EN CINEMATECA 18 HOY SE ESTRENA "AL ATAQUE", UN FILME DE ROBERT GUEDIGUIAN

Sátira contra la economía capitalista

Con esos dos elementos el director y colibretista Guédiguian construye un relato en la línea de filmes anteriores que apostaban por el cuento y en los que la risa y la ayuda mutua eran las únicas vías de escape a las fuertes injusticias sociales. Esta estructura narrativa permite, asimismo, que, aunque sea en la ficción, los perdedores tradicionales triunfen en una sociedad hostil por sus planteamientos económicos. La fábula funciona, en definitiva, como realización de lo imposible, idea puesta en práctica en El dinero da la felicidad (1992) y Marius y Jeanette (1996), películas anteriores del mismo Guédiguian.

El cine de Guédiguian es una representación lúcida de algunas tendencias de la nueva economía y su repercusión en la vida diaria de los trabajadores. Una de carácter imparable es el cierre de empresas en países occidentales, decididas a trasladarse a países en desarrollo (subdesarrollados), en los que la mano de obra es más barata y dócil, y cuyos gobiernos dan facilidades de todo tipo para atraer inversiones extranjeras.

En el filme esta idea se concreta en la empresa Eurocontenedor, integrada en un conglomerado empresarial que ha decidido trasladar sus fábricas a Marruecos para obtener una mayor rentabilidad, a pesar que otras de sus inversiones están teniendo grandes beneficios. De esta forma se vuelve a presentar la desigualdad de un sistema económico que privilegia la obtención de beneficios por encima de cualquier consideración de bienestar social.

Eurocontenedor, legalmente, por supuesto, se declara en quiebra, deja desocupados a los trabajadores y no paga a las empresas subcontratadas. El Garaje Moliterno & Cie, pequeña empresa familiar, al no ingresar el dinero que Eurocontenedor le debe, no puede hacer frente a los pagos del banco que, en consecuencia, le amenaza con el embargo. ¿Simplificación? ¿Maniqueísmo? Un poco, pero no tanto. Más bien cruda realidad de cómo funciona nuestra sociedad posmoderna.

El segundo elemento que se pone en juego y sirve para tejer el relato es la reflexión sobre la creación cinematográfica a través de la presentación de la escritura del guión. Un telón teatral enmarca la película e indica su carácter de representación paródica. De hecho, los dos guionistas, Yvan y Xavier, que se insertan en el relato como demiurgos y deciden la suerte de los personajes, no son más que una exageración de dos propuestas cinematográficas. Yvan representa una tendencia hacia el espectáculo, cree que el sexo y la sangre son dos ingredientes indispensables para que un relato cinematográfico funcione. Adaptado a los tiempos que corren escribe en una computadora portátil. Por el contrario, Xavier es un romántico y escribe con pluma estilográfica (lapicera fuente). Cree en la fábula social como derecho a soñar. Por eso es maniqueo (quiere hacer una película política, de ricos y pobres) y sus planteamientos ideológicos se imponen sobre las cuestiones de carácter espectacular y formal. Dos concepciones encontradas y simplificadas al máximo con un afán claramente paródico, pero que sirven también para plantear la cuestión de la función del discurso cinematográfico. *

 

AL ATAQUE (A l’attaque). Francia 2000. Director, Robert Guédiguian. Libreto, Robert Guédiguian, Jean-Louis Milesi. Fotografía, Bernard Cavalié. Montaje, Bernard Sasia. Música, Jacques Menichetti. Productores, Robert Guédiguian, Michel Saint-Jean, Gilles Sandoz, para Agat Films et Cie, Diaphana Films, Le Studio Canal +, TF1 Films Productions. Elenco: Ariane Ascaride, Pierre Banderet, Frédérique Bonnal, Patrick Bonnel, Jacques Boudet, Christine Brücher, Francis Caviglia.

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