El Club Bilderberg
En «El Club Bilderberg», el investigador canadiense Daniel Estulin denuncia las actividades secretas de una corporación de poderosos, que aspiran a fundar un nuevo orden mundial caracterizado por el sometimiento y la servidumbre.
El autor descubre la trama secreta de una elite de personalidades mundiales, integrada por gobernantes, banqueros, financistas, accionistas de las más importantes empresas multinacionales del mundo y hasta propietarios de medios de comunicación masiva.
El investigador denuncia que este megapoder global fundado por la dinastía Rockefeller y otros grupos económicos, gobierna entre bambalinas mediante la intriga, el miedo y una muy bien orquestada estrategia para sembrar una sensación de inseguridad, que le permita controlar a la humanidad como si se tratara del «gran hermano» orwliano.
El escritor afirma, sin eufemismos, que esta suerte de logia trasnacional -que se reúne en secreto una vez al año- decide cuándo comienza o termina una guerra, conspira para derribar o instaurar gobiernos títeres y controla las palancas de la economía mundial, desde la estabilidad o la inestabilidad de los mercados hasta el movimiento de capitales, los sistemas monetarios y los draconianos programas económicos de ajuste.
El autor reconstruye pacientemente la compleja arquitectura del poder encubierto, para corroborar las fuertes influencias del Club en las decisiones de los gobiernos, las grandes corporaciones empresariales y los grupos financieros.
Reproduce, con nombres y apellidos, una extensa nómina de personalidades de variados ámbitos, que fueron encumbradas, de la noche a la mañana, por operaciones encubiertas protagonizadas por esta organización que opera en todo el mundo desde hace más de medio siglo. Algunos ejemplos concretos, como el ex presidente francés, Francois Mitterand, no dejan realmente de sorprender.
El investigador canadiense denuncia ácidamente a la prensa internacional obsecuente, que contribuye con su silencio a transformar al Club Bilderberg en una organización cuasi invisible, cuyas actividades son virtualmente desconocidas.
Quien escribe esta nota pudo comprobar la validez de la tesis del autor, cuando le preguntó a amigos, familiares y compañeros de trabajo si conocían la existencia del Club.
En la mayoría de los casos, la respuesta fue negativa, lo que confirma que la estrategia de encubrimiento que se ha propuesto esta auténtica secta de poderosos está funcionando tal cual fue planeado.
Según Daniel Estulin, la manipulación informativa se opera a través de los medios que son propiedad de los miembros de la sociedad secreta o bien de aquellos que, por diversos motivos, son funcionales a sus intereses.
La permanente manipulación informativa tiende a encauzar y reorientar voluntades, con el inocultable propósito de incidir en forma determinante en decisiones cruciales para el futuro de la humanidad.
El osado periodista que investiga el tema hace ya trece años- asume permanentes riesgos para obtener la información que le permita denunciar lo que se está «cocinando» en cada uno de los congresos que convoca a los miembros de la corporación.
Si no fuera porque menciona nombres de personajes reales y refiere a situaciones que pueden ser parcialmente confirmadas, las revelaciones de este libro podrían parecer inverosímiles.
Según el escritor, el Club Bilderberg se propone a largo plazo- encabezar un gobierno mundial único sin estados nacionales, la abolición de la escala social que quedaría limitada a ricos y pobres en situación de servidumbre, el drástico exterminio de buena parte de la población mundial mediante guerras, hambrunas y epidemias y el control monopólico de los patrones de la economía mundial.
El autor advierte también en torno a la manipulación de los sistemas educativos, el terror psicológico inducido y el desarrollo del instinto gregario con claros propósitos de dominación.
Estulin, quien desde que investiga al Club ha sido hostigado y rigurosamente espiado por los servicios secretos de varios países, confirma que, en los últimos cincuenta años, todos los presidentes norteamericanos y aspirantes a ocupar el sillón de la Casa Blanca han pertenecido a la organización.
