"AMANDO A RITA", DESDE MAÑANA EN CINEMATECA 18

Examen sensible y dolorido de los efectos de una educación superficial y represiva

Esta película cuenta que A sus 15 años de edad, Rita vive en un suburbio de Viena con sus estrictos padres católicos, y padece con más fuerza que otros jóvenes de su edad las incertidumbres de la adolescencia. No se siente ni niña ni adulta, es rechazada por sus compañeros de la escuela, rezongada por los maestros e incomprendida por sus padres. Su voluntad rebelde la hace pasar su tiempo con un compañero de la escuela más joven que ella, con quien decide perder la virginidad. Cuando el plan fracasa busca atraer la atención de un conductor de ómnibus, pero solo logra acrecentar su aislamiento. Finalmente hace un movimiento inesperado que cierra con una nota dramática lo que había sido hasta entonces un cuadro más bien gris, donde «no pasaba nada».

Esquivando el melodrama, la aquí debutante directora Hausner se afirma en un acercamiento naturalista a una atmósfera incómoda, plagada de tensiones reprimidas y rituales artificiales (un claro ejemplo es el cumpleaños del padre, una secuencia particularmente reveladora de cosas que funcionan mal en un determinado estrato de la sociedad). Junto con otros compatriotas como Michael Haneke o Ulrich Seidl, la cineasta austríaca Hausner se empeña en descubrir un secreto teatro de horror detrás de los rituales de la vida cotidiana de una típica familia de clase media. Como esos otros cineastas, posee una especial habilidad para aislar las conductas que surgen de la soledad, sumergiéndolas en una especie de baño ácido, eliminando las explicaciones psicológicas, sociales o morales y ocupando el primer plano con una acción furiosa y aparentemente sin motivación, cuyas explicaciones deben correr por cuenta del espectador.

Filmada en video digital e interpretada por actores no profesionales, esta historia de una adolescente conflictuada es también un examen sensible y dolorido de los efectos de una educación superficial y represiva. El cronista británico Peter Bradshaw, de el diario The Guardian, señala que, casi hasta el final «parecía que iba a tratarse de un filme de Haneke sin el elemento del horror». Ese es, sin embargo, el momento en que el horror estalla. Bradshaw agrega: «Pero sea una película derivada o no, la de Hausner se diferencia de la de Haneke en que es hasta el final cuando muestra el espanto, de manera calmada y retardada: esto da una más clara sensación de la banalidad y del aburrimiento que conduce a la desesperación y a la violencia. Es la parte ‘moral’ de la película. El punto no es el motivo, no es la aclaración de la mente humana; es más una simple yuxtaposición del horror y la normalidad de la burguesía como un tipo de «realismo neurótico»: siniestro, enigmático, inquietante.»

La directora y libretista Hausner nació en Viena en 1972, estudió en la Academia de Cine de esa ciudad entre 1991 y 1994, se desempeñó como fotógrafa y asistente de dirección para algunos filmes ajenos y dirigió un par de cortos (Flora, 1994; Entrevista, 1999) antes de saltar al largo con Amando a Rita. Luego de este filme hizo Hotel (2004), que fue exhibida en el Festival de Mar del Plata y obtuvo la Cámara de Bronce del Festival Braka Manaki (Bitola, Macedonia). Con Amando a Rita había ganado el Vienna Film Award y la Mención Especial de Fipresci en la Viennale 2002. *

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