Tiene la palabra
¿El hombre creó a Dios o Dios creó al hombre?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* La discusión académica, hoy contemporánea, ayer moderna, antes de ayer antigua, ya que la misma se remonta a los principios mismos de la filosofía que arranca en la época helénica, luego continúa en la Edad Media entre escolásticos y materialistas.
Posteriormente con el advenimiento de la Revolución Francesa y luego el desarrollo de la Revolución Industrial y la inauguración de los tiempos contemporáneos, el darwinismo como ciencia de la naturaleza, desarrolló una escuela de pensamiento materialista que dio pie a un nuevo renacimiento, tanto del humanismo como de las ciencias vivas, todo ello complementado por teorías sociales de alcance revolucionario como lo fue y es el marxismo como ciencia social, como ciencia política, como doctrina.
El extraordinario aporte de Federico Engels condensado en su libro «La dialéctica de la naturaleza» es un complemento y afirmación de la teoría de Darwin sobre el origen de las Especies, dicha obra aún en el día de hoy, desde el punto de vista científico, sigue siendo un material de consulta imprescindible para los actores sociales y políticos de nuestra sociedad.
Charles Darwin fue un científico y naturalista inglés teórico y práctico que revolucionó la ciencia de su época afirmando y fundamentando la teoría de la evolución, estableciendo ésta como un proceso natural del desarrollo de la vida. En su tiempo –¿sólo en su tiempo?– hubo quienes ridiculizaron la tesis que el hombre proviene del mono, por supuesto no de cualquier mono.
El darwinismo tomó partido en la discusión clásica que desde Epicuro, Demócrito y Erastóstenes afirmaba el carácter material del origen de la vida, donde el aire, el fuego y el agua eran algo así como el principio de la cosa. Ellos negaban y sostenían que no existía un espíritu universal capaz de generar creación de por sí y ante sí. Discípulos suyos posteriormente desertan de tales posiciones y en la práctica dos escuelas de han enfrentado históricamente, una idealista, subjetiva con sus variantes, pero todas ellas anteponiendo la existencia del «algo», es decir una fuerza inmaterial que va adquiriendo en lo que llamaremos religiones, judías, helénicas, cristianas, musulmanas, hindúes, chinas, imágenes o simbolismos de dioses, de seres supremos, ya sea en la sociedad primitiva o en el tránsito del comunismo primitivo a la sociedad esclavista o la afirmación de la existencia de un dios del comunismo primitivo a la sociedad esclavista o la afirmación de la existencia de un dios en la fase monista, tanto la imaginación o el desarrollo mismo de la religión, hasta que esta deviene históricamente en estructuras organizadas, administradoras del poder espiritual.
Conformando o dando nacimiento al tránsito del ritualismo a las castas de protectores de los templos (templarios), de los sacerdotes, de los clérigos, denominados hoy en las modernas religiones: curas, imanes, rabinos, pastores, etc.
la iglesia sostiene a la religión y esta a sus mesnadas, rebaños o creyentes y viceversa y el círculo se cierra.
Paralelamente las sociedades se desarrollan, aparece el Estado, la más antigua forma del Estado como Egipto, luego el Helénico: Esparta, Atenas, y otros, luego Roma. En el período medieval aparece el concepto y la estructura administrativa y política de nación más acabada. En toda esa evolución de las sociedades religión y Estado van de la mano hasta la caída de la Bastilla en 1789 en que se decreta la separación de la Iglesia de la naciente República que ejerce su influencia aquí en el Uruguay en el siglo XIX.
Hoy en Estados Unidos que existe un poder político, avalado por el voto de la gente, que representa a los sectores más agresivos del capital financiero y del entramado del complejo industrial y militar del país más poderoso del planeta, surge una corriente de pensamiento filosófico empujada por notorios científicos quienes fundamentando en teoría sobre la biología moderna, elaboran una teoría del diseño inteligente, esta sacude el mundo académico de Estados Unidos, sobretodo el pensamiento científico. ¿Cuál es el sustrato de dicha doctrina? Que Charles Darwin se equivocó, según la ciencia moderna, es decir la mencionada biología, el origen de la especie, en una palabra la «creación» es nada más y nada menos que fruto de un plan premeditado, diseñado por un poder inteligente que sólo puede resumirse en la existencia de «algo» supremo, «algo» que está por encima de los humanos, o sea volvemos a la simbología politeísta o monista, si se quiere volvemos al espíritu «universal» de Hegel, volvemos a la idea simple, pero muy poderosa, que más allá de la Tierra hay «algo». Existe la fuerza superior a la cual hay que rendirse por adhesión, coincidencia o sumisión. La fuerza de dicha teoría radica en la imposibilidad real de la ciencia de no conocer todo, de no saberlo todo. La fuerza hecha teoría está en la teoría misma, ya que nace de la idea del hombre y este piensa, crea e inventa su propio mecanismo existencial.
Cierto es que el poder al febril estado agresivo norteamericano, le viene bien que de la flor y nata de sus científicos aparezca una teoría sobre el origen de la vida que encaja con el voluntarismo y el siempre presente agresionismo de una nación llamada a ser como Roma, gendarme del mundo. Y así, su líder enfermo de soberbia y supremacía le conviene desarrollar en el pueblo norteamericano un pensamiento místico, abstracto, irreal, imaginario que esconda las luces del pensamiento laico y racional auténtico.
