"Garganta Profunda" vuelve al ruedo
La polémica película para adultos Garganta profunda (Deep throat), aún prohibida en muchos lugares de Estados Unidos, está pronta para ser reestrenada casi al mismo tiempo que un documental sobre esa obra de bajo presupuesto filmada en 1972 y que terminó convirtiéndose en un fenómeno masivo. Filmada en sólo seis días de 1972 por Gerard Damiano, un ex peluquero de Nueva York, Garganta profunda costó sólo 25.000 dólares y se estima que en los siguientes 33 años recaudó una cifra estimada en seiscientos millones de dólares, lo que la convierte en la película más lucrativa de todo los tiempos. Cuando se estrenó, el estado de Nueva York la catalogó de obscena y su exhibición fue prohibida al igual que en otros veintidós estados, pero esta fuerte oposición oficial sólo disparó la curiosidad del público, que comenzó a consumirla masivamente. Originalmente pensada para una audiencia masculina de dudosa moral, el filme se convirtió pronto en cita obligada para celebridades como Jaqueline Onassis. Todo este impacto llevó a The New York Times a reseñar que había llegado a las pantallas el «porno chic». Finalmente, el nombre de la película alcanzó dimensiones mundiales y pasó a integrar el léxico popular gracias al sonado caso Watergate, en el que los periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein se referían a su fuente anónima como «Garganta profunda». Diez copias de la película serán clasificadas como X, mientras que otras cinco serán editadas para alcanzar la categoría «R», lo que permite que los menores de 17 años, acompañados de sus padres, puedan verla. El dueño de Arrow Raymond Pistol dijo que confiaba en que esta nueva versión del filme superará en esta ocasión cualquier intento de censura debido a sus «méritos políticos y literarios». El reestreno tiene lugar en medio del ruido que causó el nuevo documental titulado Adentro de Garganta profunda (Inside deep throat), producido por Brian Grazer, quien realizó películas como Splash, Apolo 13 y El Grinch. Los productores del documental insisten en que su interés en la realización de Garganta profunda no tiene nada de lascivo, sino que obedece a la fascinación con el impacto cultural que tuvo la película. *
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