"Los pueblos están rompiendo la impunidad"
Hoy están rompiendo la pesada carga de plomo que les impuso la continuidad civil del pensamiento militar. Esa capa de impunidad y olvido que deja las heridas siempre abiertas las convierte en un cáncer que late sordamente» e impide que surja una memoria cívica necesaria «para hacer futuro», dijo el poeta, nacido en Buenos Aires en 1930.
Tras recibir el premio, Gelman hizo «un reconocimiento a quienes, famosos y desconocidos, insisten en el afán de dar palabras al centro de sus obsesiones, aún sabiendo que no hay centro y todo es intemperie».
«En su nombre lo recibo y lo dedico a quienes podrían hoy estar aquí y en mi lugar», agregó.
El premio, que el año pasado recayó en el escritor mexicano José Emilio Pacheco, consiste en 30.000 dólares más la entrega de dos símbolos.
Tal como lo informó LA REPUBLICA en su oportunidad, el galardón que fue decidido con la unanimidad del jurado el 12 de marzo pasado, fue instaurado en memoria del Premio Nobel de Literatura chileno y reconoce en la obra de Gelman a «un poeta de su tiempo», dijo el presidente chileno Ricardo Lagos al entregarle el reconocimiento en el Palacio de La Moneda.
Gelman «ha vivido las vicisitudes de los tiempos de nuestra América, unas más, otras menos. Y claro (es un) hombre de su tiempo vinculado a la actividad política y al periodismo de su país», evocó Lagos.
Radicado en Ciudad de México tras exiliarse de Argentina en 1976 luego de que se instalara la dictadura militar del general Jorge Rafael Videla, el poeta y periodista acaba de publicar Miradas (2005), donde recopila artículos sobre otros escritores y poetas. Lagos evocó la lucha de Gelman por encontrar a su nieta nacida durante el cautiverio de su hijo Marcelo y su nuera Claudia García, secuestrados y asesinados por las dictaduras militares en 1976 en el marco del Plan Cóndor. «Podemos comprender y emocionarnos con la dichosa ansiedad con que en el año 2000 recuperó a su nieta secuestrada 23 años antes», dijo Lagos.
Su nuera, que estaba embarazada de 7 meses, fue traída a Uruguay donde dio a luz a una niña que fue dada en adopción. El poeta la encontró en el año 2000 tras una larga investigación.El poeta argentino es exponente de una generación que a fines de los años 50 y principios de los 60 renovó la tradición lírica de América Latina, entre los que puede incluirse a Nicanor Parra en Chile y a Ernesto Cardenal en Nicaragua.
Gelman comenzó desde muy joven su relación con las letras y el periodismo, aunque dedicó algunos años a estudiar química para en 1956 iniciar su carrera lírica con la publicación de Violín y otras cuestiones.
Continuó con En el juego en que andamos (1959), Gotán (1962), Los poemas de Sidney West (1969) y Salarios del impío y otros poemas (1998), entre otras publicaciones.
Su militancia en el partido comunista argentino del que se retiró en 1964 y su posterior adhesión al movimiento guerrillero de los Montoneros que terminó también en 1979 lo señalan como un hombre de izquierda aunque desvinculado de las rígidas estructuras partidarias.
En 1997 obtuvo el Premio Nacional de Poesía en Argentina y en 2000 el premio Juan Rulfo. También fue reconocido con el Premio Iberoamericano de Poesía Ramón López Velarde en 2004 y con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en mayo de 2005. *
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