Haciendo historia con la historieta
La animación a lo largo de su historia ha tenido un cierto carácter de hermana menor del cine, siendo «vedette» en episodios humorísticos o simplemente en narraciones de historias infantiles. Lo cierto es que hoy la animación ha tomado cartas en el asunto cobrando un papel insoslayable (son los casos de Animatrix o Tokyo Godfathers) a la hora de crear. Tan es así, que ha tocado puertas de artistas como Tim Burton o David Lynch generando todo un movimiento de «animación casera» donde dibujantes y diseñadores de todo el mundo se atrevieron a probar sobre el gusto animado. En tanto el cómic, como literatura en sí mismo, ya hace un buen tiempo que se ha dejado en el olvido de los quioscos montevideanos. Sin tener en cuenta que el cómic resulta entre tantas cosas una fuerte estimulación para la imaginación donde cada lector construye la imagen con que vive la historia conjugando elementos del texto con aportes de su propio repertorio interno. Adicionando a esto, hay una fuerte movilización a nivel emocional consciente e inconsciente hacia actitudes, valores e ideales. La creatividad debe seguir rodando de la mano de proyectos que hagan resurgir sugerentes ideas y aquellas manifestaciones artísticas empolvadas. Matías Castro y Marcelo Sánchez productores de «Apocalipsis» (Cuarta Edición de Montevideo Cómics) revelan parte del itinerario de una convención, que seguramente no tendrá nada que envidiarle a proyectos vecinos. Lo que importa es el cómic.
-¿Cómo fue que surgió la idea de organizar convenciones que reúnan aficionados y curiosos del cómic?
Castro: -Fue inicialmente una idea de Carlos Buquete y yo. Nosotros éramos aficionados y coleccionistas y conocimos convenciones y proyectos similares en Argentina y España. Vimos que acá en Uruguay existía una movida de «fanzines», talleres y se estaba removiendo una serie de revistas, entonces nos planteamos reunir todas esas puntas para realizar algo a nivel profesional. En 2002 comenzamos con la primera edición de Montevideo Cómics en Pachamama. Si reuníamos doscientas personas ya colmábamos nuestras expectativas. Al final fueron casi mil personas. El año pasado lo hicimos en la Estación Central para darle un vuelco más cultural. Aparte de un tema de espacio, ya que año tras año se suman más invitados, dibujantes del exterior, charlas y muestras, necesitábamos una locación que esté de acuerdo con las exigencias que merecía el proyecto. Fue un cambio importante.
Sánchez: -El Cine Plaza resulta una locación conforme a nuestras expectativas. Estipulamos alrededor de tres mil personas. Las pantallas de cine y la infraestructura que nos brinda Arquitectura Promocional nos permite darle un vuelco importante.
-El cómic como literatura siempre ha sostenido un especial lugar en el mercado, aunque con los años su lectura ha disminuido considerablemente en nuestro país. ¿Cómo lo perciben ustedes desde su óptica de aficionados?
S: -Está muy disperso el cómic. Venimos discutiendo sobre esto hace años. Es la discusión eterna. Nos preguntamos siempre por qué ha disminuido tanto la compra. Creo que en Uruguay se ha perdido un poco el hábito de ir al quiosco a comprar historietas. Y también creo que la gente abandona la historieta cuando pasa de ser niño a adolescente y los guiones que antes te resultaban atractivos ya te dejan de funcionar. Entonces si no encontrás un guión interesante (si no sos curioso) te perdés y empezás con eso de que «ya estoy grande para leer historietas». Que es absolutamente justificable, porque no diste con algo que te pueda atraer.
C: -Y te quedás con el desengaño. La idea de que historieta es solamente Superman y Batman. Tiene un vuelo parecido al cine o la literatura, tenés desde el producto basura hasta el producto de autor con un nivel artístico brutal.
-Tal vez en estos años se ha desplazado al cómic justamente por esa identificación con el mito del superhéroe o por la inevitable asociación con todo lo que concierne a la animación japonesa
C: -Pero sin dudas. Se lo asocia con lo peor de la animación japonesa, como Supercampeones por ejemplo. Identificás animación japonesa con Supercampeones porque fue lo que se vio en todo el Uruguay y debe ser el peor ejemplo de lo que es la animación japonesa y de lo que puede ser también la historieta japonesa. El problema radica fundamentalmente en los géneros que se difunden.
-¿Cuáles son los contenidos generales en los que ahondará la Convención?
C: -Mirá, los sectores que componen la Convención son muy amplios y diversos. Por un lado se va a realizar un taller con la historietista alemana Isabel Kreitz quien visitará Uruguay invitada por el Instituto Goethe (donde brindará un workshop para dibujantes, guionistas y editores interesados) y Montevideo Cómics. También el guionista argentino Carlos Trillo y el dibujante Eduardo Risso expondrán otra serie de charlas y originales. Durante la Convención se presentarán dos selecciones de treinta minutos con las mejores animaciones en los estilos más diversos. La banda nacional The Supersónicos también estará ofreciendo algunas charlas sobre cómics. Y entre otras cosas se van a exponer trabajos de los veteranos de la historieta nacional como Enrique Ardito, Gezzio, Carlos María Federici y Eduardo Barreto.
Y en el Centro Cultural España del 15 al 26 de agosto se realizará una exposición con historietas de Argentina, Brasil y Uruguay con los fondos recaudados en la Convención.
S: -También se va a realizar durante la Convención un taller de producción de «fanzines». Historietistas de la revista Guacho ofrecerán un taller de armado de «fanzines» fotocopiados y los que se vayan haciendo ahí mismo serán distribuidos en el próximo número de la revista.
Entradas a la venta en Red Uts y CD Warehouse a $ 100 (incluye trasnoche); $ 80 el sábado desde 21:00 y $ 50 para disfrazados (bien disfrazados). Menores de diez años, gratis. *
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