Tiene la palabra
¿Bomba o macumba en la Facultad de Derecho?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Varios medios de comunicación tomaron la noticia sobre «una presunta bomba, que resultó ser una caja con un muñeco religioso y velas» (¿muñeco religioso?) y algunos se hicieron eco de la broma que nos alude y ofende. Es discriminadora por cierto la idea de sinonimizar el término brujería -genéricamente conceptuada como manipulación mágica para el mal- con el de macumba, que sin dudas refiere a los cultos afroamerindios. Ciertos diccionarios lo definen como: «Culto religioso brasileño de origen africano que toma elementos del vudú. Música y danza derivadas de tales prácticas».
Fuera de las connotaciones peyorativas con que se le suele condimentar, esto no es falso. Pedimos entonces que, por ejemplo, si al hablar de los descendientes del continente africano es correcto decir afrodescendientes y no negros, en este caso se proceda en forma similar. Es bastante fácil de comprender si se intenta sentir como «el otro».
El señalamiento de un semejante por su diferencia, teniendo como referente a la mayoría dominante socialmente y el consecuente menoscabo o perjuicio de la sensibilidad del aludido, no es una apreciación arbitraria sino que tiene parámetros de medición relativos a la intimidad del ultrajado. Aquí no vale el «yo no lo dije con maldad» o «el no te quise ofender».
La Umbanda -burlonamente llamada macumba es una religión y estaría bueno que lo comprendieran de una vez. En una época de la humanidad en que nos llenamos la boca de los adelantos tecnológicos y del avance en la ponderación de los Derechos Humanos, es inadmisible que todavía se acorrale el sentimiento religioso de un gran número de uruguayos con estas liviandades. ¿Realmente no se dan cuenta que hieren la sensibilidad espiritual de mucha gente? ¿Por qué no se ríen de algo que sea gracioso para todos?
Si somos una religión, lo cual está fuera de debate, no somos brujos ni hechiceros, pues si lo fuéramos entre otras cosas, ya habríamos hecho algo para terminar con estas continuas bardeadas a nuestros ritos sagrados. Más bien somos los parias, los que aún arrastran las dolorosas cadenas de la esclavitud. No bastó por lo visto el oprobio moral ni la sangre vertida de indefensos seres cuyo único crimen fue no ser civilizados como sus verdugos europeos y no dejarse cristianizar a rigor de látigo y cepo, manteniendo más allá de la muerte la fe en los Orixás, que por otra parte, hoy profesa mayoritariamente gente de piel blanca.
Evitemos todo esto ¿sí? Ya sabemos que son graciosos los chistes de gallegos por ejemplo, no por eso dejan de ser fundamentalistas e irrespetuosos.
A los afroumbandistas se nos sigue esclavizando actualmente con estas tontas bromitas de la macumba, donde subyace el desprecio por nuestros orígenes étnicos, culturales y espirituales.
Aprendamos a bien usar nuestro riquísimo idioma español y de paso no discriminemos sin querer porque tal cosa no existe. Siempre hay dolo o culpa consciente en quien diferencia teniendo a menos a un semejante por la razón que sea.
Y por favor no teman a un umbandista. Mi poder, si existiere, es el poder de nuestros ancestros africanos e indígenas.
En todo caso es a ellos a quienes disgustan cuando insultan a mi religión.
SUSANA ANDRADE
La maldad está en la Tierra
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* La primera impresión que recibí del bombardeo al cometa Tempel 1 fue negativa. El hombre luego de proseguir destruyendo su hábitat, la Tierra, ahora la emprende con todo lo que puede modificar el espacio circundante, que ya soporta considerable cantidad de chatarra. De acuerdo a declaraciones del «profesor de astronomía, Carlos Bruneto» (LA REPUBLICA, 3/7/05), «El fin de la investigación será saber la exacta naturaleza del astro cometario; hasta la actualidad la composición físico química sólo se podía averiguar a través del análisis espectral, es decir la descomposición de la luz»… Entonces para qué dañar algo que no nos va a producir ningún mal, a los fines de constatar algo que ya conocemos, a un costo enorme que se podría aplicar a eliminar el hambre en el mundo; costo que administran las grandes potencias pero que en definitiva financia el sur pobre. La maldad está en la Tierra y no en el espacio sideral.
NELSON BEIROA – C.I: 391.359-5
Carta abierta al presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Por amor al fútbol, deporte con alma, arte y dignidad.
A) El prestigio de un siglo de historia, no lo pueden enlodar quienes acepten el regalo de un campeonato de parte de quien elevado en el honor y concepto de dignidad deportiva, no compite agraviado por el inconveniente reconocido tardíamente por la AUF.
B) Es necesario bajar la pelota al piso y desconocer la propiedad de un trofeo que se jugó sin nombre del señor árbitro que no supo medir la dimensión del concepto de la simetría honorable de la justicia.
C) De surgir, del resultado del mismo, la posibilidad de una nueva definición del campeonato entre el Club Nacional de Fútbol y el Club Defensor Sporting, se fijen dos partidos en el mes de agosto.
D) Avalar como válida, la obtención del campeonato por parte del Club Nacional de Fútbol cuando se autoproclamó campeón cinco días antes de cumplirse las fechas establecidas para disputar los dos partidos de la definición final; es insólito.
