Falleció el escultor Eduardo Paolozzi

El escultor Eduardo Paolozzi, que nació en Escocia en 1924 y se convirtió en uno de los artistas más influyentes del arte británico del siglo XX, murió ayer a los 81 años en una clínica londinense, anunciaron sus familiares. Considerado como uno de los pioneros del arte pop británico, Paolozzi, hijo de inmigrantes italianos, se hallaba en silla de ruedas desde hacía varios años, tras una seria enfermedad que le dejó daños cerebrales. Fue uno de los líderes del grupo de artistas radicales que enrumbaron el arte pop británico en la década del ’50 y los primeros años de ’60. Este movimiento -que se autodenominó Grupo Independiente- surgió en el marco del influyente Instituto de Artes Contemporáneo de Londres (ICA).

En esa época, su trabajo de «collages», que incorporaba recortes de revistas, anuncios y cómics, desencadenaron un vivo debate y están en el origen del arte pop británico. Luego, las inmensas obras públicas creadas por Palozzi, generalmente fabricadas con elementos cúbicos  como la escultura de Newton, en la plaza de la nueva Biblioteca Británica  le depararon fama internacional, provocando una fuerte demanda de sus obras.

Entre otras obras famosas que se exponen en espacios públicos londinenses figura la escultura Piscator, en la plaza Euston Square, y un muro de mosaicos de la estación de Tottenham Court Road, en el centro de la capital británica. También creó las puertas de aluminio, en relieve, de la Hunterian Art Gallery de Glasgow (Escocia), y diseñó una portada para un álbum de uno de los Beatles, Paul McCartney, titulado Red Rose Speedway. La trayectoria de Paolozzi, como la de muchos artistas en esa época, pasó necesariamente por París, donde llegó tras exponer por primera vez en una galería londinense, en 1947. En París trabó amistad con escultores de la talla de Giacometti y Brancusi y con otros artistas que estaban incursionando por nuevos caminos en el arte, como Léger y Tristan Tzara. Dos años después, regresó a Londres para enseñar diseño textil en la Escuela Central de Arte y Diseño, y empezó a explorar el arte de la serigrafía. El escultor expuso por primera vez en la Bienal de Venecia en 1952, donde volvió en 1960, cuando fue galardonado con el premio al mejor escultor.

El Museo de Arte Moderno de Nueva York le dedicó una exposición en 1964, y después de eso, el artista recibió homenajes en museos y galerías de todo el mundo. La Reina Isabel II consagró a Paolozzi «Escultor de su Majestad» y le concedió el título de Sir. *

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