La literatura política confirmó su auge
La recurrente tesis de que la lectura es un componente intrínseco a la idiosincrasia uruguaya, fue corroborado nuevamente no sólo por los sugestivos niveles de venta registrados en el curso del año, sino también por otros significativos acontecimientos culturales.
El más importante fue, sin dudas, la 28ª edición de la Feria Internacional del Libro celebrada entre fines de agosto y comienzos de setiembre, en el tradicional predio del LATU.
En esta oportunidad, la muestra –que volvió a ser coronada por el éxito– debió competir con intensos fríos y otros fenómenos meteorológicos. Sin embargo, como de costumbre, el libro emergió airoso.
Esta nota aspira a ser un balance de los mejores títulos de la temporada que fueron comentados en nuestra sección literaria dominical. Sin embargo, ello no obsta que se discrepe con su contenido, en función de gustos, preferencias, afinidades y juicios valorativos inevitablemente subjetivos.
El auge del libro político
En los últimos años, el libro político se ha transformado en una auténtica vedette, tanto en lo que atañe a lo ensayístico como a lo meramente testimonial.
En ese contexto, la figura del Presidente de la República, doctor Tabaré Vázquez, se transformó en un referente insoslayable, retratado en Tabaré revelado, un trabajo conjunto del escritor uruguayo Mario Delgado Aparaín en textos y Nicolás Scafiezzo, en fotos.
Otro título publicado con el primer mandatario como protagonista es De Batlle a Vázquez: memoria fotográfica del cambio, de Andrés Cribari y Luis Morales, que documenta, en textos e imágenes, la transición hacia el primer gobierno de izquierda de la historia de nuestro país.
Otros dos libros que merecen particular destaque en este género que ya ha adquirido identidad propia, son 15 días que estremecieron al Uruguay, un ensayo colectivo coordinado por Alvaro Rico que documenta en prolija cronología la épica huelga general en repudio al golpe de Estado, y 20 años de democracia, que es una selección de ensayos compilados por el historiador Gerardo Caetano, sobre los dos decenios transcurridos desde la restauración de la institucionalidad.
Victoria, la selección de contratapas publicadas semanalmente en LA REPUBLICA por el senador emepepista Eleuterio Fernández Huidobro, propone disfrutar del estilo agudo e inteligente del legislador escritor.
En el género de investigación política, uno de los trabajos más destacados fue Pacheco: la trama oculta del poder, una producción conjunta de Jorge Chagas y Gustavo Trullen, que nos reinstala en una de las etapas más oscuras y turbulentas de nuestra historia reciente.
Un enfoque diferente pero no menos valioso propone La toma de Pando, de Rolando Sasso, que es una cuidada visión retrospectiva de las décadas del sesenta y el sesenta, abundante en testimonios sobre el histórico copamiento de la ciudad canaria, acaecido el 8 de octubre de 1969.
Mixturando el testimonio histórico con la crónica policial, el escritor uruguayo Pablo Pera concibió El negro Viñas: más allá de los muros, que novela el itinerario existencial de un célebre delincuente devenido guerrillero.
La investigación insoslayable
El género de investigación pura ofreció varios importantes títulos a lo largo de 2005, como El silencio, del periodista argentino Horacio Verbitsky, que denuncia la complicidad de la Iglesia con la dictadura genocida que asoló a la Argentina.
Otro libro que toma como punto de referencia al poder teocrático es Biografía no autorizada del Vaticano, del periodista español Santiago Camacho, que revela los pactos siniestros de la Santa Sede con dictaduras y organizaciones mafiosas, con el acopio de abundantes pruebas.
El Club Bilderberg, del investigador canadiense Daniel Estulin, se introduce en la impenetrable trama de una poderosa organización secreta real pero virtualmente desconocida, que manipula las grandes decisiones y planea abolir la democracia y las soberanías nacionales.
Dos títulos del crítico realizador cinematográfico, escritor e investigador norteamericano Michael Moore, renovaron las denuncias contra la patología belicista del presidente norteamericano George Bush: Guía oficial de Fahrenheit 9/11 y Cartas desde el frente.
La vigencia de la narrativa
La novela, el género más tradicional y requerido por los lectores, tuvo también varios puntos altos dignos de mención durante el año que en pocas horas será recuerdo.
Entre la producción nacional, a nuestro juicio, el mayor destaque corresponde a Angeles entre nosotros, el extenso relato del escritor Alberto Gallo, que mixtura la historia con la ficción, en un discurrir literario que transita alternadamente el pasado con el presente.
Otro de los títulos uruguayos que amerita integrar la nómina de lo mejor del año, es El barrio era una fiesta, nueva novela autobiográfica de Mauricio Rosencof, que recorre los territorios de su propia memoria y el imaginario colectivo nacional.
El tercer libro digno de mención entre lo más destacado del género, es En la boca del lobo, del periodista uruguayo Luis Baumgartner, que elabora, desde la ficción, un descarnado testimonio de los tiempos más oscuros de nuestra historia.
En cambio, pese a su esperable éxito comercial, El mago de Toledo, de Mercedes Vigil, es un catálogo de clisés abundantemente transitados, que mixtura la historia, el mito, los enigmas y la intriga de espionaje.
Otro tanto sucede con Desde las cenizas, de Claudia Amengual, que apela a un planteo lacrimógeno y exacerbadamente maniqueo para reflexionar sobre los conflictos de pareja.
En el género novelesco de autores extranjeros, hay tres producciones que, por su indudable calidad, se desmarcan claramente del resto: Las intermitencias de la muerte, del Premio Nobel de Literatura José Saramago, La ciudad de los herejes, del polémico narrador argentino Federico Andahazi, y El origen de la tristeza, de su compatriota Pablo Ramos.
El primer libro es una mixtura entre el relato y el ensayo, que propone reflexionar sobre la muerte desde un abordaje multidisciplinario.
Por su parte, el libro de Andahazi, autor de El anatomista, es un fuerte alegato contra la hipocresía y el autoritarismo espiritual, ambientado en los tiempos más oscuros de la Edad Media.
Finalmente, El origen de la tristeza es un cuadro testimonial de inusual crudeza, que nos permitió conocer el talento de Pablo Ramos, un escritor virtualmente desconocido en nuestro país.
Otra obra que merece ser mencionada es Bar del infierno, de Alejandro Dolina, que reúne éxito comercial con calidad artística. Este lúcido y desenfadado compendio de narraciones aporta una visión tan irónica como despiadada de la realidad.
El género narrativo en el formato de cuento o relato corto, aportó tres producciones de singular valor literario: El sombrero chino, biografía ficcionado sobre Virginia Woolf concebida por Antonio Larreta, El misterioso Horacio Q, una selección de textos que apunta a homenajear al gran Horacio Quiroga, y Dracmas, la nueva obra del poeta tacuaremboense Washington Benavides, un ejercicio literario que conjuga la magia de la palabra con la sugestión de la imagen.
Bajo la lupa del ensayo
Pese a su indudable complejidad, el género ensayístico sigue ocupando un sitial de privilegio en la biblioteca de los uruguayos.
En materia de producción nacional, dos son los títulos que sobresalieron nítidamente en 2005: 5 tareas de Hércules y La degeneración del 900.
El primer libro, del sociólogo Rafael Bayce, es un revelador análisis que procura aportar estrategias para consol
idar el proceso de transformaciones iniciado el 31 de octubre de 2004, con el histórico triunfo electoral de la izquierda.
Por su parte, La degeneración del 900, de la autora uruguaya Carla Giaurdrone, es un osado trabajo de investigación sobre el tema de la sexualidad y la doble moral, que pone bajo la lupa a un período histórico crucial de la historia del siglo XX.
Entre los autores extranjeros, el libro sin dudas más importante es La tentación de lo imposible, el brillante ensayo del escritor peruano Mario Vargas Llosa sobre el dramaturgo, poeta y novelista francés Víctor Hugo. Este es, en opinión de quien escribe, el mejor libro del año.
Otro plato fuerte fue Miradas, del poeta argentino Juan Gelman, un prolongado periplo a través de los territorios artísticos y existenciales de eminentes escritores, compositores y plásticos de todos los tiempos.
El ensayo político también aportó por lo menos un par de obras dignas de la atención del lector: Multitud: guerra y democracia en la era del imperio, de los historiadores Michael Hardt y Antonio Negri, y La democracia en América Latina, un trabajo colectivo que reúne la visión de veintisiete políticos, politólogos, economistas, sociólogos y antropólogos, quienes opinan sobre la evolución del continente en los últimos dos decenios.
Benedetti por dos
El poeta, novelista y ensayista Mario Benedetti incorporó este año dos nuevos libros a su extensa producción literaria.
Uno de ellos, concebido en poesía y prosa, es Memoria y esperanza, en el que el octogenario escritor nacional construye un discurso elocuente dirigido particularmente a los jóvenes, que oscila entre el desencanto y la reflexión.
El segundo título, editado a mediados de año, es Adioses y bienvenidas, un poemario integrado por más de ochenta textos nuevos, que discurre entre el compromiso ético y político y la reflexión de naturaleza existencialista.
Si bien el emblemático creador uruguayo está lejos de su mejor momento creativo, la sensibilidad de su pluma y su intransferible identificación con lo nuestro sigue conmoviendo a los lectores. *
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