DARI MENDIONDO
Larrañaga es el verdadero líder de los blancos
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El día miércoles 27 de julio de 2005, un señor (por así llamarlo) denominado Don Elbio (Lista 504) escribe una carta denominada Partido Nacional ¿y dónde está el piloto? Ante las barbaridades señaladas por este «blanco» es que me siento aludido y solicito se me dé derecho a respuesta.
Estimado Don Elbio (Lista 504): ¿Tanto extraña a la vaca? Porque usted está desesperado que le siga dando leche. El Partido Nacional, no es un club de cargos, usted, además de atrevido, es un audaz y es el símbolo de un sistema político que ya fue. O sea, usted ya fue. Solamente un país y un partido tan democrático deja que existan carcamanes, gerontes del pasado que lo único que le piden a la política es que le salven el bolsillo y eso se terminó señor, por suerte.
No sé si usted es o no de la lista 504, calculo que señala al Movimiento Nacional de Rocha, y espero que no sea usted portador de la palabra de este movimiento, cosa que estoy seguro que no, pero sí sé que es vocero de unos cuántos pseudopolíticos, que desesperados por una migaja, señalan que el presidente del Directorio y candidato de todos los blancos dejó tirado a compañeros en los entes, choferes y no se cuántas cosas más.
Mire, usted no se merece mucho de mi tiempo, yo estoy peleando y trabajando por un proyecto en serio, que es el triunfo de nuestro Partido en el 2009, y para eso, yo no preciso un piloto, preciso un líder, un capitán y un caudillo, y gracias a Dios, los verdaderos blancos, cosa que usted no es, porque usted es un mercenario de la política, lo tenemos y se llama Jorge Larrañaga, que no tenga la más mínima duda que será Presidente a partir del 1º de marzo del 2010.
Un consejo. ¿Por qué no se va para su casa y deja lugar a nuevas generaciones que encima de sus homb
ros tengan cabeza? Sería el mejor aporte de su vida a la causa nacionalista
FEDERICO – C.I: 3.435.051-0
Carta abierta al señor ministro de Agricultura, José Mujica
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Querido amigo Pepe, el Pepe de hoy, el Pepe de ayer y el de siempre… el hombre sencillo, humilde con sus chistes especiales muy folcórico que se pegan en el oído y de un profundo contenido. Que no tiene pelos en la lengua tanto para los de arriba como para los de abajo. Por algo su lista tuvo tanta adhesión constituyéndose en el líder indiscutido del MPP, y el principal gestor del triunfo del Frente Amplio que para la felicidad de todos es el doctor Tabaré Vázquez, hombre limpio, ciudadano ilustre, científico reconocido fuera de frontera, el hombre que cambiará los destinos de nuestro querido país, estamos dando vuelta la página.
Los jubilados mayores de 88 y más de 90 años que tanto han trabajado, con jornadas largas y duras no en cargos políticos ni en las embajadas, no es justo que todavía se les aplique el IRP, que esté vigente para esta gente de edad tan avanzada, que junto con el 2% que también injustamente y no tan injustamente también se les aplica y cuyo destino es distinto al rubro que se establece en el recibo de cobro, así es la realidad.
Pepe, tú que tenés la fuerza que te viene del apoyo popular, esperamos te interpongas en nuestro favor eliminando el IRP, el 2% y nos concedas algún punto más que el que otorguen a la mayoría en una franja especial que abarque a este reducido grupo de 90 años en adelante. No es ninguna regalía, es lo que corresponde a la justicia de estas personas de tan elevada edad.
Desde ya gracias Pepe y esperamos contar con tu apoyo.
C.I: 1.323.376-6
C.I: 346.872-4
Un lindo tema para Antonio Mercader
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En su crónica semanal en el matutino El País, el Dr. Antonio Mercader (¡cuando no!…) destila veneno contra gente de la izquierda que por mandato del soberano, ganó las recientes elecciones en nuestro país.
El ex ministro de Educación y Cultura del gobierno blanco de Lacalle, la emprende ahora con la designación de Laura Fernández y su aparente «usurpación» del título de abogada, en un alto cargo de la Intendencia Municipal de Montevideo.
El «desvelo» del Dr. Mercader por el asunto, ya debidamente aclarado y en el cual la queridísima y dinámica Laura nada tiene que ver, muestra cuáles son las «armas» con las que hoy día lucha la oposición contra un gobierno del Dr. Tabaré Vázquez que evidentemente, les quita el sueño.
El Dr. Mercader, inmigrante español que dicen llegó al Uruguay siendo muy pequeño, no teniendo problemas para nacionalizarse y hasta llegar a un cargo importantísimo en el ámbito gubernamental, debería dedicarse a la lucha por la vigencia del tratado de 1870 firmado entre nuestro país y España, hoy desconocido burdamente por la mal llamada «madre patria», en perjuicio de miles de uruguayos que han viajado en busca de mejores horizontes.
Además cuando Laurita se reciba de abogada, que será en cuestión de semanas, le vamos a enviar el título de la Facultad de Derecho, para que duerma tranquilo.
Lo que dicen no puede hacer, desde que los blancos pasaron a la derrota y su esposa falló en el intento de privatizar Antel.
G.B. – C.I: 3.145.678-9
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