El sueño de Harmagedón
El anhelo de libertad ha sido siempre inherente a la condición humana y el hombre lo ha perseguido mediante diversos medios. En una sociedad cada vez más encorsetada por normas jurídicas y códigos de convivencia, en la cual el concepto de libre albedrío es ya una idea quimérica, la búsqueda de los paraísos artificiales mediante procedimientos externos es cada vez más frecuente.
Pero en épocas pasadas, cuando no existía el intelectualmente aletargante mundo de las carreteras y los coloquios virtuales, más aún, cuando no había medios de evasión como la televisión o la radio, se tornaba indispensable dejar volar la imaginación, valiéndose de otras estrategias, entre las cuales la literatura ocupaba un lugar sin dudas preponderante.
Inmerso en esa febril búsqueda, el genial escritor británico Herbert George Wells, más conocido como H.G. Wells, comenzó a alumbrar diversas historias de corte fantástico, anticipándose asombrosamente a los adelantos tecnológicos que vendrían muchas décadas más tarde. Mediante su indiscutible genio, el clásico creador fue el partero de la ciencia ficción moderna.
Volver sobre la obra de este insigne creador es, al mismo tiempo, rodearse de referentes y de ideas que ya resultan harto familiares, y también adentrarse en un mundo totalmente nuevo, acudir a la fuente original de la cual tantos autores abrevaron más tarde.
Con una prosa rica en metáforas pero siempre al servicio de relatos ingeniosos y bien construidos, Wells introdujo muchos de los conceptos que aún hoy son ejes fundamentales de la narrativa de ciencia ficción. Autor de obras tan relevantes como «El hombre invisible», «La guerra de los mundos», «La isla del Doctor Moreau» y «La máquina del tiempo» por citar solamente algunos de sus títulos más emblemáticos, sentó las bases en las que luego se apoyaron, y aún se apoyan, numerosos autores.
Sus ideas han sido adaptadas al cine, directa o indirectamente, en incontables oportunidades, y la lectura de sus obras fue invalorable fuente de inspiración para maestros que enriquecieron aún más el género, como Ray Bradbury o Isaac Asimov entre tantos otros.
«El sueño de Harmagedón y otros cuentos», es una recopilación de historias breves escritas por H. G. Wells en su libro «Doce historias y un sueño» (1903), del cual se han extractado las más geniales y fundamentales.
Además de ser una fuente inagotable de ideas fecundas, que se anticiparían muchas décadas al avance tecnológico que hoy observamos a nivel mundial, Wells era también un fino cultor del humor y un agudo observador de conductas humanas y realidades.
Su estilo lento pero atrapante es valorado como uno de los más originales de su tiempo y se le considera el padre de la ciencia ficción moderna, a la cual alejó de la exagerada fantasía que la dominaba en la época victoriana para imbuirla de un marcado espíritu científico pero teñido de aventura.
Una de las historias más originales de esta recopilación es «El nuevo acelerador», donde el novelista narra la peripecia de un afiebrado científico que logra crear un aparato que permite acelerar la velocidad mental y física de cualquier ser humano, concepto que luego sería manejado hasta el hartazgo por distintos autores, y que Wells dota de un particular realismo.
Además del moroso ritmo narrativo, del sutil humor típicamente británico que deja entrever en breves pinceladas a lo largo de la historia, el eminente escritor no soslaya el esbozo de un cuestionamiento de corte ético a la conducta a menudo irresponsable del científico.
Los personajes de H. G. Wells son, además de víctimas o generadores de situaciones fantásticas y a menudo absurdas, seres entrañablemente humanos, dotados de características que los hacen claramente identificables aún hoy por el lector.
«El sueño de Harmagedón y otros cuentos» es una disfrutable excusa de reencontrarse, para algunos, o de conocer, para otros, la fecunda y removedora obra de un creador medular para la narrativa contemporánea. Además, nos ofrece la oportunidad de revalorar la producción literaria de uno de los autores más originales y fundamentales del género fantástico.
(Editorial Banda Oriental)
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