E) Antes, que con un fallo tardío que a posteriori expulsa al árbitro, hechos deprimentes en la rica historia del fútbol uruguayo. ¡Reflexionen ya! ¡Por favor!
F) Que alguien anule lo mal actuado; jueguen nuevamente y borren esta avergonzante página negra de nuestro deporte.
G) Arbitré más de 1.500 partidos, sin problemas; un árbitro (culto no comete errores jamás) ni se desvía del espíritu de la ley.
H) ¡Dime quién te enseñó y te diré lo que sabéis! ¡Salvemos la dignidad!
Mis profesores: el mejor árbitro del mundo señor Juan Carlos Armental, el profesor de los instructores de FIFA señor José María Codesal y el director de la Escuela de Arbitros de la AUF, un genio sabio, don Ricardo de los Santos, el que le dibujó en el pizarrón (al Gaviota) señor Alcides Edgardo Ghigia, la gran jugada para convertir el gol del triunfo en Maracaná el 16/07/50 y proclamó a Uruguay Campeón del Mundo.
I) Saludo a los nobles charrúas que juegan por la camiseta y un salario mínimo de $ 1.330, un veterano árbitro que tuvo la suerte de educarse deportivamente en el mejor curso de la historia del Uruguay.
Arbitré 15 años, tuve la mejor nota de la clase, salvé las pruebas atléticas, nunca pudieron sancionarme, árbitro oficial el 13/08/68 y por viajar mucho congelaron mi merecido ascenso.
Un abrazo sincero de:
JAVIER NAVARRO – C.I: 883.629-5
La respuesta de Amondarain
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Un señor que se firma Don Elbio (no se identifica con el apellido como buen blanco) ataca al presidente del Honorable, Dr. Larrañaga, preguntándose «dónde está el piloto» de la colectividad. Se desprende de sus dichos, que está «molesto» porque el gaucho Larrañaga no quiso aceptar 28 «carguetes» del gobierno por la minoría. Buena cosa es entonces ubicarlo, donde está el piloto que parece Don Elbio no encuentra.
a) El piloto Lar
rañaga es el que salvó el nacionalismo de una debacle electoral que se preveía desde el anterior comicio, donde se habían perdido 300.000 votos. ¿Se acuerda Don Elbio? No sólo casi gana sino que recuperó 350.000 votos.
b) Fue el que creó la esperanza y expectativa de renovación, honestidad (en un ambiente político devaluado) y corriente nacionalista auténtica donde se luchó por ideas y no por «carguetes». c) Este «buen blanco», Don Elbio, recordará la triste imagen que esos dirigentes, los «nenes» según él, aspirantes al «trompo» de los organismos estatales, secretarios, choferes y afines que habían coalicionado con los enemigos de siempre, los colorados, lo hicieron no por principios precisamente, sino por vulgares «pitanzas». ¿Se acuerda Don Elbio que los blancos éramos igual que los colorados?
d) el Gaucho como jefe, se paró en la cuchilla y fiel a su calidad de blanco, cumple y hace respetar los tratos y pactos. Si no se cumplen a rajatabla, no seríamos blancos. No nos morimos por directores de entes, embajaditas y demás menudencias. Salvando obviamente las distancias ¿se imaginan a Saravia dando «marcha atrás» y «achicándose» contra Don Pepe Batlle porque no le aceptaba la representación proporcional de las minorías?
e) Es muy cierto que perdimos Paysandú. Los blancos perdimos durante 93 años no en un lugar determinado sino en todo el país electoralmente. Pero nunca perdimos la dignidad; por eso somos blancos. ¿O Ud. Don Elbio, prefiere arrastrarse como una «cucaracha política» por 28 carguetes, o sentirse orgullosamente blanco defendiendo la palabra dada y la conducta heredada del padre Oribe.
f) El piloto del partido, que yo sepa no se le puede achacar deshonestidades o escándalos. Le «tapó la boca» contundentemente a todas las calumnias e infamias que pre-electoralmente le indilgaron. Tampoco pactó con nadie, y menos con los colorados, contra resoluciones de la convención soberana de la colectividad, ni se comprometió con ningún acuerdo indecoroso.
g) Salir mucho o poco en TV es parte del juego político menor. Me preocupa mantener incólume las ideas, principios y conductas sin necesidad de «jetear’ frente a las cámaras que es demagogia en definitiva. ¿No le parece Don Elbio?
h) Por último, no es cosa buena que el presidente del Directorio esté para «despotricar, según Ud. al gobierno. La oposición debe ser constructiva y no vocinglera. No seríamos continuadores de blancos que crearon las cajas de jubilaciones, la ley de 8 horas y de aguinaldos, el voto secreto, la representación proporcional de las minorías y tantas otras «pequeñeces que hicieron la Patria. ¡No se «desmelene» Don Elbio por saber dónde está el piloto. Vaya cuando quiera y no tenga dudas al senado, y encárelo como yo lo he hecho cuando he discrepado. ¡No muerde! y por favor, ¡no sea dañino!, dándole pasto a las fieras. ¡Guarde el serrucho!
LEOPOLDO AMONDARAIN – C.I: 950.556-0
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