Tiene la palabra

El país precisa inversores ¿y EEUU es el único del planeta que puede prestar o invertir?

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

* – Yankis go home

– nacionalización de la banca

– reforma agraria

– luchas por el presupuesto para la Universidad

 

Todas consignas y luchas de los años 60 y 70. ¿En qué quedó todo eso? Tenemos resueltos esos temas? Años ha que no veo una manifestación estudiantil. Pienso, resolvieron sus problemas y ahora vamos a «coquetear» con los yankis, pidiéndoles dinero. Con los «tigres» del capitalismo e imperialismo más feroz del planeta. ¿Es que acaso ellos cambiaron y ahora son «corderitos»? ¿Son buenos «pibes» ahora?

El país precisa inversores y EEUU es el único en el planeta que puede prestar o invertir? No lo creo.

Y vamos a negociar unilateralmente, o sea fuera del Mercosur. Somos chicos territorialmente pero fuimos grandes en otras cosas en otro tiempo. ¿Nos habremos vuelto chiquitos mentalmente? O pelearemos como Cuba que en más de 40 años no le pasó nada.

Diputados y senadores van a discutir un empréstito con los EEUU. Bien calentitos y con buenos sueldos perderán semanas en discusión para tratar de resolver la pobreza que tenemos. Hace años que estos, más otros organismos internacionales, más sociólogos, politólogos (por supuesto con buenos sueldos y calentitos) vienen discutiendo, más bien conversando) y diciéndonos todos los días lo que sabemos. Mientras tanto, la pobreza, indigencia y otros males siguen campeando. Precisamos dinero. Muy bien. ¿Para qué y en dónde?

No hay ningún misterio -el Uruguay es un país agropecuario  y es nuestra principal riqueza. Como no se dice en qué sector de la economía (o producción) se va a invertir: Yo digo, debemos aumentar a 17.000.000 de cabezas de ganado y a 30.000.000 de corderitos. De ahí industrializar todo. No exportar nada, grandes complejos industriales y tecnológicos, industria textil a pleno (como otrora). Industria sin chimeneas -Uruguay natural.

Desarrollo productivo, desarrollo industrial, mayor consumo, mayor población activa, mayores ingresos al Estado y ahí veremos la igualdad social.

No hay otro camino, dinero como capital financiero, o en la intermediación o en sectores de servicios no crearán productividad.

Si me prestan en esas condiciones y además a largo plazo, no conversamos más, sin ningún tipo de condicionamientos, es muy clara la situación. Y si no a otra cosa mariposa. Buscaremos otros lugares y formas de conseguir dinero.

Por supuesto que se tomarán medidas paralelas: créditos blandos, proteccionismo arancelario, impedir la entrada de productos competitivos y la creación de industrias con el 50% de capital nacional.

Crearemos la OPPAL (organización de países productores de algodón y lana), igual que se creó la OPEP. Lucha frontal a los sintéticos, que además pudren el mundo y es lógico, no tienen materia prima.

Los anticomunistas de antaño, los grandes «vivos» del país que colocaron dinero en la banca privada y «la quedaron», algunos ahora piensan que si la banca hubiera estado estatizada no les hubiera pasado nada. Llegaron tarde. Haremos reforma agraria sin quitar nada de tierra, que produzcan al mango y si no multa (como en el medio urbano con los baldíos). La obligación será producir hasta llegar a las metas enumeradas. Ej. hay quien produce 60T/Ha de limones y el vecino solamente 25/30Ton/Ha. ¿Es eso posible? Bueno, pasa en este país. Se produce lo que se quiere y no lo que se precisa. Hay que terminar con todo eso.

A nivel mundial desapareció el comunismo. China, con gran viveza deja entrar capitales para industrializarse, pero con condiciones -mayoría de capitales son chinos-. Cuba queda como paladín de ideales de otrora. ¿Marx perdió vigencia? ¿Hacia dónde vamos? 40 o 50 años de luchas se transforman en mantequilla.

Ahora somos poder. ¿Pero realmente somos poder? Espero que sí. Espero antes de morirme ver cristalizado algunos de los ideales de los 60.

UN ARQUITECTO PREOCUPADO – C.I: 881.121-1

 

Comida para las fieras

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* El 31 de octubre se ganó con el 51% de los votos. El 1º de marzo se asumió el gobierno.

Entre una y otra fecha pasaron 4 meses, para preparar un gobierno con soluciones efectivas, justas y sin mayores inconvenientes, con los problemas a la vista, en mayor o menor grado; pero que al recibir el gobierno ya nos estábamos enredando en nuestra propia telaraña. ¿Por qué digo esto?

Primero: Porque se eligió un ministro de Economía que ya era problemático antes de nombrarse, pues sus antecedentes políticos eran de continuo choque con las ideas predominantes dentro del Frente. Recordemos la reforma constitucional del 8 de diciembre de 1996, apoyada por este ministro; también su apoyo a la ley de las AFAP; su apoyo a la venta de tierras a los extranjeros; su apoyo a la ley de privatización de Ancap; su apoyo a las políticas económicas de Bensión, Atchugarry y Alfie, sus retiros de Sala junto con sus colegas de lista cuando no le gustaba alguna ley o no eran de su filosofía, su apoyo y su eterna defensa a los organismos internacionales, etc.

Segundo: La indecisión y las idas y venidas con referencia a la promulgada reforma constitucional sobre el agua.

Tercero: Las declaraciones de algunos ministros como el del Interior sobre los presos; las de la ministra de Salud Pública sobre los hechos y designaciones en el Pereira Rossell.

Cuarto: Los problemas de las cárceles y los de las colonias de menores, como también las fugas de presos y de los cuales no hay unidad para explicar lo sucedido, ni para adoptar soluciones ante estos hechos tan graves.

Quinto: ¿Cómo se explica no tener una posición tomada frente al tratado con los EEUU? Un tratado nada favorable para Uruguay y que lo colocaría más dependiente y sumiso (aunque ya lo es ahora) frente a la potencia, que siempre busca sacar ventajas al resto del mundo.

Sexto: ¿Cómo se explican las declaraciones del vice del superministro Astori, Mario Bergara sobre las privatizaciones y los referéndums de Ancap y Antel, cuando en ambos casos, se lucharon y se ganaron porque el pueblo no quiso ni quiere que se lleven las ganancias para las multinacionales.

Séptimo: Y por último, ¿qué está pasando con la discriminación que se quiere hacer entre los funcionarios de la DGI y los de las demás dependencias estatales que ganan sueldos miserables?

Si seguimos así y no tomamos conciencia de lo que debe ser un gobierno que ganó porque prometió soluciones distintas a los de los desastrosos desgobiernos blanquicolorados, le estaremos dando comida para las fieras, los conservadores, los reaccionarios que aprovecharán cada uno y todos los errores o equivocaciones que cometamos.

Por eso, para no parecernos a ellos tenemos que ser serios, justos y responsables. Sin más saluda a Ud. muy atentamente,

LIDER UBOLDI – C.I: 942.138.6

 

Inadmisible que el dirigente sindical no trabaje

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* La mayoría de los ciudadanos contempla con gran aflicción, cómo se utiliza y se manipula a la opinión pública en torno al tema del plebiscito del agua. La letra muerta de la casi bicentenaria «violada» Constitución dice que el recurso debe ser gestionado por el Estado, que los niños tienen el derecho obligatorio de
recibir enseñanza gratuita de parte del Estado, que todo ciudadano tiene derecho a un trabajo y vivienda dignas, que se destacarán, los ciudadanos por sus talentos y virtudes, etc, etc. No intentamos mediante esta misiva justificar el cobro abusivo, una exacción, a los vecinos del este del arroyo Maldonado; ahora bien, ¿qué porcentaje del agua que se consume en los balnearios de la Costa de Oro gestiona OSE? En muchos de estos balnearios hay cooperativas impulsadas por distintas comisiones de fomento gestionando el recurso agua, y en la mayoría de los casos el vecino tiene su propio pozo del que extrae agua mediante una bomba.

Hace muy poco tiempo OSE llegó a Solymar, sí «Solymar» a menos de 10 (diez) km del límite con Montevideo.

Los partidos tradicionales, sistemáticos y consuetudinarios violadores de la Carga Magna capitalizan la situación y enredan a todo aquel incauto poco advertido que encuentran por ahí, pero ver a dirigentes sindicales entrar en ese juego, es verdaderamente preocupante y los desacredita ante quienes aún le dan algún crédito.

En conversaciones que mantenía con el respetadísimo, ya extinto profesor Germán D’Elía, concordábamos en que era inadmisible que el dirigente sindical no trabaje, recordando su época de dirigente sindical bancario atendiendo los problemas gremiales luego del horario de trabajo.

