.

CARLOS GEROSA / CARLOS [email protected]

 

Carta abierta a Raúl Legnani

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Por este medio y apelando a su gentileza, quisiera hacer algún comentario a la nota de Raúl Legnani, titulada «Nadie nos va a patotear, vo»

El señor Legnani nos ilustra sobre el Artigas que lucharía con perros cimarrones para que en los repartos de tierra los más infelices fueran los más privilegiados. Pero a lo último llama a rodear al Presidente que está jugado.

Realmente no entiendo. Que yo sepa este gobierno progresista mantienen la ley de tenencia de tierras en manos de sociedades anónimas y multinacionales, mientras se escandaliza, cuando un grupo de peludos se cansa de esperar 40 años (y 11 meses de «gre gre sin decir Gregorio» de este gobierno) y ocupa 36 míseras hectáreas para cultivar el sustento de sus familias. De esto sí, el gobierno hace cuestión de Estado.

Más adelante nos dice que en 1807 no estaba Zitarrosa para alertar: » … los gringos, que se nos vienen…» Claro, hoy Zitarrosa murió y los gringos vienen a devastar el país con sus industrias corridas de otras latitudes, y aquí aplaudimos. (¡Ah, Malinche, vieja y peluda!)

El Presidente dice «no nos van a patotear», tiempo atrás le dijo a los médicos en huelga «no es el gobierno que no quiere dar más, es el pueblo que no puede dar más». ¡Caramba, si se lo hubiera dicho al FMI!

No, mire don Legnani, yo hubiera rodeado al Presidente si se hubiera jugado al proyecto de gobierno de la campaña electoral. El de aquel FA para el cual el Fondo Monetario, las Unitas, las ocupaciones de Haití, el agua en manos de los gringos eran malas palabras.

Ahora creo sí, que el Presidente está jugado, pero a otra cosa, que no es lo que yo esperaba. Mejor rodéelo usted, como ahora lo rodean los blancos y colorados, sorprendidos de tanta coincidencia.

ROMUALDO DE SOLYMAR / C.I. 1.038.414-5

 

¿Qué pasa con la publicidad de Antel?

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Con toda razón un conductor de un programa radial de la mañana, «Noticias del alma» de CX 30 Radio «Nacional», Don Luis Carlos Cotelo, veterano y prestigioso periodista, se quejaba días pasados de la ignorancia de Antel para su Programa, al no irradiar en el mismo publicidad. (Lo curioso del caso es que desde las 4.30 de la mañana en que se inicia, hasta 7.30 que termina, son decenas los llamados que se suceden por parte de oyentes, todo lo que genera justamente a Antel, una facturación nada despreciable!

El tema del reparto de la publicidad oficial es viejo y conocido y no pocas veces generador de escándalos en los entes del Estado. En Antel sin ir más lejos, se llegó al procesamiento del ex Gerente encargado del asunto, justamente por hechos comprobados durante el gobierno anterior. Hay programas radiales o televisivos de escasa audiencia o medios gráficos que pese a su poca llegada al público, cuentan con aportes publicitarios importantes, no pudiéndose explicar estos comportamientos de los encargados de repartir la publicidad.

La actual adjudicataria del reparto de la misma en Antel, es «Ginkgo», y no se explica cómo utiliza las mediciones de audiencia, muchas de las cuales se ha comprobado carecen de total seriedad.

Quebrando una lanza por el programa de Cotelo, debemos decir que personalmente notamos lo escucha mucha gente, habida cuenta de los incesantes llamados desde horas muy temprana, por parte de los oyentes que plantean distintas inquietudes. Sin embargo, Antel no publicita en el mismo, haciéndolo en otros programas cuya audiencia, todos lo sabemos, es prácticamente nula o muy escasa.

Pensamos que tanto la presidenta de Antel ingeniera Simon como la gerente encagara de la publicidad contadora Suburú, deben tomar cartas en el asunto.

YAMANDU LERENA

 

¿Y la violación al espacio marítimo y aéreo?

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Las aparatosas y coloridas incursiones de la gente ambientalista de «Greenpeace» en Uruguay, ocurridas recientemente y en protesta contra la instalación de las plantas de celulosa en Fray Bentos, me llevan a preguntar los siguiente:

¿No se tratan de violaciones del espacio marítimo y aéreo del Uruguay? ¿No hay forma de reprimirlas?

Lo cierto es que esta gente, si bien no da lugar a intervención de la Cancillería en territorio argentino (como le pedían a Gargano algunos energúmenos) si debe motivar la actuación de la marina y de la fuerza aérea, cuando con lujosos gomones o en helicópteros, estos «defensores del medio ambiente» invaden sin autorización alguna territorio nacional, como ocurriera en los últimos días.

Sabemos que los recursos con que cuentan nuestras fuerzas armadas son escasos. Pero de todos modos, es necesario equiparse cuanto antes, a fin de evitar estos desmanes.

En tiempos en que el terrorismo campea aun en países de primer mundo, pese a sus grandes medios defensivos, es inadmisible que a Uruguay llegue cualquier organización y ocupe plantas en construcción, encadene ruedas de camiones o invada puertos, creando un caos que en cualquier momento, puede terminar en una tragedia.

La Armada debe impedir a los gomones de marras incursionar en tierra oriental. A los helicópteros invasores, no cabe otra medida que advertirlos previamente y si insisten, derribarlos con lo que tenga a mano la Fuerza Aérea. Si no se procede con rigor, algún día puede ser tarde para todo!.

VIOLETA / C.I. 2.335.678-7

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