Tiene la palabra

¡Qué decepción, doctor Batlle!

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Sinceramente creímos que este tiempo en que no efectuó declaración pública alguna lo había utilizado para meditar sobre su culpa y la de su partido en la más grande crisis social y financiera que jamás haya soportado el país. ¡Hubiera mejorado su deteriorada imagen admitiendo su total responsabilidad en esa catástrofe y solicitando públicamente el más grande de los perdones ¡…! Tenía tantas culpas para expiar…! ¿alguna vez estuvo dentro de un asentamiento (donde habitan miles de ciudadanos empujados allí por la funestas política de su partido) para comprobar cómo un ser humano pueda sobrevivir entre paredes de cartón, piso de tierra y techos de lata y arpillera?… alguna vez anímese, interrumpa su whisky en su calefaccionada residencia, levante la tapa de un contenedor de basura y verá dónde, en medio de su insalubre fetidez, miles de hombres y mujeres que su gobierno marginó, realizan su inhumana labor de hurgadores… tampoco olvide que («tablita») e infidencia mediante, cosas que usted conoce muy bien, otros miles de inocentes deudores en dólares (a los que usted alentó asegurándoles la estabilidad de la moneda) andan peregrinando por los bancos solicitando desesperados algún tipo de refinanciación que impida su quiebra total… ¿y alguna vez, doctor, pudo presenciar, inmutable, en Carrasco, la profunda tristeza y la amarga desazón de los que despiden a los que emigran (también por su culpa y la de sus correligionarios) sabiendo que quizás (sobre todo, si son ancianos) sea la última vez que puedan abrazarlos… ¡Reivindíquese, doctor, ante los atónitos uruguayos testigos mudos de tanta iniquidad…! Utilice la libertad de expresión (alguna vez con la humildad que nunca lo caracterizó) para demostrar un sincero arrepentimiento… ¡Todavía está a tiempo!

URUGUAYOS ESTUPEFACTOS – C.I. 990.057-4

 

«No comparto actitud de mandos de FFAA»

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* No comparto en absoluto la actitud de los mandos de las FFAA en proteger a camaradas de armas implicados en violaciones a los derechos humanos, porque un militar con su carrera intachable tiene que ponerse en la misma bolsa que el colega acusado de cometer todo tipo de atropellos contra detenidos, porque defender gente que si no fuera por la ley de caducidad tendrían que purgar largos años en prisión sin lugar a dudas.

El caso de Chile es un ejemplo contra la impunidad para toda la región de Pinochet para abajo muchos de su subalternos terminaron en prisión y al evalentonado general Contreras jefe de la temida policía secreta DINA, los carabineros le demostraron quién manda en ese país cuando pretendió resistir en su domicilio el traslado a cumplir su condena, fue conducido a la cárcel con la energía que requería el caso.

Ningún militar digno se puso del lado de semejante criminal de guerra sin dudas un ejemplo a imitar de un país que siendo un referente económico y social en la región no le tembló el pulso al dar invervención a la Justicia eliminando de esa forma todo vestigio de impunidad, como debe ser.

Aquí en cambio, maliciosamente se nos hizo creer por los gobiernos pos-dictadura que era mejor dejar atrás el pasado, y abocarse a la tarea de sacar el país delante los resultados están a la vista al revés del país trasandino aquí hasta el momento no hemos conseguido ninguna de las dos cosas.

Atentamente;

G.A. NUÑEZ – C.I. 1.896.346-8

 

Ancap, ¿por qué tanto silencio?

Sr. Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Nadie entiende el silencio y la increíble situación originada en Ancap con el ingeniero químico R.D., ex gerente industrial del organismo, protagonista de un hecho más que irregular, sucedido en las últimas semanas:

El caso de dicho alto funcionario, favoreciendo a la multinacional inglesa «Glencore», en una licitación para adquisición de fuel oil, destinada a paliar la difícil situación de UTE en su crisis energética, sigue causando perplejidad dentro y fuera del ente y, obviamente, a nivel gremial. Donde se recuerda el sumario y posterior destitución de algunos modestos funcionarios, autores en su momento de ilícitos de mucha menor envergadura.