Le saluda atentamente

LUIS FIGUEROA – C.I. 1.296.109

 

La Fundición: aquello parecía una historia sin fin

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Siempre me ha parecido que lo solemne encierra una dosis de hipocresía. Alcanza con prestar atención a los homenajes póstumos para comprobarlo. Si el difunto fue un grande en la historia, en lugar de rendir tributo a su memoria, la solemnidad y el postín lo ridiculizan.

Encuentro que la solemnidad es algo falso, teatral. Un tinglado montado para escena de una obra en la que el homenajeado, además de pasar a mejor vida pasa a segundo plano. En otros casos; esa pompa se vuelve un muro (un parapeto como le gusta decir a Claudia), tras el que se ocultan y disimulan muchas falsedades mientras se desfiguran no pocas verdades.

En síntesis: creía que esa seriedad sólo era maquillaje para disfrazar la realidad, un tributo u honra a alguien que por el mero hecho de morirse lograba cartel y estatus de buena persona. Menos justifico la pompa y el boato cuando se trata de servidores públicos. Les debería alcanzar con el honor de haber servido a la patria. ¡Mire que la han servido de veces, eh! Con menos bombo, la gente sencilla, «los de a pie», hacen una fiesta. Ellos tienen la buena costumbre de irse del mundo, tal como vinieron: sin nada. ¡Eso sí es honrar la vida!

Con motivo del traslado de los moradores de un asentamiento, alguien en la radio relató el hecho matizándolo con datos y notas históricas. Nomás oírlo me vi transportado a un tiempo que creía perdido en la memoria o sepultado en el olvido. Hablo de un tiempo que fue feliz pues entonces todo era o parecía un juego. ¡El bello juego de vivir sin sobresaltos! Nunca supe porqué la calle Juan María Gutiérrez se resiste a cruzar el puente sobre el Miguelete y al otro lado del arroyo se llama Conciliación.

Precisamente, en la esquina de Conciliación y Del Cid, no bien se pasa el puente que separa, o une a Capurro con Pueblo Victoria, se alzaba un antiguo edificio de paredes de ladrillo con techos de zinc que albergó sucesivamente a distintas industrias. En los lejanos años de mi infancia era: ¡la Fundición!

El espectáculo que ofrecían aquellos hombres fornidos de torsos desnudos acomodando con unas pinzas enormes las varillas de hierro que salían del horno serpenteando como víboras de fuego, era sencillamente maravilloso. A veces algunas varillas se ligaban o se trababan y allá corrían ellos prestos con sus pinzas a separarlas. Por años la fundición trabajó sin interrupciones, cuatro turnos de ocho horas. Aquello parecía una historia sin fin.

Lamentablemente no fue así. Alguien, no yo; conocerá los motivos, pero lo cierto es que la fundición empezó a producir menos y empezaron a enviar gente al seguro de paro, luego sobrevinieron los despidos y finalmente el humo de la chimenea dejó de pintar el cielo, la empresa, no sé si se fundió, dio quiebra o se vendió; lo cierto es que cerró. Acaso no resistió el embate de lo importado y, desprotegida como tantas otras; cerró definitivamente.

Aquella enorme construcción desocupada, vacía, libre; fue una tentación para los muchos desalojados que había. Algunos lograron colarse allí y así fue que surgió otro asentamiento.

¡Qué vida frágil! Hacinados en habitáculos precarios, pequeñísimos, y sin los mínimos servicios. Pobre gente condenada a vivir privada de todo y sin privacidad. ¡Vaya paradoja!

Después de un largo tiempo viviendo (es un decir) allí, finalmente los ubicaron en casas decentes, lo que en cierta medida nos reconcilia con la vida. A veces los sueños se cumplen.

El mismo día del traslado, no bien se fue la gente; los buldózeres y las palas mecánicas comenzaron a demoler la vieja construcción de la fundición.

Como resistiéndose a morir, lo último en caer fue la chimenea que, orgullosa de su pasado; no se quebró y cayó entera. Algunos comentan que ahí piensan instalar una terminal de ómnibus, otros sostienen que van a hacer una especie de parque, mientras que otros, los más escépticos; dicen no van a hacer nada por lo que pronto se convertirá en un baldío. Hoy sólo es un enorme predio lleno de escombros. Debieron dejar la chimenea como testigo de aquel tiempo. Se lo merecía.

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