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A los 70 años de la muerte de Fernando Pessoa (1888-1935), el más famoso poeta portugués del siglo XX, la institución que lleva su nombre, la casa donde vivió durante los últimos quince años, con un expolio de 1.200 libros y numerosos objetos que le pertenecieron, editó el libro/DVD/CD Wordsong Pessoa, donde se reúnen 14 poemas musicalizados por artistas actuales, una aproximación a la poesía inédita pessoana.

Al mismo tiempo, la Asociación Portuguesa de Escritores, otorgó el Premio Vida Literaria, consistente en 25 mil euros, a Mário Cesariny, nacido en 1923, uno de los grandes poetas lusitanos de la segunda mitad del siglo pasado, siempre fiel al surrealismo (conoció a André Breton) y fundador de una disidencia propia, incluso en el campo de la pintura, donde incursionó con felices obras.

Al mismo tiempo, Jorge Sampaio, presidente de la República, lo distinguió con la Gran Cruz de la Orden de la Libertad.

Mário Cesariny es un referente importante en la cultura portuguesa del siglo XX con una actividad permanente e inconformista frente a los poderes establecidos.

Ejerció la crítica en artes plásticas de manera esporádica y fue uno de los primeros en reconocer el extraordinario talento de Jiri Kolar, el creador checolosvaco que expuso en Lisboa en 1964.

Tres muertes ensombrecen el panorama artístico de Portugal. Manuel de Brito, el más antiguo director de galerías de Lisboa, fundador de la Galería 111, desde la cual dio a conocer a la generación joven (Palolo, Batarda ) e impulsó a muchos talentos del país (Paula Rego, Menez, David De Almeida, Julio Pomar, Vespeira, Charrúa). Cedió numerosas obras para realizar la exposición 9 artistas portugueses en el Mac de Montevideo.

Por otro lado, falleció el gran arquitecto Fernando Távora (1923-2005), de menos resonancia que Siza Vieira, pero quizá de una dimensión creadora de mayor enjundia en su relación con la naturaleza y la sencillez de las formas, Atento al sentir del hombre y su entorno. Maestro indiscutido y profesor seductor, compartió y reinventó con su hijo José Bernando Távora (1958), un modo de entender la arquitectura de intransferible sabor lusitano como sucede en la pequeña y encantadora casa de vacaciones en Barcelos o el Auditorio para el Instituto Técnico de Viana do Castelo.

Fernando de Azevedo (1923-2005) fue un creador múltiple: pintor dentro del grupo surrealista portugués, directivo de la Sociedad Nacional de Bellas Artes y de la Fundación Gulbenkian, instituciones en las que actuó como diseñador de montaje de excepcional envergadura, incluso a nivel internacional, crítico de arte sutil y equilibrado y hombre de arraigadas convicciones democráticas durante el largo período dictatorial de Salazar. *

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