Uruguay es un Vicio audiovisual
En un clima sumamente distentido y afable, Mann aseguró que Montevideo estuvo en sus planes de rodaje desde que inicio la planificación de Vicio en Miami, debido a sus virtudes arquitectónicas, y cantidad de posibilidades que brinda a nivel audiovisual. «Montevideo es una locación que da varios looks, por ejemplo un banco suizo, un rincón de Colombia o La Habana. Y eso es lo que estamos aprovechando en la fotografía de la película», subrayó.
La capital uruguaya, así como Atlántida, darán marco a una de las escenas más importantes del filme, según Mann «una escena crucial» que tendrá lugar en «una recámara» donde se concretará el romance entre el detective Sonny Crockett (Colin Farrell) e Isabella (Gong Li), la esposa de un importante narcotraficante sudamericano.
Esa secuencia será filmada durante la noche del sábado próximo, última jornada de rodaje, e implicará escenas en W Lounge y en la mansión construida especialmente para la ocasión en Atlántida.
El presupuesto total de la película, en el que están previstos los retrasos por la temporada de huracanes en el sur de Estados Unidos y en el Caribe, es de 133 millones de dólares. Igual Mann dijo que le encantaría contar con «todo el dinero que se menciona por ahí», haciendo referencia a los abultados montos que diversas publicaciones asignaron a la película.
En cuanto a las tareas de la productora Metrópolis y de los técnicos uruguayos, el director señaló que «hasta ahora llevamos un día de rodaje pero ha sido un trabajo maravilloso. Hay que tener en cuenta que son más de tres meses de preparación para seis días de filmación».
Consultado acerca del porqué se mantiene tanta reserva acerca de los planes de filmación, el cineasta indicó que ello responde a las necesidades de concentración, tanto de los actores como de los técnicos, ya que «Isabella debe enamorarse de Crockett, y si alguien del equipo se equivoca, Crockett no puede lograrlo porque Isabella se desconcentra».
En tal sentido remarcó que las jornadas comienzan a las siete de la mañana y se extienden hasta altas horas de la noche, por lo que su trabajo consiste en «cuidar que no se provoquen distracciones en los actores para mantener la concentración y terminar la producción a tiempo», aclaró también, en cuanto a la cuestionada ausencia de Colin Farrel ante la prensa uruguaya.
También por ese motivo Mann, prefiere que los actores solo se muestren en público luego de culminado el rodaje, momento en que comienzan las tareas de promoción de la película.
En relación al trabajo con los protagonistas, afirmó que no ha tenido inconvenientes porque «los grandes actores no dan problemas de ego, todo se trata de trabajo porque son muy seguros de sí mismos y tienen un gran talento para la actuación».
Para reafirmar su aseveración, explicó que Farrel, irlandés de 29 años, interpreta a un cuarentón del sur de Estados Unidos, y que Li, que sólo habla chino, debió aprender por fonética los diálogos en inglés con acento cubano.
Mann también precisó que este filme es la concreción de un deseo personal que nació cuando tuvo el primer contacto con el guión de lo que fue la serie televisiva de los años ochenta, ya que en aquel momento no pudo concretarlo a causa del contrato con NBC que establecía la obligación de que ese material se produjera para la pantalla chica.
El éxito del Vicio en Miami de Don Jhonson, según Mann se originó en la inyección de «cierta realidad, sensualidad y drama que no había en esos tiempos en los programas televisivos».
En cuanto a la vinculación de la película con la serie, el director dijo que a diferencia de otros programas que pasaron de la televisión al cine, en esta ocasión no se trata de recrearlos con «una especie de nostalgia» sino de ampliar la serie original y modernizarla trasladándola de mediados de los ochenta a 2005.
Asimismo aseguró que el nuevo Sonny Crockett conserva el carisma del creado por Jhonson, «pero es más mujeriego, sensual y maduro». *
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