Tiene la palabra

En el tránsito, ¡hay que educar para mejorar!

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Entre las variadas especies que conformamos la «fauna» montevideana, hay una muy singular. Tienen un pelaje que se destaca desde lejos, pero raramente se les ve donde deberían estar de acuerdo a sus obligaciones. Porque se supone que las tienen, dado que en algunos días del año les entra una devoción por el trabajo que asombra… Es cuando buscan vehículos atrasados en el pago de su patente.

El resto del año apenas se les nota en la calle o se agrupan conversando animadamente entre ellos, o simplemente, desaparecen.

Deberían preocuparse por educar a los peatones que cruzan con luz roja en los semáforos, por ejemplo. O a los ciclistas que circulan generalmente sin cumplir ninguna norma, dado que entre nosotros la bicicleta es un vehículo que generalmente cumple con una sola condición: tiene 2 ruedas. Porque no tiene timbre o corneta, ni luces, ni van por la derecha de las calles a no más de un metro de la acera, no van en fila cuando circulan varios, no respetan los semáforos y suelen verse a dos montados en la misma bicicleta. Además, deben tener al menos 14 años para conducirlas por las calles. ¿Lo saben la mayoría de los papás? ¿Saben los motociclistas que ellos también deben circular uno tras otro, en una misma senda, y no -como muchos lo hacen- conversando entre ellos, codo con codo?

Es frecuente, en nuestro calamitoso tránsito, ver conductores tomando mate (los he visto también en autos conducidos por policías y soldados) o hablando por teléfono. Otros inconscientes manejan llevando un niño o un perro sobre sus rodillas. ¿Se puede permitir este tipo de actitudes?

Otra anomalía que no se corrige es el mamarracho multicolor que «adorna» a muchos vehículos. El reglamento de tránsito es claro e indica qué colores deben tener las luces (Artículo D-675). Vemos frecuentemente vehículos con luces prohibidas circulando transgrediendo las normas pertinentes.

Deberíamos iniciar una campaña para mejorar nuestro caótico tránsito y para ello lo más eficaz sería educar a los conductores. Porque muchas reglas se ignoran. Por ejemplo, el encandilamiento. Transcribo de la «Ordenanza Municipal de Tránsito y Transporte de Montevideo»:

Artículo D 669: Cambios de luces. Las luces altas, de llevarse encendidas, deben sustituirse por las luces bajas cuando se aproxima un vehículo en sentido opuesto, para evitar encandilamientos. De igual modo si se aproximan cabalgaduras u otros animales.

Artículo D 670: Luces largas: Debe evitarse el uso de luces largas cuando se sigue a otro vehículo a una distancia que la haga innecesaria, para no deslumbrar al conductor del vehículo que va adelante.

Sería bueno que los inspectores detuvieran a los vehículos que ven aproximarse con luces largas mal usadas y les advirtieran el error. También podrían repartir volantes (sencillos y baratitos, ¡por favor…) o utilizar el revés de los tantos recibos que nos envían para abonar impuestos.

¡Hay que educar para mejorar!.

TIO JULIO – C.I: 560.304-3

 

Afrontar la recolección deresiduos con responsabilidad

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Todos sabemos desde hace tiempo que el negocio de la basura es inmoral y peligroso, porque la IMM, los intermediarios y los empresarios lucran mientras que los hurgadores no tienen seguridad social, los niños no van a la escuela, los caballos sufren, los contribuyentes pagamos impuestos para la recolección de basura y para el plan de emergencia y todos afrontamos riesgos de seguridad en el tránsito y riesgos de salud por la falta de higiene en las calles y por la contaminación de tierras y aguas, nada menos que eso.

No es poca cosa para hacer algo urgente.

No hay que ser científico, ni médico, ni contador para darse cuenta que postergar una solución nos está costando demasiado caro.

Tolerar el sistema informal y corrupto actual, al final significa gastar más recursos para tener la ciudad más o menos limpia, para cuidar su entorno natural y además para dar un sueldo social a los hurgadores, cuando en realidad lo que habría que darles es un trabajo de verdad en la industria del reciclaje y por otro lado, hacer que los camiones de la IMM sean los únicos que se encarguen del traslado de la basura.

Razones sobran para resolver de manera inmediata e inteligente este grave problema ambiental y social, que pone en duda nuestra moral y que afecta nuestra economía.

RICARDO FERNANDEZ

 

Debemospromocionar algo más que nuestras playas

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

¿Qué se podría hacer para potenciar el turismo en la ciudad, todo el año? ¿Vale la pena hacer tanto énfasis en la playa, cuando sabemos que ésta se puede disfrutar dos o tres meses al año y después de las cinco de la tarde? ¿Qué otra cosa podemos promover?

¿Llegaremos a usar algún día la obra abandonada del Sodre?

¿Veremos de nuevo los hermosos edificios que tenemos tapados de letreros y mostrar nuestro rico patrimonio arquitectónico?

Por ejemplo, nuestra principal avenida tiene tesoros escondidos, iguales a los de Madrid o Buenos Aires, pero en estas ciudades ya hace tiempo que los descubrieron y volvieron a mostrar como parte de su acervo cultural, mientras que aquí no valoramos nada.

A la Intendencia lo único que parece interesarle es cobrar según el tamaño del letrero.

La finalidad del gobierno municipal debería ser otra que recaudar y dar empleo.

Alguien tiene que reglamentar, controlar y velar por nuestro patrimonio y por nuestros intereses económicos y culturales.

A la larga la inteligencia siempre paga.

JULIA CASTRO – [email protected]

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