La caída de Hitler y el muñeco maldito
La película relata los sucesos ocurridos en los últimos días de Hitler y su entorno, los cuales transcurrieron en el interior de un búnker subterráneo bajo las calles de Berlín, como así también los últimos días de los civiles y soldados que pelearon y murieron en la ciudad tomada por asalto por el ejército ruso.
Se inscriben el en género del drama bélico y está dirigida por Oliver Hirschbiegel con el guión de Bernd Eichingery las interpretaciones de Bruno Ganz, Alexandra Maria Lara, Ulrich Matthes, Juliane Kohler, Heino Ferch, Christian Berkel. Es una coproducción realizada el año pasado entre Alemania, Austria e Italia y tiene una duración de 156 minutos.
Se trata de una de esas películas de visión obligatoria que no se puede dejar pasar. Aunque tardaron sesenta años, era de esperarse que en algún momento el cine alemán finalmente retratara el episodio más negro de su historia sin temores.
El director Oliver Hirschbiegel finalmente fue el responsable de esta obra sobre la Segunda Guerra Mundial. La trama de la novela original está basada en dos importantes libros que se centran en los momentos finales de Hitler: El derrumbe: en el búnker de Hitler, los últimos días del Tercer Reich, del historiador Joachin Fest y Hasta la hora final: la última secretaria de Hitler, de Traudl Junge. Algo importante de destacar es que el director no cambió un solo hecho de lo que se mencionan en los libros de historia y documentales, acerca del final del régimen nazi, algo que no es común en el cine, donde se modifican la historia para conseguir un mayor dramatismo. La caída impacta emocionalmente por su realismo donde fue clave el trabajo del elenco que es espectacular.
Lo que hizo Bruno Ganz con Hitler es increíble y se siente un escalofrío especial la primera vez que aparece en pantalla. La famosa polémica que surgió con la película no tiene mucho sentido. Si bien es cierto que se humanizó la figura del dictador, al mostrar a un Hitler de carne y hueso, que se muestra amable con su secretaria y el personal doméstico, la película no se centra en sus buenos modales o lo cariñoso que era con su perra sino en la locura del pensamiento nazi y de quienes alabaron este régimen. Por ahí pasa la temática del filme.
Otro estreno de hoy es El hijo de Chucky, en donde los muñecos asesinos Chucky y Tiffany han engendrado a un andrógino hijo llamado Glen, quien irónicamente no comparte la sed de venganza de sus padres. A pesar de ello los libera y permite que se encaminen a Hollywood para verificar que la película que está por realizarse sobre su vida esté apegada a los hechos. Los actores son Jennifer Tilly y Hannah Spearritt, bajo la dirección de Don Mancini.
También llega a las pantallas uruguayas Niñera a prueba de balas, de Adam Shankman, con Vin Diesel, Lauren Graham, Faith Ford, Britanny Snow, Max Thieriot y Chris Potter como protagonistas. Diesel interpreta a Shane Wolfe, un comando asignado a proteger a la familia de un científico asesinado, que habría dejado una clave secreta para interferir misiles.
Y como la esposa del difunto también debe viajar para tratar de hacerse con el dispositivo secreto, Shane queda a cargo de los cinco hijos de aquélla. Quienes, rutinas de la receta, inicialmente resisten a su musculoso guardián hasta que, con suma rapidez, comprenden que es un compatriota.
Que es heroico. Y que es bueno. Y como el otro Shane, arriesga su vida defendiéndolos de los enviados del mal, un par de pérfidos orientales.
Finalmente, Golpe bajo, el juego final dirigida por Peter Segal que también se estrena hoy, es una remake de un filme realizado en 1974. En este caso los protagonistas son Adam Sandler, Chris Rock y Burt Reynolds (quien también actuó en la primera). Aquí se narra la historia de Paul Crew (Adam Sandler), ex jugador profesional que por algunos enredos termina en la cárcel y con una «misión» poco más que imposible por cumplir.
Para enfrentar el reto Crew junta sus esfuerzos a las ideas de Caretaker, otro reo caracterizado por Chris Rock, para conformar algo que se parezca a un equipo de fútbol americano. De pronto como caído del cielo aparece en escena Nate Scarborough, ex entrenador colegial interpretado por Burt Reynolds, quien se pone al servicio del «equipo» como entrenador en jefe. Enredos, trampas y abusos, hacen más difícil el camino que Crew y compañía tendrán que esquivar para prepararse para su encuentro ante los guardias de la cárcel. En un partido en el que se juegan mucho más que el orgullo. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad