Un artista experimental y provocativo
Se trata de un creador múltiple, vinculado al cine, a las artes plásticas, a la experimentación formal con los nuevos medios. Y es también un artista comprometido y atento al mundo en que vive y sus problemas, sobre los cuales ha emitido algunas opiniones contundentes. Desde 1975 ha estado trabajando en instalaciones, fotografía, nuevas medias y video, mientras organizaba exposiciones, talleres, y coordinaba hechos culturales.
De origen libanés pero nacido y viviendo en Vancouver, Canadá, y ocasionalmente en París, Francia, Jayce Salloum es de alguna manera un exiliado. Su obra es la de un doble exilio: la de vivir en un capitalismo global y la de pertenecer a una población obligada a abandonar su tierra. Toda su obra, de una potencia expresiva y visual compleja y fascinante, fue descubierta hace una década en el homenaje a Michel Foucault por la Cinémathèque Française y terminó obteniendo un reconocimiento internacional que, curiosamente, nunca tuvo resonancias en el Río de la Plata, ni siquiera por referencias eruditas.
En los últimos años abandonó Vancouver, desde donde solía desplazarse a San Francisco, Toronto, San Diego, Beirut y New York. Su obra aborda una cantidad de contextos que lo compromete críticamente en lo personal y en la representación de manifestaciones políticas de otras culturas, en particular la propia y en particular la del Medio Oriente. Su trayectoria es impresionante, pero lo que más llama la atención es su descubrimiento de una expresión nueva. Como señala la canadiense Laura Marks, sobre el «ciudadano Salloum», «es como ser un ciudadano en los tiempos en que se borran los estados nación, y en ese caso ser un ciudadano «¿de qué?» El ser ciudadano hoy implica más que el nacionalismo y más que seguir el flujo del capitalismo global, significa trabajar en las fronteras, construyendo formas de responsabilidad que permanezcan. Ser ciudadano en Canadá es algo más bien optimista, y debiera ser definido como «tender a ser» canadiense, una crítica flexible y continua de nuestras responsabilidades como residentes de una nación que se relaciona con el mundo. (….) Salloum, segunda generación de artistas libaneses-canadienses, redefine en general el carácter de ciudadano, ejemplo de dudas y beneficios».
Sus obras, en definitiva audiovisuales, están concebidas para instalaciones, pero al mismo tiempo para su proyección pública. al borde de lo experimental, con una vitalidad que surge de la propia forma expresiva, en su obra la actitud es la del testigo y después la del crítico. A propósito de su obra, la Francesa Mireille Kassar citó a Roland Barthès: «Estudiamos lo que deseamos o lo que tememos».
La programación
Introducción al fin del argumento/hablando por uno mismo… y por los otros… Palestina/Israel/Estados Unidos/Canadá 1990. Directores, Jayce Salloum, Elia Suleiman. Una combinación de cine de Hollywood, europeo e israelí, documental, reportaje y registros en vivo de la franja de Gaza, la película critica la representación que Occidente hace del Medio Oriente, la cultura árabe y el pueblo palestino, imitando los formatos de los medios dominantes. Por encima de esa visión planea una subversión de la metodología y de la construcción del mensaje, como intento de descolonización. Más, la ironía copia la historia política del Oriente Medio y las frases de políticos son distorsionadas por la realidad exterior, donde la imagen desmiente a la palabra (lunes 2 y martes 3 de mayo).
Sin título Parte 1: Todo y nada. Francia / Canadá. 1999/2001. Un diálogo íntimo en una única toma con la ex luchadora de la Resistencia Nacional Libanesa Soha Bechara, que estuvo diez años detenida y seis incomunicada en un centro de interrogación y tortura de su país. La obra la muestra en su departamento parisino, luego de su liberación, y revisa las nociones de resistencia, supervivencia y voluntad. No se habla de tortura sino de la distancia entre el sujeto y sus pérdidas, acerca de lo que quedó atrás y lo que permanece (lunes 2 y martes 3 de mayo).
Sin título Parte 2: La belleza y el Este. Yugoslavia/Austria/Estados Unidos/Canadá, 1999/2002. Transición, alienación, rechazo, identidades, etno-fascismo, el cuerpo como espejo y metáfora, agentes , monstruos, abyección: temas que surgen de los registros del tránsito de sus protagonistas (emigrantes, refugiados, estudiantes, trabajadores) por Ljubliana, Zagreb, Sarajevo, Belgrado y Skopje. En planos cercanos, los personajes crean complicidad y agradecen el mecanismo de mediación que propone el filme (jueves 5 y viernes 6 de mayo).
Sin título Parte 3b: (Como si) La belleza nunca terminará. Líbano/Canadá 1982/2003. Las orquídeas florecen y las plantas crecen en imágenes sobreimpresas con tomas de la masacre de los campos de refugiados de Sabra y Shatila, en Líbano, en 1982. Un intento de convertir en respuesta elegíaca el sufrimiento delos desplazados palestinos. Con la voz en off de Abdel Majid Fadl Ali Hassan, un refugiado de 1948 que vive en el campo de Bourg El Baranjneh y numerosos registros de audio (jueves 4 y viernes 6). *
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