La presentación del jerarca ante el vicepresidente del organismo «pidiendo disculpas», por supuesto no alcanza para evitar el sumario y casi segura destitución. La resolución inicial del Directorio, de trasladarlo en principio a otra tarea, es verdaderamente -de confirmarse- una burla nunca antes vista en la administración pública!

Pero lo que no deja de asombrar es el ocultamiento de la prensa toda, en un caso que indudablemente llama la atención. La recurrencia del gerente infractor a Raúl Sendic hace pensar que se trata de un hombre de izquierda. Por lo cual es raro que los medios de la derecha, que son mayoría, no se hayan ocupado del tema con el escándalo consiguiente que suelen hacer.

Hay quienes dicen que R.D. es hombre sin trayectoria política muy declarada. «Un izquierdista de último momento», como lo definen viejos compañeros. De ser así, ¿cómo Brecha, por ejemplo, a la que dicen le hicieron llegar amplia información, no ha dicho «esta boca es mía»? Tampoco lo han hecho, dicen también, otros medios que «por la mitad de hechos como éste, llenan páginas de sus coloridas revistas».

Sea lo que fuere, el silencio de Ancap (y de cierta prensa) deja mucho que desear. Será que tienen miedo de perder la jugosa publicidad del organismo que siempre es muy bien remunerada? ¡Vaya uno a saberlo!

C.B. – C.I. 1.314.566-4

 

Carta abierta a la directora de Migración

Sr. Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Dolores Kiefer Girona, titular del documento de identidad Nº 1.203.936-2, con domicilio en Montevideo, ante Ud. me presento y digo:

1. Que soy comerciante en el giro de compra, venta y promoción de obras de arte, y antigüedades desde hace más de 20 años, especializada en pinturas y eventos culturales. Propietaria de la Galería de Arte sita en la calle Solís, e-mail: [email protected]

2. Que dentro de los viajes que he hecho por mi especialización, he viajado y viajo asiduamente a la República de Cuba, manteniendo estrechos vínculos de amistad y aprecio con personas de aquel país, sean estos amigos, clientes o artistas plásticos.

3. Que en ese sentido, y con fecha abril 2005 del presente año, invité con carácter temporal y con fines exclusivamente turísticos, al ciudadano cubano Sr. Dionel Ernesto Alonso Amechazurra para que visitara Uruguay, en consideración a todas las atenciones que he recibido de ellos en mi estancia en su país.

Es preciso dejar expresamente aclarado que cumplí con todos y cada uno de los requisitos formales exigidos por el Consulado Uruguayo ante la República de Cuba (carta de invitación, y declaración jurada con firmas certificadas por Escribano Público, legalización ante la Suprema Corte de Justicia y Ministerio de Relaciones, declaración de solvencia económica, etc.). Asimismo, lo propio hizo la persona invitada respecto a la documentación requerida, por el Consulado Uruguayo en La Habana. Con estos mismos requisitos en otras ocasiones ya he invitado otros amigos y no han tenido problemas.

4. Transcurrido ya un largo tiempo, a requerimiento de esa Dirección Nacional, comparecí a e
fectos de que se me tomase acta declaratoria, finalizada la cual se me puso en conocimiento, que en pocos días más se enviaría el informe al Consulado respectivo.

Pasaron unas cuantas semanas más y sin ahondar en explicaciones ni motivos aparentes, se me comunica que la solicitud de visa ha sido rechazada.

5. Entre sorprendida y extrañada por tan desconcertante decisión, concurro en forma personal al Departamento Consular Ministerio de Relaciones Exteriores, en donde me es ratificado lo ya sabido en cuanto no ha habido variación en la política concesión de visas ni con Cuba ni con ningún otro país, manteniéndose la constante posición uruguaya en ese sentido.

6. Con tales antecedentes, concurro nuevamente a esa Dirección Nacional pretendiendo recabar las explicaciones y fundamentos de la resolución. Nada me fue dicho. Es más, solicité una entrevista personal con la señora Directora que ese u otro día que su agenda se lo permitiese, negándose sistemática, aunque absurdamente a recibirme, respondiéndome por intermedio de un tercero que «ella está en su facultad de recibir a quién quiera».

