Un Grammy uruguayo que pasó desapercibido

Todos pusieron su atención en Jorge Drexler y en José Serebrier. Ninguno de los dos obtuvo el ansiado Grammy Latino en la celebración del pasado 3 de noviembre en la ciudad de Los Angeles, California. Pero otro uruguayo, el violinista y compositor Federico Britos, integró la orquesta que grabó el disco que resultó premiado como Mejor Album Tropical Tradicional.

El disco, producido por Andy García, se titula Ahora sí (sello Cineson), fue grabado en los estudios Capitol entre el 8 y el 10 de abril de 2003 y está dedicado, entre otros, a la inolvidable Celia Cruz. La empresa distribuidora es Univision Records, que también vende el DVD filmado en Capitol durante aquella sesión de grabación.

El contrabajista Israel López (Cachao) se encargó de los arreglos y la dirección musical. Britos tocó violín acústico en todos los temas. La integración de la orquesta se completó con Feliciano Gómez (trompeta), Jimmy Boch (trombón), Rafael «Tata» Palau y Justo Almario (saxos tenores), Danilo Lozano (flauta), Giovanna Moraga (violoncello), Alfredo Valdez Jr. (piano), Lázaro Galarraga (voz), y las percusiones estuvieron en manos de Orestes Vilato, Luis Conte, Richie Márquez, Nelson García Márquez, Nelson González y el propio Andy García. Todos ellos se han hecho acreedores del premio recibido.

Britos ha estado varias veces en Uruguay y esta página ha vertido numerosos elogios a su actividad artística. Es el cuarto Grammy que el exitoso músico uruguayo gana en su triunfal carrera desde que reside en los Estados Unidos: dos con Cachao, uno con Charlie Haden y uno con Bebo Valdés. Además fue nominado en siete ocasiones.

Su relación con Cachao, brillante músico que ya tiene 87 años, ha dado excelentes resultados. Britos lo conoció en Cuba, cuando ambos tocaban en la orquesta sinfónica, y desde entonces se estableció entre ambos una sólida amistad. «Viajamos a menudo haciendo giras dentro de Estados Unidos y en el exterior», comenta el violinista. «Cachao recuerda con placer cuando estuvo en Uruguay, en 1964, con la orquesta de Tito Rodríguez. Aquí conoció nuestra Asociación Uruguaya de Músicos, Audem, que dice que era la más respetada del continente. Con frecuencia conversamos de nuestras playas, la rambla, el impacto que le causó escuchar nuestro candombe y las buenas parrilladas que comió en Montevideo».

Es muy posible que el galardonado violinista vuelva a nuestro país el próximo año, ocasión en que celebrará, junto con la Orquesta Filarmónica de Montevideo, sus cincuenta años de trayectoria profesional. Bienvenido será, una vez más, este músico que tan bien parados deja los prestigios uruguayos en el extranjero. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje