Tiene la palabra
En apoyo a la respuesta de Guayubira a Fernández Huidobro
Señor Director de
LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Llama poderosamente la atención el cambio aparente de postura del senador Huidobro, ya que no solo se alinea en posturas otrora de la derecha sino que ataca en forma casi inexplicable a compañeros de izquierda que no se olvidan de lo que él aparentemente se olvidó y trataré de explicar un poco: el tema de la forestación reactivado con mucha fuerza en el gobierno de Lacalle a través de la ley forestal, o casualidad que hoy el es uno de los latifundistas que se dedica a esta tarea, por supuesto no fue concebida para la inmensa mayoría de productores sino más bien que fue orientada para favorecer a grandes empresas extranjeras y poderosos grupos económicos nacionales, esta manera de gobernar no nos puede llamar la atención viniendo de la derecha pero si es el pensamiento del senador Huidobro da para pensar.
A nadie con dos dedos de frente le puede quedar duda que los monocultivos de eucaliptus y pinos degradan las tierras por contaminación de agroquímicos y produce desaparición de grandes cantidades de agua, cosas que ya fueron debidamente verificada en nuestro país, a esto se le debe agregar que no produce mano de obra o mejor dicho mucho menos que cualquier otra explotación agropecuaria, ni hablar de las condiciones de trabajo y los ingresos de los obreros forestales, como si esto fuera poco ahora se instalarán 2 o 3 plantas de celulosa que al parecer las traen de Disneylandia porque no contaminan, para usar una frase excelente del ministro Mujica, le digo senador Huidobro que no se haga el nabo, las plantas contaminan y mucho y sino vea algún documental nada menos que de la National Geographic el cual muestra los estragos que hacen estas plantas finlandesas en lagos, tierra y aire.
El país productivo parece que nos está quedando acotado a las plantas de celulosa, que por supuesto se instalan en zonas francas no sea cosa que tengan que pagar algo, y la ganadería practicada por grandes hacendados, los mismos de la forestación, y por supuesto que la carne se la vendemos a nuestros «amigos» los imperialistas norteamericanos, o ¿ahora serán los compañeros norteamericanos?, seguro que parte de la carne que le mandamos va para los buenos soldados que están en Irak, Afganistán o algún otro pueblo que clama por su ayuda.
Como reflexión final me gustaría decirle al senador Huidobro en relación a que Ud. dice que las ONG parece que pagan buenos salarios a gente como Guayubira por decir pavadas, el mejor negocio, senador Huidobro, en este país sigue siendo ser funcionario público y si es del Poder Legislativo mucho mejor.
No vaya a pensar el senador que por la opinión vertida pertenezco ni a la derecha ni a la izquierda cholula, no señor, pertenezco a su fuerza política y en particular a su lista, cosa que me produjo grandes inconvenientes laborales, por supuesto no me arrepiento y es por eso que cuando leo cosas que no creo que reflejen su real sentir es que me atrevo a decirlas. Saludos
GABRIEL IRIGARAY – C.I: 1.864.465-8
La inquietud de Jorge Jauri
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Fui amigo y camarada del partido de su padre, Pedro, una persona exquisita por su personalidad y bondad. Gracias al sacrificio de su progenitor, Jorge se hizo economista, seguramente con la firme esperanza que su rico bagaje intelectual, sirviera, en una materia tan compleja, al pueblo, mejor que él, esperanza que es de muchos de aquellos que, habiendo nacido en hogares humildes tuvimos –gracias Don Pepe– la posibilidad de contar con una universidad estatal gratuita.
Pero ¡no! Jorge prefirió las «oportunidades» que le brinda este espurio mundo de las finanzas y se ha convertido en adalid de una macroeconomía que sólo permite el lucro voraz de los especuladores.
Sus análisis permanentemente advierten sobre el peligro de que el gobierno ceda ante los «corporativismos», de ellos, sin duda el más peligroso es el de los sindicatos, es decir, el «corporativismo» de los trabajadores por los que tanto luchó Pedro, su padre.
En la edición de LA REPUBLICA del 26 de diciembre, hace un comentario sobre el temor, de que la «cultura» (de la resignación) no alcance en el pueblo el nivel suficiente para asimilar las medidas más duras que en materia económica se dispone a aplicar el gobierno siguiendo la lógica de su política macroeconómica y de los compromisos asumidos con el FMI.
