Estación Coghan y otros cuentos
El escritor Mempo Giardinelli nació y vive en la Provincia del Chaco, en Argentina. Exiliado en México entre 1976 y 1984, fundó y dirigió, entre otras publicaciones relevantes, la revista «Puro Cuento», desde el año 1986 hasta 1992.
Su extensa y rica obra literaria ha sido traducida a veinte idiomas, recibiendo algunos de los más importantes galardones otorgados a los escritores de habla hispana. Entre ellos, cabe destacar, muy particularmente, el Premio Rómulo Gallegos, que le fue conferido en 1993.
De su producción literaria en el género novela, sobresalen títulos tan emblemáticos como «Luna caliente», «Santo Oficio de la Memoria» y «Visitas después de hora». También es autor de varios libros de cuentos, muchos de los cuales integran selectas antologías.
Entre sus ensayos, merecen particular destaque obras de la talla de «El género negro», «El país de las maravillas», «Así se escribe un cuento», «Diatriba por la Patria» y «El país y los intelectuales».
Giardinelli es, además, un infatigable colaborador habitual de periódicos y variadas publicaciones, tanto en Argentina como en otros países latinoamericanos. Además, es frecuentemente invitado a dictar conferencias en la Universidad de Virginia, Estados Unidos.
«Estación Coghan y otros cuentos» es la nueva obra del reconocido literato argentino, en la cual, una vez más, éste despliega su fina ironía y su despojado realismo.
El libro está integrado de un conjunto de narraciones, que discurren entre el cuento breve y la historia, llamada nouvelle por los franceses, por su estética narrativa y su extensión.
Construyendo sus narraciones en primera persona, el autor dota a su escritura de un tono intimista, logrando, como es habitual, otorgar a cada personaje su propia voz y una sutil pero profunda complejidad psicológica.
El escritor deja hablar con soltura a sus criaturas literarias, sometiendo los senderos de la narración al desarrollo natural de las mismas.
Si hay algo que puede destacarse especialmente de su estilo, si es que se lo puede encasillar dentro de alguno, es su capacidad para valerse de personajes cotidianos insertos en territorios a menudo intrincados.
En la mayoría de los cuentos que componen el libro, la temática pasa a un segundo plano ante la preeminencia del personaje, lo que es, sin dudas, uno de los mayores desafíos creativos de cualquier escritor.
Al estilo de «El viejo y el mar», de Hemingway, o de la «Madame Bovary», de Flaubert, Giardinelli compone seres de rica vida interior, pero -al mismo tiempo- de conductas y sentimientos universalmente humanos, con los cuales el lector se siente fácilmente identificado.
En el primer cuento «Estación Coghlan», que da nombre al libro, Mempo Giardinelli propone una historia sencilla y de hondo dramatismo, pero absolutamente divorciada del melodrama baladí o el regodeo morboso.
El relato narra la peripecia de dos entrañables amigos, a quienes separa un terrible accidente que deja parapléjico a uno de ellos. Este cuento es una conmovedora lección de vida.
La segunda narración, intitulada «El libro perdido de Jorge Luis Borges, es una extraña e irónica historia sobre un encuentro ficticio con el venerado maestro, en el cual Giardinelli juega a componer un bizarro relato al estilo del gran autor.
La tercera narración, titulada «Ocho hermanos», es una sencilla pero removedora estampa familiar, en la cual el autor reflexiona sobre los límites del amor filial, cuando entra en juego la codicia y la competencia entre hermanos por una jugosa herencia.
«La triste historia de las gemelas Popoff» es un cuento creado en torno a la observación del protagonista de algunas fotos familiares, que funcionan como un disparador de sus recuerdos, y le ayudan a reconstruir la vida de un puñado de seres, al tiempo que le permiten saldar algunas cuentas con su pasado.
Si bien no alcanza la intensidad de obras como «Luna caliente» o el dramatismo de «Visitas después de hora», Mempo Giardinelli corrobora, empero, su reconocida capacidad para la creación de personajes y la pintura de ambientes, sin ceder a la tentación y la grisura del género costumbrista. *
(Ediciones B)
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