Tiene la palabra
Homenaje a Don Osvaldo Pugliese
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Como se sabe el viernes 2 de diciembre se realiza en Buenos Aires un homenaje al decano de la Facultad de Tango, Don Osvaldo Pugliese.
Como parte del homenaje se propone denominar a la Estación Malabia del subterráneo (Línea B) con el nombre del maestro Pugliese.
Hoy como ayer la partitura de su «recuerdo», seguirá amurada sobre el atril del tiempo.
Respeto… Respeto… en la piel de su esquina de Villa Crespo quedará el nombre de Don Osvaldo Pugliese, iluminado por la luz roja de un clavel, engayolado sobre el ojal del vertical semáforo de su calle Corrientes.
EL VASCO AIN
Carta abierta a la ministra de Defensa Nacional y al ministro de Turismo
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Frente a la situación que se viene planteando a la opinión pública a partir del 23 de agosto y hasta ahora con una cantidad enorme de barbaridades que se dicen a través de los informadores y mismo en la interpelación o comparecencia de la Sra. ministra de Defensa Nacional, su subsecretario, el director general de la Dirección de Meteorología y el interpelante Dr. Penadés, he sentido una tremenda decepción y vergüenza; obsérvese que para tratar los hechos del 23 de agosto se convocó esa reunión en la Cámara y los que hablaron de ese problema fueron: la Sra. ministra (abogada), el subsecretario Dr. Bayardi (médico), el Sr. director del Servicio Meteorológico Nacional (contador) y el interpelante (abogado). Obsérvese que entre las cuatro personas reunidas para hablar y mejorar o resolver los problemas de la Meteorología no estuvo presente ni un solo técnico o alguien que conociera ¡lo elemental de meteorología! Si entre ellos hubiera habido algún Ing., Agr. físico, o que en sus estudios tuvieran alguna materia ligada o relacionada con la meteorología, podría aceptarse.
Uruguay es fundamentalmente un país agrícola-ganadero y la mayor parte de nuestra Economía se basa en esos elementos. Por lo tanto es imprescindible un buen servicio de Agrometeorología que permita determinar épocas de siembras, cultivos a sembrar, cálculos de rendimientos, previsión de tratamientos y enfermedades, campañas de vacunación y momentos de hacerlo por la evolución de algunos parámetros. meteorológicos, etc., etc. Políticas de manejo de los embalses de agua en función de la pluviometría y evolución de consumos. En fin no voy a cansar mencionando la cantidad de aplicaciones de la Meteorología tomándola en serio y no llegando al más absoluto descrédito por el alarmismo y los payasos en pantalla diaria que no comprenden que la Meteorología es una ciencia y no un circo.
Después del 23 de agosto hay una competición entre los que publicitan y hacen los pronósticos para hacerlos más complicados y pesimistas.
El clima, señores, no cambia de un día para otro. El clima son los valores medios de no menos de 30 años de observación de un conjunto de parámetros: lluvia, temperatura, radiación solar, vientos, humedad relativa del aire, etc. Para notar algún cambio climático se necesitan decenas de años o siglos. Hay una tendencia sí, en cuanto a los valores de uno de los parámetros que es el de la temperatura en las capas bajas de la atmósfera y debido fundamentalmente a la contaminación producida por los carburantes fósiles, deforestación etc. La producción de CO2 por la combustión y la reducción de su absorción por los árboles que consumen ese compuesto en la función clorofiliana. También influye esto en la reducción de la capa de ozono que nos protege contra la radiación ultravioleta y también producida por los contaminantes como los gases de frigoríficos, spray, etc. La mayor parte producidos en el hemisferio norte y que se puede eliminar con el uso de sustancias alternativas, pero, que los intereses comerciales lo impiden.
La forma en que en esta guerra de los medios se dan los pronósticos y que un día sí y otro también se habla de granizadas y la población cree que el campo y todo el territorio será dañado a «pedradas» por el granizo, cuando aquellos que hemos estudiado meteorología sabemos cuáles son las condiciones de producción de granizo. Que el granizo tiene zonas que están más expuestas que otras. Que se produce «en calles». Que esto es bien conocido por las agencias de Seguros. No hay ninguna razón para seguir provocando pánico en la población.
Sabemos que si un edificio está mal mantenido y tiene algunas chapas flojas, estas no necesitarán vientos de 100 km para volarse, serán suficientes 40-50 km. Quienes andamos por la costa durante años tenemos muy claro que cuando hay sudestadas con frecuencia es difícil que no tengamos rachas de 50-60 km. Este tiempo es normal y no hay por qué alarmar a la gente y decirle que no deben salir a pasear. Que suspendan las clases, que sus hijos no vayan a una fiesta, etc., como se está testimoniando día a día. El clima señores no ha cambiado y ¡lo que está pasando ha pasado siempre!
El fenómeno ocurrido el día 23 de agosto del 2005 es un fenómeno cuya ocurrencia se produce cada 40-50 años. Hubo grandes errores en el seguimiento de la situación meteorológica ya que la observadora del Aeropuerto durante la mañana, ya había previsto vientos superiores a 80 km. Inconcebible que con un buen seguimiento de la situación se hubiera podido reducir la velocidad del viento durante la tarde-noche. Por encima de vientos de 100-120 km es imprevisible poder determinarlos con los medios existentes. Tampoco es posible determinar la duración y 10 horas de duración es realmente excepcional.
