Mariano Mores actúa hoy en el Plaza
Esta noche en el Cine-Teatro Plaza recreará varios de los temas que lo hicieron famoso a lo largo de una trayectoria de casi setenta años dentro de la música ciudadana.
Pianista, compositor, director y hasta actor de cine, los uruguayos lo conocen desde hace más de sesenta años cuando integraba la legendaria orquesta de Francisco Canaro y llegaba a Montevideo, para las exitosas comedias musicales que el maestro maragato acostumbraba a ofrecer en los desaparecidos teatros Artigas y 18 de Julio.
Dotado de una imaginación y creatividad musical fuera de lo común y con un temperamento identificado con todas las corrientes cantables del tango, fue uno de las personalidades más jóvenes, que irrumpieron en la década del cuarenta y que llevaron adelante las propuestas de cambio y las ideas renovadoras que caracterizaron, en lo poético y en lo musical, a esa etapa de la de la canción ciudadana.
En El libro del tango, su autor Horacio Ferrer describe certeramente la importancia de Mores en su carácter de compositor: «Le hubiera bastado haber compuesto un tema de la calidad de Cafetín de Buenos Aires» para ser estimado como uno de los mayores talentos melódicos del tango. En toda su obra está presente la belleza, como resultado de una esencial atadura entre la inventiva y el instinto, entre el vuelo creador y aquella impautable intimidad que hace al misterio del tango».
Esta valoración alcanza para casi todos sus trabajos en donde unió sus elevadas condiciones creadoras junto a los mayores poetas del tango, logrando con ellos páginas de gran arraigo popular que mantienen su frescura y su vigencia después de varias décadas de haber sido compuestas. «Sin Palabras», «Gricel», «Taquito militar», Cristal», «Cuartito azul», «En esta tarde gris», «Adiós pampa mía», «Una lágrima tuya», «El patio de la morocha», «Tanguera», son una pequeña muestra de algunos de sus logros más exitosos.
En todas ellas, se encuentra un estilo que alcanza muchas veces la perfección en composiciones sentidas, prolijas y en sobrios dibujos melódicos, hasta alcanzar lo máximo en ese auténtico ‘capo lavoro’ que es el tango «Uno» que firma con Enrique Santos Discépolo.
En su larga carrera de músico tuvo siempre un estilo definido, que insinuó desde sus comienzos en la formación orquestal de Francisco Canaro y que se afirmaría cuando en 1948 armó su orquesta propia.
Sus conjuntos musicales tuvieron, siempre, la particularidad de no limitarse a las formaciones clásicas del tango, Mariano Mores siempre tuvo conjunto numerosos, agregando timbres distintos a los tradicionales del tango y bautizó agrupaciones orquestales con el grandilocuente nombre de «Orquesta lírica popular».
Tuvo otras experiencias más interesantes, cuando a mediados de los años sesenta, se rodeó de importantes figuras de la música como, el bandoneonista Leopoldo Federico, el guitarrista Ubaldo de Lío, el contrabajista Aldo Nicolini, Martín Darré en órgano y José Corriale en batería y de esa forma creó el Sexteto Rítmico Moderno, dirigiéndolo todo desde el piano.
Esta experiencia duró poco y el maestro volvió a sus clásicos formaciones orquestales manteniendo sus inalterables lineamientos sobre la base de una armonización estructurada para piano y orquesta con tendencia a las ampulosidades sonoras. En otras oportunidades ha llegado a hacer desde el escenario verdaderos desbordes de showman con la exaltación de su estilo y las peculiaridades de su personalidad escénica e interpretativa. Mariano Mores representa, hoy, la supervivencia de las grandes orquestas, que por lo demás son recuerdo o grabaciones.
El espectáculo de esta noche denominado «Una vida para el tango», estará conformado por orquesta, pareja de bailarines y las voces de Silvia y Gabriel, hija y nieto, respectivamente, del maestro Mores. Comienza a las 21.00 horas y las localidades han sido fijadas en $ 900 el superpullman, $ 800 las plateas, $ 600 las tertulias y $ 400 las tertulias altas. Se venden en las boleterías del teatro y en la Red UTS.
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