Transcribo textualmente un fragmento de su artículo que subtituló «La inquietud principal» y dejo los demás comentarios, a la inteligencia de los lectores de LA REPUBLICA
«La inquietud principal
Seguramente sea temprano para avanzar siquiera en un balance en esta materia de cuál es el saldo del balance de realismo social que tiene este país al término del primer año del gobierno de izquierda. pero no tengo duda alguna que no es menor al que tenía la ciudadanía un año atrás. La afirmación es un poco temeraria y admite discusión. Entre otras las que debería surgir de si este eventual avance «cultural» alcanza siquiera los niveles básicos que necesitará el gobierno cuando su ofensiva reformista sea más explícita que en la actualidad. En poco se le planteará al gobierno el dilema normal entre la obligatoriedad de las reformas «de mercado» y las resistencias corporativas de quienes se han servido de ese mismo mercado, omitiéndolo o demonizándolo la más de las veces para constuir y utilizar los inumerables nichos de poder que sufre este país. Entonces sabremos si, efectivamente, el pensamiento dominante de los uruguayos sobre materias decisivas ha mejorado en los términos que el ejecutor de esas reformas necesita. Eso tiene que ver con la aceptación y la defensa social de proposiciones más ofensivas que las actuales sobre las relaciones de producción, sobre los vínculos íntimos del poder. En ese momento deberá haber más pericia y más valentía de los funcionarios, comunicación exquisita de cada acción, pero bueno es irlo sabiendo, el riesgo de las fracturas sólo podrá ser neutralizado si, y sólo sí, estos meses hubieran servido para que el pensamiento dominante de los uruguayos haya sido modificado desde el propio ejercicio de gobierno».
RUIZ PEREYRA FAGET
Las autoridades deben saber lo que ocurre en el liceo de Chuy
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* «Los que una vez se han encontrado juntos en los bancos de una escuela, en la que eran iguales, a la que concurrían usando de un mismo derecho, se acostumbraban fácilmente a considerarse iguales. A no reconocer más diferencias que las que resultan de las aptitudes y las virtudes de cada uno: y así la enseñanza gratuita es el más poderoso instrumento para la práctica de la igualdad democrática». José P. Varela
Con este pequeño destello del pensamiento de quien quiso lo mejor de cada compatriota uruguayo, con dolor lamento informarle con el fin de que las autoridades de la enseñanza tomen conocimiento de lo que sucede en los Liceos Nº 1 y Nº 2 de la Ciudad de Chuy (Rocha). Muchos profesores de los mismos se han encargado de tirar por tierra, la oportunidad, el sacrificio y el esmero de cada alumno, de cada joven, que intenta llegar más allá de lo que sus padres llegaron, utilizando para ello, la aplicación de bajas notas, las que no hacen justicia a las aptitudes y virtudes de los alumnos o de la mayoría, llevando con ello al negocio de la educación donde la familia del estudiante tiene que pagar clases particulares a
los mismos profesores $ 100 la hora, borrando con ello «con el codo» el pensamiento final del prócer de la educación arriba aludida; dejando en evidencia que el que tiene y paga aprueba y el que no se encierra en el dormitorio a comerse los libros y lo que estudió en el año, y cuando va a rendir exámenes resulta que le preguntan temas que no dieron en el año. Y que el mismo profesor/a que las hace es el que leccionó y le dio clases a tu hijo/a, el que le recrimina, eso no lo dimos. Y él les dice «es que no me dio el tiempo para terminar el programa y la mesa colocó esa pregunta; lo lamento, reprobaste».
Ahí les aclaro el Sr. da clases particulares; o está el otro caso de un profesor, que el alumno/a no entiende lo que escribió en el pizarrón y es solicitado que explique así podemos aprender y la respuesta de este señor es «yo viene a enseñar no a explicar».
Y uno se pregunta, ¿no es explicando que se enseña?
A todo lo expuesto querrán fundamentos o pruebas las cuales podrán encontrar en los liceos aledaños. ¿Por qué? Porque alumnos que reprobaron exámenes en los liceos de Chuy ¡Opa!? Salvaron en Coronilla o Cebollatí y de esto debe haber registros y a todo esto la pregunta, ¿será que los profesores que leccionan en Chuy, son más exigentes que los de los otros liceos o será que nuestro más rico patrimonio cayó al más bajo precios de la necesidad o unos pesos extra para el verano.
Todo esto se suscita de un tiempo atrás a la fecha, años mandando al bombo a gente que anhelaba una carrera la que les trucaron y debieron terminar en un supermercado o tienda vinteneando para sobrevivir. Señores directores y profesores o a quien le toque, dejen el negocio de la enseñanza y no trunquen más el anhelo de nuestros/as hijos/as.
Sr. Fasano gracias por su atención pero era algo que a un tiempo estaba atragantado en el carguero de un padre que no soporta ver llorar a sus hijos por no querer defraudar a sus padres, en el esfuerzo que implica el estudio y que algunos por su negocio cortar el futuro de una ciudad o tal vez del país.
S.R.P.G. – C.I: 3.150.342-7
Agradecimiento al personal del Hospital Policial
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El que suscribe, Milton Regino Taura Ferreira, a través de la presente, quiere expresar su agradecimiento por la dedicación y el conocimiento que volcaron sobre mi persona, tanto técnicos como el personal de Enfermería del CTI, Intermedio y 4º piso de Cirugía del Hospital Policial que con su esfuerzo salvaron mi vida, hecho para el cual no tengo suficientes palabras para agradecerles todo el tiempo puesto para lograr mi recuperación. Un enorme saludo para todos ellos, por el papel que jugaron en momentos en que estaba en peligro mi vida.
Muchas gracias.
MILTON REGINO TAURA FERREIRA
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