Ducho Sfeir en el Teatro Solís
Dahd Sfeir pertenece a lo mejor en la historia de nuestro teatro; pero las páginas que perpetuarán su memoria ya están escritas. No olvidaremos su supremo arte de intérprete, que para nosotros empezó con «Ligazón» de Valle Inclán, llegó a un punto culminante con «Las tres hermanas» dirigida por Atahualpa del Cioppo y se prolongó con «Divinas palabras». Su voz era magnífica y diestramente modulada, sus gestos sobrios y expresivos, su presencia en el escenario firme e impar. Nunca sabremos con precisión en qué forma afectó a su carrera artística el exilio y luego la muerte de Carlos María Gutiérrez; pero lo cierto es que, siempre con una calidad insuperable de interpretación, la producción artística de Ducho se detuvo hace años. Siempre mantuvo, a lo largo de estos años, su elegancia exquisita de movimientos, el timbre de la intencionada voz siempre fue gracioso y reconocible; la palabra, ya sea en el canto como en el recitado, que hace resonar en virtuosa, evidencia la búsqueda de la perfección. Pero Ducho a su regreso ha actuado en obras menores, como el teatro de Georges Feydeau, Roberto Cossa o Carlos Pais, muy lejos de sus notables posibilidades dramáticas. El repertorio es anticuado: en la poesía no va más allá de Benedetti, Cunha e Idea Vilariño. Y si había de detenerse en la frontera de la generación del 45, pudo y debió tener un recuerdo para Sarandy Cabrera, recientemente fallecido.
Si Ducho perdió en ambición y en realizaciones artísticas, si su repertorio de recitado y canciones es, casi, el mismo de siempre, desde «Mano a mano», ganó, en cambio, en popularidad. Lograr por sí sola llenar el teatro Solís no es poca hazaña. El entusiasmo del público que convoca fue un merecido premio a su extensa carrera; pero cuando se retiró del escenario, luego de múltiples requerimientos del público, sentimos con dolor que caía un telón. *
EXILIOS (poesía, pasión y tangos) por Dahd Sfeir. Ambientación escenogrífica de Osvaldo Reyno, vestuario de Oscar Alvarez, iluminación de Martín Blanchet, sonido de Daniel Bolioli, música en vivo por Edison Bordón (bandoneón), Mario Díaz (guitarra) y Vicente Martínez (contrabajo), coordinación general de Jorge Curi. Estreno del 15 de junio, Teatro Solís.
Compartí tu opinión con toda la comunidad