Aproximación a la obra de Ruisdael Suárez
Ruisdael Suárez (1929- 2004) falleció en lamentables circunstancias luego de no menos lamentable enfermedad. Acompañado de pocos amigos, el apoyo entrañable de Enrique Gómez (coordinador de la muestra en el Centro Municipal de Exposiciones), sobrevivió, resignado, a su condición minusválida aumentada por la precaria situación económica. Dejó una obra, pionera en su época (la trepidante década del sesenta) que continuó, en largo trecho, junto a Ernesto Cristiani, con quien llegó a compartir exposiciones, una de las últimas en la Alianza Francesa, 1977, con imágenes en clave metafórica, sus «pájaros iracundos», y retomar en la Galería Montevideo, dirigida por Aníbal Quesada, el último marchand uruguayo comprometido con el arte nacional, una revisión pictórica del planismo.
Antes, en sus comienzos, dudó entre el teatro (actor, dramaturgo), la poesía y la pintura. Triunfó su vocación pictórica, previo pasaje por Club de Grabado, donde se inició en la xilografía o grabado en madera a instancia de Luis Mazzey, convirtiéndose en un consumado intérprete de la estampa así reconocido en la bienal de Grabado de Tokio con una importante distinción en 1964. Con los años sesenta nació el siglo XXI: confluyeron las insurgencias social, política, cultural y artística. Nuevos modos de ser y estar en el mundo que signarían la civilización occidental. El vértigo de los movimientos estéticos arreció en pocos años: pasó del informalismo a la nueva figuración, del Pop Art al Op Art, del arte conceptual a la performance, del video a la infografía. El retorno de Marcel Duchamp se impuso en la escena artística internacional y sus coletazos se sintieron en el Río de la Plata.
Sin mucha preparación cultural pero con rápido poder de asimilación del medio en que incursionó, Ruisdael Suárez fue construyendo un mundo caracterizado por la habilidosa apropiación de sus colegas internacionales y más concretamente, de los ecos provenientes del Instituto Di Tella, en Buenos Aires, con el director Jorge Romero Brest. Por ese instituto transgresor y vaguardista desfilaron importantes artistas contemporáneos, algunos de los cuales se acercaron a Montevideo y se manifestaron en el Instituto General Electric, otro núcleo de irradiación artística influyente en los artistas locales, paralelo al Centro de Artes y Letras orientado por María L. Torrens.
Ruisdael Suárez desalojó el naturalismo inicial para frecuentar la nueva figuración, con impregnaciones de las bañistas de Picasso (segunda década del siglo XX) actualizada con elementos del flower power surgido en esa década decisiva, la realidad onírica de Konrad Klapheck y Magritte, elementos del pop y una peculiar mirada de hipnosis en personajes y pájaros, círculos concéntricos que remitían al tiro al blanco y a la cinética de Duchamp cuya estética comenzó a dominar a partir de entonces. Incorporó también elementos extra pictóricos (el paraguas) en su obra mayor, hoy propiedad del Museo Nacional de Artes Visuales, e hizo del collage (otro elemento neodadaísta) y la poderosa síntesis formal, la economía de los recursos dibujísticos y de la composición, elementos esenciales y determinantes de su universo visual, clara y sencillamente definidos pero con una carga de regocijante ironía e inquietante dimensión dramática.
Hay un clima dulcemente demoníaco que atraviesa los personajes de Ruisdael Suárez, una dimensión expresiva pautada de presagios y perturbaciones inminentes, aún en la aparente trivialidad de las figuras representadas. Es esa contención, a punto de estallar, presentida pero no evidenciada, sobrevolando cada composición, ya en el estatismo o la repetición serial en el mismo plano, que radica la singularidad de Ruisdael Suárez.
La mirada retrospectiva de la exposición titulada Atravesando el Pop por el curador Manuel Neves, está firmemente conducida, con trabajos bien elegidos y aunque en el recorrido, la mirada siente la ausencia de más grabados de los muchos existentes y reforzar así, esta primera, pero igualmente feliz aproximación a un artista uruguayo olvidado. *
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