Otro tanto sucede con altos funcionarios de gobierno, la CIA, el FBI, las Fuerzas Armadas y, naturalmente, las grandes corporaciones empresariales radicadas en todo el planeta.
Según el testimonio del autor que confiesa disponer de fuentes en el propio seno del selecto grupo, el Club Bilderberg no deja nada librado al azar y siempre se las ingenia para tener el control de las más cruciales decisiones.
Con abundante documentación obtenida en minuciosas pesquisas de archivo y múltiples testimonios de carácter rigurosamente reservado, el comunicador esclarece la oscura historia de la logia.
La complejidad de las vastas redes de la organización requiere, obviamente, una lectura muy atenta y reflexiva, tendiente a arrojar luz sobre sus actividades.
Daniel Estulin narra, por ejemplo, cómo él logró frustrar los planes de partición territorial de su país, que iban a ser resueltos durante la conferencia celebrada en 1996, en Toronto.
El acceso a la información a través de una fuente que el autor mantiene naturalmente en reserva, emula una historia digna del mejor exponente de la literatura de espionaje.
Para reafirmar su tesis, el periodista revela cómo actúa este poder entre bambalinas, en operaciones secretas sólo inspiradas en intereses comerciales y empresariales y siempre despojadas de toda connotación ideológica.
Según Estulin, la única doctrina del Club es el dólar, ya que, a través de la historia, sus miembros jamás dudaron en negociar incluso con regímenes políticos antagónicos al propio capitalismo, como la Unión Soviética del propio Stalin.
El propósito era, además, crear un enemigo que equiparara el poder de los Estados Unidos, generando un estado de guerra permanente que permitiera a la organización ganar billones de dólares en el desarrollo de una poderosa industria armamentista.
Con claro sentido admonitorio, el escritor advierte sobre el terror global que se avecina, a consecuencia de los proyectos de gobierno único que se propone instalar la organización.
Un aspecto no menos relevante es la pretendida abolición del dinero de papel moneda, mediante la universalización de las tarjetas inteligentes como unidad de transacción.
Ello, según el denunciante, permitiría garantizar el control de la identidad de la población mundial e incluso despojar a los clientes de sus depósitos bancarios virtuales, mediante una simple maniobra informática atribuida a un error irreparable.
Otro fenómeno aterrador pronosticado por el investigador canadiense refiere a la supuestamente proyectada implantación de chips electrónicos en las personas, procedimiento que ya se utiliza en algunas sociedades para controlar a homicidas, pedófilos y enfermos mentales.
Todas estas estrategias de manipulación y sometimiento colectivo supondrían, a juicio del autor, una paulatina conculcación de las libertades públicas, por parte de este poder invisible que se está apropiando de nuestras vidas.
Daniel Estulin pone bajo su lupa a grupos de presión que actúan supuestamente al servicio de la organización, advirtiendo en torno a sus oscuras motivaciones y su intención de gobernar a una humanidad reducida a la esclavitud.
Sin embargo, más allá de esos inquietantes anuncios, pronostica que el sórdido proyecto fracasará, por la férrea resistencia de la sociedad civil movilizada, que ha comenzado a tomar conciencia de la extrema gravedad del problema.
En este libro de trazo claramente
premonitorio, el investigador lanza un dramático alerta mundial en torno al inminente advenimiento del terror global, que ya ha comenzado a apropiarse de nuestras vidas sin que nadie lo haya advertido.
El flujo de información aportado por el autor, que es naturalmente detallado y abundante, sostiene la contundencia del planteo y la denuncia en torno a las actividades de la corporación.
El periodista defiende su tesis con argumentos sólidos y consistentes, confirmando el acelerado proceso de desintegración de los estados nacionales que caracteriza a la era contemporánea, en beneficio de un proyecto unipolar, un modelo económico único y un discurso unívoco.
Más allá de eventuales salvedades, «El Club Bildelberg» es un documento esclarecedor, que desnuda los entretelones de una organización de elite que amenaza a nuestra cultura de convivencia. *
(Editorial Planeta)
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