En Centro América y los Estados Unidos los ciclones tropicales son periódicos y a pesar de ser seguidos con los medios más sofisticados se producen muertos y enormes daños.
Bien, es precisamente a partir de aquí que se comienza un verdadero «terrorismo verbal» y de manera inconcebible e irresponsable un Sr. Vázquez Melo y que sabe de estadística y por lo tanto tiene que saber lo que dice, sin ninguna, pienso, fundamentación científica ni estadística al día siguiente pronostica que se repetirá el fenómeno que, como he dicho antes, se produce cada 40-50 años. Pues bien, no pasó nada ese 25 y 26 de agosto. Entonces lo traslada para ese jueves o viernes y por primera vez desde que me conozco se aconseja guardar agua, víveres, medicamentos, etc., etc. y se agotan las linternas y otras cosas en el Este. Tampoco pasó nada. ¿Dónde están los medios de comunicación que atacaron al Servicio Meteorológico desde el 23 de agosto y no han dicho absolutamente nada frente a las barbaridades dichas por este pseudo-predictor?
Es la ocasión para decirle al Sr. ministro de Turismo y autoridades empeñados en atraer un turismo mayor. La televisión y los medios de alguna manera son nuestra cara al exterior y cuál no será la sorpresa de estos señores turistas cuando llegan a un «país serio» y se encuentran con nuestros informativos meteorológicos, acostumbrados a la seriedad con que se emiten en el resto del mundo. El antiguo subsecretario de Estado de Estados Unidos, Sr. Kissinger, salía o sigue saliendo como predictor de Meteorología, esto para dar una idea de la importancia que se le da a la Meteorología en otros lugares del mundo.
Durante los meses de enero, febrero, y marzo del presente año todos los medios e informativistas nos estuvieron bombardeando con una sequía catastrófica. ¡Mentiras señores! Las lluvias fueron normales en casi todo el país. Hubo, c
omo ocurre en todo el mundo, una pequeña islita donde faltaron lluvias y en este caso fue en la zona de Rivera con sólo 7 milímetros durante el mes. Terminó la «sequía», como terminan casi siempre en Uruguay: con inundaciones. El Uruguay tiene un régimen de lluvias en cantidad y distribución realmente privilegiado. También si uno observa la información pluviométrica que la tenemos desde 1882, estación del Colegio Pío en Colón y una buena cantidad de estaciones desde 1914 comprobaremos que muy pocas veces en la historia ha dejado de llover más de 2 meses. Y en la media anual difícilmente inferior a 800 milímetros. Lo que tienen la mayor parte de agricultores nuestros es más que nada imprevisión. Pocos tienen asegurado aguadas por más de un mes y medio. Comprobamos que los tamberos de Conaprole difícilmente se quejan de falta de agua, pues tienen buenos tajamares y pozos.
Leyendo las actas de la Cámara me encuentro con que la Sra. ministra consultará a la Universidad para tratar de mejorar el Servicio. La Sra. ministra debe saber que la Meteorología es una ciencia fundamentalmente Física. Que en la Universidad no hay nadie que le pueda informar desinteresadamente de Meteorología. Quienes la informarán son a su vez funcionarios del Servicio Meteorológico. Los mismos que quizás desmantelaron el Servicio de Agrometeorología que antes existió y que yo como docente de la Facultad de Agronomía integraba junto a delegados de UTE, Hidrografía, La Estanzuela, el Sr. Battione, director del Servicio, etc. Emitíamos un boletín cada 10 días dirigido a los productores del campo, etc.
La Sra. ministra si quiere hacer bien las cosas, frente a una carencia casi absoluta de personal cualificado en Meteorología, puede pedir asistencia a la OMM (Organización Mundial Meteorológica) de la que Uruguay es miembro.
He dejado para el final lo más triste de todo esto. En este pequeño país de apenas poco más de 3 millones de habitantes, nos damos el lujo de ser el único país en el mundo que tiene 3 Servicios Meteorológicos que compiten y se repudian entre ellos por más que el Sr. Director diga que hay algunos trabajos de colaboración entre ellos.
Hoy podemos decir que en ninguno de los tres servicios hay meteorólogos de Clase I de cualificación suficiente para tener un Servicio Meteorológico Moderno como me expresó el Sr. Bayardi, oportunamente. Sr. Bayardi: antes de soñar mejore lo que tiene y piense que lo que usted pretende es muy loable, pero llevará muchos años en conseguirlo. No tiene ni material instrumental ni personal. Trate de juntar todo lo poco que tiene en esos tres servicios y además de administrar mejor los recursos del pueblo, podrá mejorar en algo los servicios.
Finalmente y a título de resumen, digamos que es necesario devolver la calma a la población diciéndoles que los fenómenos climáticos están aún como cuando éramos niños: puede haber cada tanto alguna inundación o alguna gran sequía pero eso es excepcional.
Al Sr. ministro de Turismo y a la ministra de Defensa Nacional: hasta cuándo la población tendrá que seguir aguantando las payasadas meteo. Hay un gran número de personas que en los informativos cambiamos de canal. otros me consta que lo ven porque es cómico.
ANDRES N. ACOSTA BALADON / AGROMETEOROLOGO – C.I: 865.560-7
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