Los misterios de Rosario

Las hipótesis del fin del mundo han sido, en el transcurso de la historia y por diversos motivos, una recurrente obsesión para el ser humano.

Al margen de eventuales predicciones de origen religioso, filosófico e astronómico, el hombre ha vivido siempre una suerte de estado de incertidumbre sobre el inexorable fin de su especie, partiendo de la tesis que es el único ser consciente de su propia existencia y por consiguiente de su finitud temporal.

Quizá como una suerte de complejo de culpa ante la destrucción paulatina del planeta o ante su propia decadencia moral y ética, este homo sapiens predador ha imaginado, desde la ficción y desde la ciencia, su propia extinción, como si estuviera inconscientemente ensayándola o planeándola.

Los relatos sobre ese posible Apocalipsis, ya sea por causas naturales o incidentales causalidades, abundan demasiado en la literatura, al punto que se llega a desconfiar, con sobradas razones, cada vez que el lector o crítico se enfrenta a una historia de ese tenor.

Pero en el caso de «Los misterios de Rosario», del gran escritor argentino César Aira, el tan temido cataclismo que sumirá a la Humanidad en el abismo definitivo, es una mera excusa para elaborar un impecable ejercicio narrativo, plagado de abundantes apuntes filosóficos, metafísicos y psicológicos.

Aira nos narra la historia de un profesor de Humanidades, que observa como -en cuestión de horas- su vida se desmorona velozmente o al menos comienza un proceso de deterioro irreversible.

Simultáneamente a su descaecimiento anímico e intelectual, el protagonista debe enfrentarse a los efectos de una potente medicación que consume, cuyos efectos amenazan con distorsionar su percepción de la realidad y, en el peor de los casos, afectar dramáticamente su habilidad para comunicarse mediante el habla.

Paralelamente, la inusual y salvaje tormenta que azota la ciudad de Rosario torna aún más irreal la situación del protagonista, con lo cual su visión de la realidad o de lo que hasta ese momento él consideraba real, se ve profundamente afectada.

En ese contexto, el autor construye una suerte de dualidad contradictoria, reservando al criterio del lector, cuáles son las reales fronteras entre la realidad y la mera ficción literaria.

Como en un juego de las cajas chinas, el escritor nos muestra varias capas de apariencias, varias existencias posibles superpuestas, nos confunde, nos dirige sutilmente, avanza y retrocede, otorgando lucidez y demencia a su protagonista.

El estilo narrativo, o mejor dicho los estilos, logran crear una atmósfera surrealista, en la cual ningún elemento, por absurdo o descontextualizado que parezca, queda fuera de lugar.

César Aira crea su propia verosimilitud, su propio concepto de realidad en el nos va sumergiendo cada vez más, hasta lograr que nos emocionemos ante las situaciones más irracionales y ridículas.

La descripción de la furiosa tormenta que asuela la ciudad es, en sí misma, una joya literaria. El rico y variado uso de las metáforas, sin caer en el facilismo ni la banalidad, es un recurso que torna más creíble el extraño universo que nos plantea el autor, esa especie de Rosario paralelo.

Al mismo tiempo, el constante derrumbe mental y físico del protagonista nos devuelve al más crudo drama psicológico. En su tour de force a través de esa ciudad devastada, el atribulado profesor que protagoniza la novela, se cruza con una variopinta cantidad de seres fabulosos, ya sea en la realidad o en la distorsionada percepción de su mente.

Por otra parte, cabe destacar que todos los personajes que aquí se mencionan, las personas con las cuales se relaciona el protagonista de la novela son, en verdad, estudiosos de la obra del autor, mediante cual él procura analizar su propia creación a través sus miradas particulares.

«Los misterios de Rosario», libro editado originalmente hace diez años y reeditado dada su importancia fundamental en la obra de César Aira, es un indefinible pero altamente disfrutable ejercicio filosófico, metafísico, psicológico y narrativo.

(Ediciones de Emecé)

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