Tiene la palabra

Del subsecretario del Ministerio del Interior

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Hago referencia en esta comunicación a una noticia y una nota de opinión que se publican en la edición del día de hoy (por ayer) miércoles 27 de abril del matutino que usted dirige. En primer lugar, la información que aparece bajo el título «Por primera vez el crimen organizado de la región será puesto contra las cuerdas», relativa a mi supuesto viaje a Asunción encabezando «una misión policial de alto nivel», no es correcta. No he salido del país desde que asumí mi actual cargo, y no tengo previsto hacerlo en los próximos meses. Por lo tanto, le agradezco si puede hacer la mencionada aclaración. En segundo lugar, en la nota firmada por el señor Enrique Piqué, titulada «Las prioridades del Ministerio del Interior», se hace mención a un breve currículum vitae del suscrito, también incorrecto e incompleto, sorprendentemente similar al que publicara en alguna ocasión un semanario «electrónico» vocero de uno de los sectores mayoritarios del partido político a cargo de la anterior gestión de gobierno. En este tema, el señor Piqué me atribuye (tal vez con cierta malicia) haber sido un «alto funcionario del Programa de Seguridad Ciudadana durante la Administración colorada, y luego, como funcionario de las Naciones Unidas se ocupó especialmente de la niñez en riesgo de calle (sic), organizando seminarios internacionales con las policías del Mercosur».

Simplemente por respeto a los lectores de LA REPUBLICA, entiendo que el columnista debería proporcionar datos completos y ciertos. En este sentido: no fui un «alto funcionario» del Programa de Seguridad Ciudadana. Sí es cierto que fui Director de Capacitación de dicho programa, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo, hasta que en diciembre de 2000, el señor ministro del Interior de la época decidió prescindir de mis servicios profesionales por discrepar con mi posición sobre la forma de como debía manejarse el tema de las relaciones entre policía y derechos humanos en una sociedad democrática. Supongo que el señor Piqué debería estar al tanto de estas circunstancias ya que, según tengo entendido, es, o fue, asesor de confianza de quien ocupaba el cargo de ministro del Interior en ese momento, y miembro de su mismo sector político.

Por otra parte, no es cierto que «luego» fui funcionario de las Naciones Unidas: comencé a trabajar en el área derechos humanos y seguridad ciudadana en Naciones Unidas en el año 1993, primero en El Salvador y luego en Guatemala hasta 1998, renunciando a mi puesto en esa organización, precisamente, para volver a Uruguay a trabajar en el Programa de Seguridad Ciudadana, proyecto donde creí que podía tener un lugar donde volcar mis conocimientos y experiencia, posibilidad que, como lo señalé anteriormente, se vio lamentablemente frustrada en poco tiempo. Nunca trabajé con «niñez en riesgo de calle» (sic), aunque, seguramente por falta de información adecuada, esa sea la forma en que el columnista pretende referirse a mi actividad como consultor de la Oficina de Unicef en Uruguay. Y menos aun organicé en alguna oportunidad «seminarios internacionales con las policías del Mercosur». En definitiva, Sr. Director, y, reitero, por respeto a la buena información que deben recibir sus lectores, le agradecería publicar también esta aclaración. Aprovecho la oportunidad para saludarlo muy atentamente,

DR. JUAN FAROPPA – SUBSECRETARIO DEL MINISTERIO DEL INTERIOR

 

Sobre el homenaje a Raúl Feldman

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* La verdad es que me hubiera gustado dirigirme a usted por otros motivos. Tal vez para felicitarlo por alguna nota o saludar su labor periodística, pero lamentablemente no es así en este caso. Queda en el debe y lo haré en su momento.

El día martes 12 de abril próximo pasado, convocado por la Junta Departamental de Montevideo, se realizó un homenaje a mi hermano Raúl Feldman, asesinado por la dictadura en Buenos Aires el 24 de diciembre de 1974. Previamente la Junta Departamental había votado por unanimidad designar a una calle de Carrasco con el nombre de Raúl, y el homenaje consistió en inaugurar dicha calle, un hermoso y apacible pasaje peatonal ubicado en Carrasco Norte, a una cuadra de General French y Arquitecto Horacio Acosta y Lara.

En dicho acto hicieron uso de la palabra el presidente de la Comisión de Nomenclatura de la Junta Departamental, edil Gabriel Weiss, quien firma estas líneas y el intendente Municipal Doctor Adolfo Pérez Piera. Como resumen puedo decir que fue algo muy emotivo, y demás está decirlo un acto de justicia de la ciudad hacia uno de los tantos que dieron su vida por la democracia y la libertad.

Sin embargo el final puedo llegar a verse empañado, de no mediar una actitud de cordura y equilibrio –modestia aparte– de mi persona. Realicé una intervención de aproximadamente 20 minutos, donde tracé una semblanza de Raúl y su compromiso con la lucha y el humanismo. Así mismo recordé a un montón de compañeros y compañeras que vivieron de una u otra forma aquellos momentos y dejaron profundos rastros de solidaridad y afecto en toda nuestra familia.

