Tiene la palabra
Respuesta a agravios
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Ante la catarata de agravios, falsedades y frases apócrifas que me endilga Daniel Feldman, respondo únicamente lo que sigue. Al término del acto al que fui invitado por partida doble, cuando la mayoría de los asistentes se había alejado, le pregunté por qué había omitido entre los participantes en el acontecimiento recordado no sólo a mí, por cierto, sino a varios compañeros de actuación relevante; entre ellos, un militante obrero uruguayo que también había jugado un papel destacado en la huelga general, y una compañerita argentina, hija de un médico que nos brindó una solidaridad entrañable, la cual se jugó la vida ingresando al edificio donde acababa de perpetrarse el asesinato.
Su respuesta, en el sentido de que nombraba a quienes eran de su agrado, revela su concepción ética.
Es lamentable que semejante muestra de obcecación y rencor haya empañado el homenaje recordatorio a uno de nuestros jóvenes que ofrendó una vida límpida en la lucha por la recuperación de la democracia.
Me permito traer a colación que días después me habló un hijo de Toba Gutiérrez Ruiz para que lo ayude a reconstruir otro episodio luctuoso, del cual el reseñado constituyó un preámbulo: el asesinato de su padre y de Zelmar.
NIKO SCHVARZ
PS: Quien en aquellas circunstancias quiso irse, no fui yo.
Aclaración sobre denuncia
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Quisiera hacer una aclaración con respecto a una carta publicada en su periódico el día 23 de abril.
La carta establece una denuncia con respecto al robo de una yegua de un civil, que estaba estabulizada en una institución del Ejército.
Quiero dejar expresa constancia que las autoridades de dicha institución, tomaron los recaudos correspondientes al caso, que fueron en su momento, radicar la denuncia ante las autoridades correspondientes.
En este caso puntual la responsabilidad del Ejército era hacer la denuncia, y quien debía rastrear, perseguir y detener a los responsables, era la Policía, que en este caso no fue eficiente en ningún sentido. Quiero también agradecer a las autoridades de la E. Eq. E. por el apoyo y la solidaridad demostrada en todo momento hacia mí y mi familia. Quisiera que el sayo le caiga a quien le corresponde y no meter a todos en la misma bolsa.
Es de justicia hacer la aclaración ya que el Ejército no es el encargado de hacer las detenciones de los delincuentes, para eso tenemos al cuerpo policial, que debería ser quien nos de la tranquilidad que todo vecino necesita.
Quiero además hacer público mi total apoyo y solidaridad a la institución que me acogió y me brindó toda la ayuda de que fue capaz.
Muchas gracias.
ILDA L. HIDALGO – C.I. 1.264.347-6
De los empresarios farmacéuticos al MSP
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El Uruguay apostó al cambio, y los cambios han comenzado en distintas áreas de actividad. Desde el Ministerio de Salud Pública se han anunciado medidas que se incluirían en un nuevo Programa Nacional de Salud, que incluye el tan mentado Seguro.
Este gobierno ha tenido mucho cuidado en darle participación a todos los actores antes de tomar decisiones de importancia.
Sin embargo, en esta ocasión, el MSP anuncia medidas trascendentes sin haber recabado la opinión de todos los agentes de salud. Concretamente se deja fuera de la discusión a la Asociación de Farmacias del Interior (AFI) y al Centro de Farmacias del Uruguay (CFU), representantes ambos de más de 1,500 pequeñas y medianas empresas en su inmensa mayoría de origen familiar que cubren todo el territorio nacional, cubriendo incluso lugares donde ni siquiera el MSP tiene un local.
En el mes de octubre de 2004, AFI se entrevistó con el Ec. Carlos Viera, actual director de la OPP, entregándole un Memorándum con algunas consideraciones respecto a la situación de la Farmacia Comunitaria del Interior y ofreciendo la infraestructura farmacéutica para permitir la llegada del medicamento al 100% de la población, en un sistema de colaboración con el MSP.
Un documento similar se le entregó al Dr. Tabaré Vázquez en oportunidad del último almuerzo de ADM antes de las elecciones nacionales.
Analizando las declaraciones que hasta ahora han formulado las máximas jerarquías de la Salud (Ec. Olesker, Dra. Ma. Julia Muñoz), se advierte que ni siquiera han tenido en cuenta al sector farmacéutico en sus proyectos y mucho menos la mínima consideración de escuchar su planteo, pues proponen un acuerdo con el sistema mutual para la compra licitada de medicamentos con el fin de bajar el costo del tique mutual.
Parece ser que el hilo pretende cortarse otra vez por su parte más fina. Se pretende bajar el costo de la Salud para el usuario, lo que está muy bien, pero sin tocar los sueldos de privilegio, ni los elevados honorarios por «actos médicos», ni las enormes ganancias de un reducido número de «empresarios» de la salud.
Los laboratorios han sido hasta hoy los grandes beneficiados en la comercialización de medicamentos. Entregan a las mutualistas y al MSP los mismos productos que a la farmacia comunitaria, pero a precios infinitamente menores. Así pues, el sistema mutual encontró una buena fuente de recursos en el tique de medicamentos. Quienes han subvencionado esos precios ridículos, han sido las farmacias comunitarias con su propio margen de rentabilidad, quienes lo pagan, la enorme mayoría de la población.
Los laboratorios estimulan la competencia mediante sistemas de bonificaciones y descuentos, que no hacen sino aumentar sus propias ventas, pero de bajar el costo de sus productos no hablan.
Se ha generado una verdadera guerra de descuentos, que obviamente van ganando las (pocas) empresas de mayor poder económico en perjuicio (como no) de la mayoría de las pequeñas empresas familiares.
Además, el MSP ha omitido su rol de Policía Sanitaria, permitiendo que comercios no habilitados expendan medicamentos de distinta naturaleza (inclusive sicofármacos) procedentes de distintas formas de comercio ilegal (contrabando, robos, etc.) lo que ha venido deteriorando las economías de las empresas farmacéuticas. Hoy cualquiera compra antibióticos o analgésicos de distinta dosificación en el almacén de su barrio, pero al mismo tiempo se acusa a las farmacias de expender medicamentos sin receta.
La pregunta obvia para las autoridades del MSP (muy vinculadas al sistema mutual), ¿qué lugar le reservan a las farmacias comunitarias en el mercado del medicamento? Si el tique mutual sigue bajando, si el seguro de Salud alcanza al 100% de los uruguayos, ¿a quién podrán venderle los farmacéuticos? Los laboratorios, ¿podrán sobrevivir y mantener sus rentabilidades vendiéndole exclusivamente al Centro de Compras que se propone? ¿que harán las empresas de la industria farmacéutica que no ganen las licitaciones?
¿Han estimado cuántos recursos de «fugan» del mutualismo y del propio sistema del MSP por el «desvío» de medicamentos que no llegan a sus destinatarios?
No se han medido adecuadamente los alcances del plan que se propone ni se han considerado las miles de empresas que deberán cerrar, con la pérdida de miles de puestos de trabajo.
Los empresarios farmacéuticos tenemos mucho que aportar, si es que se pretende lo mejor para todos y no para unos pocos. Todavía se está a tiem
po
JWG – C.I. 32.532.601-1
¿Será posible un país distinto?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Cuando era niño, recuerdo, teníamos en casa, una hermosa huerta familiar; un día, por descuido nuestro, entraron nuestros propios cerdos; de esa huerta no quedó prácticamente nada…
Lo mismo me pasa, al contemplar el estado actual de nuestro país, lejos muy lejos ha quedado aquél país progresista, que bien o mal fue llamado «La Suiza de América». Sólo 50 años bastaron para destruir todo lo que con el esfuerzo de nuestros padres, abuelos, en la pujanza del trabajo, habían logrado. Pero aún, después de la langosta, que asoló a nuestra América Latina y ¿por qué no? también al Uruguay, con la dictadura de 1973, traída por las fuerzas más conservadoras del país; recuperamos la democracia y en 1985 otra vez respiramos el limpio aire de la Libertad. Todo parecía un sueño; pero fue sólo eso: un sueño.
Después de 20 años de gobiernos colorados y blancos, la situación del país, se parece mucho a nuestra huerta familiar, destrozada por los chanchos…
Nunca hubo dinero para arreglar escuelas, liceos, hospitales, pero sí para regalar alegremente a los banqueros ladrones, cómplices siempre de esa dirigencia, que al mejor estilo Caifás, se rompía las vestiduras cuando el pueblo reaccionaba, ante las estafas.
Así se fueron paralizando todas las actividades productivas del país: el campo quedó vacío de gente y producción; las fábricas cerradas son, fantasmas de un pasado mejor; los barcos pesqueros se pudren en los puertos, ya que el negocio de pesca a gran escala se le regala a Japón, China, Brasil…; el ferrocarril murió porque era «ineficiente» según ellos, a pesar de todo el peso social y económico que tenía; se abrió la economía para que nos invadieran, todo tipo de chucherías, como los espejitos de Colón, de países que jamás nos compran nuestros productos; volvimos a ser netos productores de materias primas, como en la época de la Colonia, para enriquecer a ciertos sectores, en desmedro de otros…
Consecuencia de esto: la tercera parte de la población en la pobreza, la Educación en un nivel tan pobre y alienante como nunca se ha visto; la Salud pasando por la mayor crisis de la historia; los sueldos y las jubilaciones en los niveles más bajos jamás vistos.
Hoy ante los cambios urgentes que hemos iniciado, se siguen levantando voces, de los mismos malos dirigentes, que manipulando la opinión pública y el miedo de la gente, siguen insistiendo en su pérfida actitud de depredadores. Si señores dirigentes colorados y blancos, reconozcan sus errores y sus horrores y únanse, por amor a la Patria, a la marcha del Pueblo, que lucha día a día, para que no le maten la esperanza.
El país nos pertenece a todos y no se puede seguir gobernando, como lo han hecho ustedes, como si de sus «estancias» particulares se tratara. Quiero creer, que en los viejos partidos tradicionales del país, todavía hay dirigentes de bien, que aman a nuestra Patria y están decididos a compartir la hermosa experiencia de reconstruir nuestra «Huerta Nacional», para que todos los Orientales logremos la «pública felicidad». Saludo a todos los Orientales, afectuosamente y a ustedes, Director y trabajadores de LA REPUBLICA. ¡Muchas gracias!
JUAN RAMON SUAREZ – 3.693.574-0
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