Encuentro con el nuevo cine sudafricano
Dentro de la programación se podrán ver filmes que han sido premiados y aclamados internacionalmente como La Cámara de madera, de Nshavani Wa Luruli, ganadora del Oso de Cristal en el Festival de Berlín 2004.
El 27 de abril de 2004, Sudáfrica celebró el décimo aniversario de sus primeras elecciones democráticas. La fecha justifica detenerse en el camino, mirar hacia atrás, valorar lo que se ha hecho y lo que falta. Eso fue lo que hicieron, por ejemplo, los realizadores involucrados en el llamado Proyecto 10, una serie de documentales producidos por la South African Broadcasting Corporation y rodados por cineastas que reflexionaron sobre esa década de libertad. Pero mucho más revelador es el trabajo de autores que incursionan en el largometraje de ficción, donde ha habido unanimidades críticas para algunos filmes y en particular para La cámara de madera que integra este ciclo y que es toda una revelación junto con Soldados de la roca.
El cine sudafricano se está abriendo paso en los festivales internacionales, dicho sea de paso. La obtención del Corcel de Oro concedido a la película sudafricana Drum, del director Zola Maseko, en el festival panafricano de cine de Ouagadougou, Burkina Faso, realizado el pasado mes de marzo, fue recibido en Sudáfrica como la señal del inicio de una «edad de oro» del cine nacional. Un comunicado del presidente Thabo Mbeki llegó a sostener incluso que «la edad de oro para el cine sudafricano parece que está despuntando. Saludamos a nuestros creadores cinematográficos por demostrar que una de las características que definen el arte africano es ir más allá de la historia». El Corcel de Oro siguió a la reciente candidatura sudafricana al Oscar a mejor película de habla no inglesa por Yesterday (que no ganó, sin embargo, derrotada por Mar adentro de Amenábar) y al Oso de Cristal en Berlín a u-Carmen e-Khayelitsha, que es la versión en xhosa (uno de los idiomas principales de Sudáfrica) de la famosa ópera Carmen, y su acción se desarrolla en el pueblo de Khayelitsha. El grupo Dimpho Di Kopane, liderado por Malefane, interpreta la ópera de George Bizet, trasladando su escenario original de Sevilla por el del pueblo sudafricano. La concesión de Oso de Oro para esta atrevida producción sudafricana sorprendió a la mayoría de los especialistas en Berlín. También en Sudáfrica era inesperado el prestigioso Oso de Oro para la película de Dornford-May. Se trataba de la segunda ocasión en la que una producción sudafricana se presentaba en la Berlinale, tras Marigolds in august de 1980.
La victoria internacional para la película en lengua xhosa fue aplaudida por la élite política sudafricana. Las juventudes del gubernamental ANC felicitaron a la protagonista del filme, «una mujer joven de las calles polvorientas de Khayelitsha, que ha demostrado su talento en la música y en el cine». También Yesterday está producida en uno de los idiomas sudafricanos no europeos. el isiZulu. La película refleja la humanidad de los millares de víctimas de la pandemia del VIH/Sida de todo el mundo, pero especialmente en el contienente africano. A pesar de no conseguir el Oscar, el filme ha sido aclamado en todos los festivales internacionales en los que ha sido presentado.
El presente ciclo reúne varios de los documentales del Proyecto 10, y también un puñado de títulos de ficción seleccionados entre lo más interesante del reciente cine sudafricano. La selección se presente con la colaboración de la Embajada de Sudáfrica en el Uruguay.Vale recordar que durante el desarrollo de reciente Festival de Primavera, llegó hasta Montevideo, Eddy Mbalo, ejecutivo de la National Foundation for Film and Video de Sudáfrica. *
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