Al finalizar el mismo, el señor Niko Schwarz se acerca, y , frente al intendente, ediles, el representante de la embajada argentina y parte del numeroso público, me increpa por no haberlo nombrado a él, y sí haber nombrado a otros compañeros. Traté de evitar la discusión, planteándole al señor Schwarz que ese tema lo discutiríamos en otro momento. Ante la insistencia del mismo le manifesté que había optado por nombrar a las personas que habían dejado afectos en mi persona, y grande fue mi asombro (y el del resto de la gente que estaba en el entorno) al ser mandado a defecar (no precisamente con esas palabras) por el señor Schwarz.

No me olvidé del tema, pero sí lo guardé en el baúl de la basura mental que uno siempre lleva a cuestas. Sin embargo, grande fue mi asombro al ver el sábado próximo pasado (16 de abril) una nota del señor Schwarz titulada «Asesinato en el exilio bonaerense» donde hace referencia al acto. Digo que mi asombro fue grande ya que hice una primera deducción de que Schwarz fue en representación del diario que usted dirige (nadie lo había invitado personalmente al acto) y pensé que entonces la sugerencia de ir a defecar podía ser oficial de parte de LA REPUBLICA, cosa que me pareció poco probable.

He recibido varios correos electrónicos y llamadas de personas que después de leer el artículo manifestaron su asombro e indignación ante el atrevimiento del sujeto mencionado.

En realidad yo tendría que haber contestado que sí lo había mencionado al señor Schwarz, en lo que a continuación extracto de mi intervención:

Con el transcurso del tiempo, muchas veces mi madre se atrevió a preguntarme: Daniel, ¿valió la pena? Los diferentes avatares de la realidad política, nacional e internacional, me hicieron dar diferentes respuestas en diferentes momentos. Vacilaciones de seres imperfectos, podrían pensar algunos; realidades de familias tocadas hasta la médula por la barbarie amén de otros condimentos sobre las cuales hoy no vale la pena entrar en detalle, podríamos contestar otros.

Schwarz está incluido en esa serie de condimentos a los que no vale la pena entrar en detalle. ¿Por qué? Porque ese mismo sujeto que un día osó afirmar «el Partido soy yo» y luego puso los pies en polvorosa, hoy se quiere vestir con heroísmos ajenos y hacernos creer (o hacer creer, algun
os no nos comemos la pastilla) que fue un héroe de la lucha antidictatorial, cuando en realidad la cobardía, el destrato, la soberbia y el desprecio hacia los demás (teóricamente sus camaradas de lucha) pautaron su comportamiento.

No creo en la manida frase de que la historia juzgará a los hombres. Esa señora está muy atareada. A los hombres los juzga su entorno, aquellos que compartieron las verdes y las maduras, los que conocieron sus virtudes y sus miserias. Quienes compartimos diferentes avatares con Schwarz sabemos bastante de sus miserias.

Por eso es que su «homenaje» no es bienvenido ni por la familia de Raúl Feldman, ni por la memoria del propio Raúl, que es patrimonio de todos aquellos que hicieron posible este homenaje.

Cordialmente,

DANIEL FELDMAN – C.I: 1.324.309-3

 

El derecho de agremiación está en la Constitución

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Trabajo en una empresa que factura 15 millones de dólares por año, pero a mí, después de los últimos aumentos, me pagan 3.500 pesos por mes.

En muchas empresas hay encargados que se creen dueños y amedrentan a los trabajadores diciéndoles que si se sindicalizan, serán echados. El derecho de agremiación está en la Constitución y hay que respetarlo en su totalidad. Cumplí 50 años y estoy cansado de malos tratos, de malos trabajos y de irregularidades. Durante la dictadura fui torturado y quedé sin empleo.
Son años pasándola mal, tratando de llevar la familia adelante, trabajando y estudiando. No hay tarea que no haya hecho ni curso que no haya seguido.
Después de todo eso, de pasar por la Escuela de Oficiales de Policía, de ingresar al Ejército, estoy cansado de pasar mal.

Gracias a Dios tenemos un gobierno de izquierda, donde me siento más tranquilo y espero recuperar mi dignidad, y superar todo el daño que me han hecho esos malos gobiernos incluyendo la dictadura.

JORGE GABRIEL ALVEZ GOMEZ – C.I: 2. 643.196-2

 

¿Quién arregla el problema del endeudamiento?

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Memorándum sobre el problema del endeudamiento, el que no se arregla por decreto, por ley, ni menos aún caso por caso, por lo consiguiente:

1.- No se lo puede «arreglar por decreto» por cuanto excede las facultades dispositivas del Poder Ejecutivo;

2.- No se lo puede arreglar por ley en razón de que no provino de otra ley, sino de absurdas «no normas» emanadas de un gobierno de facto.

3.- Y finalmente, es imposible que tenga solución caso a caso en razón de que, un problema de alcance nacional jamás será solucionable por acuerdos ni convenios privados.

Lo que involucre, a la nación, sólo puede tener solución, manifestándose la voluntad de todos, y en la especie lo único que puede darla, es una Asamblea Nacional Constituyente por cuanto está interesado el orden público nacional, y el nacimiento provino de una violación constitucional.

Si fuera preciso dar más explicación, se tratará de un esfuerzo inútil, puesto que esto debe ser del dominio público, y pese a que lo vengo diciendo desde hace veinticinco años, no he logrado ser entendido, pero insistiré hasta conseguirlo, ya que nos va el país, que es de todos.

MARTIN BIDEGAIN SACHETTI

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje