UN NUEVO DESAFIO PARA EL PRODUCTOR BOB GELDOF

La música en movimiento por los más débiles

* El hambre mata a una persona cada cuatro segundos. Para cuando termine de leer este párrafo, ya habrá muerto una nueva víctima. El productor y compositor Bob Gendolf se levanta una vez más contra el hambre y la pobreza, en el enorme concierto Live 8.

Escrito por: ELIANA SOSA

Sábado 02 de julio de 2005 | 6:05
  • Imprimir
  • Envíar por e-mail
 The Cure, bajo el mando del legendario Robert Smith, se presentar

Según las organizaciones no gubernamentales que tratan el tema, son por lo menos ochocientos cuarenta y dos millones de personas en todo el mundo los que padecen de hambre. Pero, esto no es todo. A falta de alimentos, se suma la violencia. Cada año, seis millones de niños menores de cinco años se mueren de hambre por culpa de los gobiernos o de distintos grupos armados. Las cifras aturden, y hablan por sí solas. De todas formas, en este gran reino del revés, donde nada el pájaro y vuela el pez, y donde algunos mueren desnutridos y otros gozan de buena salud en sus calamitosas decisiones, existen, personas como Bob Geldof y Midge Ure. Hace veinte años organizaron el multitudinario y reconocido concierto “Live Aid” (realizado con el fin de combatir el problema de la hambruna en Etiopía) considerado uno de los momentos históricos más importantes en la música contemporánea. El “Live Aid” (con artistas de la talla de Queen, Sting, el maravilloso y sensualísimo camaleón del rock David Bowie, Wham!, Duran Duran, Phill Collins, Run DMC o los siempre infaltables y destellantes U2) logró recaudar cerca de setenta y tres millones de dólares, por lo que la mitad del dinero se utilizó en alimentos y el resto en proyectos de desarrollo a largo plazo. Hoy, el protagonista de esta nobilísima historia, es el bautizado “Live 8″. Incluirá disímiles escenarios en su estética, y de esos que se tornan imperdibles como el Coliseo en Roma, el Hyde Park de Londres, una ubicación cercana a la puerta de Brandenburgo en Berlín, la avenida Benjamín Franklin a los pies del Museo de Arte de Filadelfia y finalmente el Palacio de Versalles en la seductora y nostálgica ciudad de París. Las entradas son gratuitas, y para obtenerlas, los aficionados tuvieron que someterse a un tortuoso sorteo, por medio de mensajes de texto enviados desde sus teléfonos celulares.

Estarán artistas del cuño de Paul McCartney, Joss Stone, Bon Jovi, los oscuros, deliciosos y envolventes The Cure, REM, U2, Jamiroquai, Lauryn Hill, las Scissor Sisters, Madonna y luego de veinte años de espera, y ensayando en Londres a puerta cerrada, al fin y a pesar de sus diferencias, se reúnen nuevamente los cuatro británicos David Gilmour, Nick Mason, Roger Waters y Richard Wright para revivir y lanzar nuevamente a las bateas a Pink Floyd.

El objetivo principal de este evento es recoger fondos para programas de combate de pobreza y crear conciencia en torno a este flagelo. A tener en cuenta es, que este concierto se realiza en la misma semana de la cumbre del G-8 (grupo que reúne a Rusia, Japón, Alemania, Francia, Estados Unidos, Gran Bretaña, Italia y Canadá) con el cometido de que los países del primer mundo se solidaricen y tomen medidas que reduzcan la deuda de los países que se encuentran en desarrollo. Gendolf, ahora líder de los Boomtown Rats(grupo musical que marca un delineado corte punk) además de movilizar cientos de artistas y millares de personas para ayudar a combatir el hambre y reclamar la cancelación de la deuda del Tercer Mundo, contribuyó con su polenta contestataria a que estos problemas no se escondan y sean asunto de discusión en las burocráticas agendas de los países ricos. Además, formará parte, junto con su colega Bono(U2) de un reducido grupo de delegados que partirá la próxima semana a Escocia, para entregar un mensaje a los líderes del G8 que estarán justamente debatiendo el plan sobre Africa. Desde épocas inmemorables, la pobreza ha sido considerada como un indicador de trato económico entre los países desarrollados y los que están por el camino, siempre “en vías de”, primando la riqueza acumulada en los primeros y la pobreza en los segundos. La idea con este tipo de eventos, es crear un estado de consciencia, para que “algunos” se enteren de lo que pasa a su alrededor. Al parecer, los estrepitosos signos y gritos de pura conciencia al que apela el mundo entero no son suficientes para cambiar un enorme trozo de esta realidad que a estas alturas, ya se encuentra en carne viva. Esperemos, que mediante la diversidad y el sacrificio, se puedan romper algunos esquemas. Sino (y sin apelar al sentido demagógico del tema), ¿hasta cuándo los fotocopiados documentales sobre la desnutrición en Asia y Africa?, ¿hasta cuándo unos duermen tranquilos y otros mueren con la panza vacía?, ¿hasta cuándo?. Que sea pronto, por favor. *

  • Imprimir
  • Envíar por e-mail

Comentarios


Domingo 12 de Febrero, 2012
Montevideo, UY
Despejado, 15 °C