7. Cabe expresar: Primero, que la actitud de la Sra. Directora Nacional, negándose a recibir a una ciudadana interesada en la tramitación de un expediente a su resolución, no condice con la política de puertas abiertas pregonada por el Sr. Presidente de la República y puesta en conocimiento de toda la población, no sólo en su discurso de asunción de mando, sino también, en cada oportunidad que se le presenta, tanto en conferencias, entrevistas y apariciones públicas. Diáfanamente surge que su actitud tampoco condice con la nueva imagen que se pretende dar a la Policía Nacional, cual es aquella de acercarse a los ciudadanos. Segundo la actitud de la Dirección Nacional, y su Directora, se da de bruces, por un lado, con el justo y esperado reinicio de las relaciones diplomáticas y políticas con la República de Cuba y su pueblo; y por otro lado, con la posición gubernamental respecto a la actitud del Gobierno del Reino de España, no dejando ingresar a su territorio sin causal aparente a nuestros ciudadanos. Con esto ahora somos nosotros, los uruguayos, los que al parecer no dejamos entrar a nuestro territorio a hermanos latinoamericanos. Verdaderamente, parece ser que la Señora Directora se ha empeñado en borrar con el codo lo que otros escriben con la mano. Con todo respeto,… no me cabe otra reflexión.

8. En virtud de lo expuesto, a la Señora Directora solicito la revisión de la decisión tomada, y para el caso de no accederse, amparado en el derecho de petición preceptuado por nuestra Constitución, le solicito tenga a bien exponer los fundamentos, motivos o directivas que llevaron a tal decisión a efectos de poder buscar los correctivos o complementar la información requerida, reservándome el derecho de recorrer todas las instancias que legalmente corresponda en procura del fin perseguido. Sin otro particular, aprovecho la oportunidad para hacerle llegar a Ud. mis respetos y consideración personal.

DOLORES KIEFER – C.I. 1.203.936-2

 

Presencia militar: herencia poco conveniente

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Leyendo la contratapa de LA REPUBLICA titulada «Contraseña» del día 19 de julio donde el ex diputado Hugo Cores opina referente a la necesaria depuración militar, me he inspirado para reafirmar con más fuerza que nunca la idea que vengo sosteniendo hace varios años en relación con el gradual desmantelamiento de las FFAA para reconstruir una sociedad más democrática y verdaderamente pacífica. Siempre he puesto como ejemplo concreto a nuestra hermana República de Costa Rica, país sin ejército que desde 1949 transita por una auténtica senda de paz.

Creo que debemos ir más lejos en tiempos de cambios y comprometernos en una instancia de gran discusión pública que bien podría culminar con un plebiscito, donde los ciudadanos voten para definir si es necesario y conveniente seguir invirtiendo sumas tan elevadas del presupuesto nacional con el fin de sostener una institución, que pese a tener ciudadanos de bien ha perdido sentido para una real y efectiva defensa de la soberanía nacional. Todos sabemos que nuestros vecinos en caso de guerra nos ocuparían en cuestión de horas por ser países muy poderosos desde el punto de vista bélico, económico y demográfico.

He explicado en publicaciones (cartas abiertas) e intervenciones radiales la conveniencia de transferir personal militar, en forma gradual, el Ministerio del Interior reforzando áreas como seguridad (comisarías), Bomberos, Policía Caminera y la creación de la Policía Montada de Campaña.

Otro polo de atracción para estimular la transferencia voluntaria del personal militar a otras áreas más productiva sería la reactivación del le Instituto de Colonización, para el reparto de tierras entre los soldados que resuelvan solicitar la baja transformarse en productores, propietarios de tierras públicas o privadas confiscadas previa justa indemnización.

Es insensato mantener personal de combate cuando todos sabemos que es imposible la defensa real de un territorio con tres millones de habitantes, muchos de los ancianos y niños, sin armamento moderno cantidad necesaria y suficiente, al nivel de nuestros vecinos, verdaderos gigantes bélicos como lo son Brasil y Argentina. Creo que el ex legislador Hugo Cores ha quedado corto en sus planteos, no sólo debemos depurar sino lisa y llanamente en un plazo gradual de 15 años pasar a ser el segundo país de América sin ejército, primero en el continente sudamericano.

Saluda a usted cordialmente:

PROFESOR DIEGO LEITES DE MORAES ANSELMI – C.I. 1.782.752-2.

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