Tiene la palabra

Necesito ayuda para aclarar la muerte de mi hijo

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Soy la madre de Julio Pirez, 47 años, fallecido en un accidente de tránsito el 25 de febrero de este años en Ruta 101, Km 23, cuando iba en bicicleta a su trabajo.

Mi hijo era el sostén de una numerosa familia. Lo llevaron por delante y se dieron a la fuga. Lo que pido es un testigo del hecho, o aunque sea la explicación del autor, para poder asumir ambas partes esa muerte injusta.

Tengo más de 60 años, trabajo en el servicio doméstico y ahora hay que redoblar esfuerzos. Gestioné en las oficinas de su prestigiosa empresa, obtuve la promesa que me acompañarían, con la familia, el domingo 3 de abril a las 10 hs. de la mañana, en el lugar del accidente, tratando de convocar testigos o al autor del accidente para aclarar esta situación injusta y me decepcionaron.

Sin embargo, como madre, y porque soy muy pobre, sólo espero de los medios de comunicación que llegan a todos los hogares, para aclarar la muerte de mi hijo.

Agradezco a Ud. en lo posible y saluda atte.

IRMA ALVES DE PIREZ – C.I.1.843.053-6 / TEL. 288 7507/288 0101

 

Hacia la autonomía financiera

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* El término de la reciente reunión entre el equipo económico y representantes del FMI, el ministro Astori anunció que el acuerdo firmado podría ser uno de los últimos ya que era intención del gobierno empezar a independizarse del organismo para lograr autonomía financiera y no soportar más las imposiciones de las cartas de intención que implicaban aceptar recetas lesivas para nuestra economía.

Después que Kirchner decidió hacer transitar a Argentina por una ruta diferente a la señalada por el FMI apartándose de la ortodoxia emanada de los centros del poder económico mundial, fue el presidente Lula quien sacudió la modorra al informar que Brasil se aprestaba a abandonar la tutela del emblemático organismo internacional de crédito.

En un lapso relativamente breve, tres gobiernos del Cono Sur, tres gobiernos socios y amigos, se afianzan en su vocación autonómica, en un todo de acuerdo con su común postura nacionalista y americanista.

Sin minimizar la enorme trascendencia y el valor simbólico que supone romper los lazos con el FMI, bueno es tener presente que los organismos internacionales de crédito ya no gozan del prestigio ni de la buena imagen de otrora. Al respecto, nos parece de interés para nuestros lectores comentar la opinión de Joseph Stiglitz estadounidense, Premio Nobel de Economía e insospechable de adhesión a posturas de izquierda. Es, sin dudas, un hombre preocupado por los problemas sociales y por la injusta distribución de la riqueza en el mundo, pero sus críticas y propuestas en modo alguno cuestionan el modelo económico globalizado.

En una nota publicada en Página/12, el periodista Martín Granovsky analiza algunos conceptos vertidos por el célebre economista, fundamentalmente referidos a la situación argentina:

«Dijo lo más duro con la sonrisa irónica de la que jamás se desprende y con suavidad: Es mejor que el monitoreo no lo haga el Fondo Monetario Internacional (…) El elogio a ese criterio fue uno de los seis puntos con los que Stiglitz analizó la situación de la deuda. «La Argentina está manejando bien el posdefault» explicó además luego de hacerle propaganda al autocontrol. «Y hace bien la Argentina en no centrar ahora la salida en la ayuda externa, porque en esos casos el riesgo es que esa ayuda no exista en la realidad y se trate sólo de dinero que sale de un bolsillo de Washington para ir a otro bolsillo de Washington». (…)

«Siempre pensé que un buen acuerdo con el Fondo era bueno, pero que antes de hacer un mal acuerdo era mejor no llegar a ninguno», dijo Stiglitz.

Hablando del caso argentino, el periodista refiere que «muchos pusieron dinero en la Argentina siguiendo los consejos del FMI y también sus gestos, como la invitación a Carlos Menem para que abriera una asamblea del Fondo en su carácter de mejor alumno del Consenso de Washington, la serie de ideas reunidas por el economista John Williamson para que América Latina liquidase las regulaciones y abriera sus economías al mundo. Que el Fondo invitase a Menem no significó que ésa fuera una gran política», dijo Stiglitz.

Segunda opinión, hay que tener en cuenta la Doctrina Drago, elaborada por un argentino cuando Venezuela sufrió un bloqueo porque no había pagado todas sus deudas. Todo prestador a un Estado soberano corre el riesgo de sufrir un default, citó Stiglitz siguiendo el espíritu de Luis María Dago, el canciller de Julio Roca en su segunda presidencia. Si prestás mucho, podés tener un problema, y si te pagan mucho es por algo. ¿Por qué se quejaron después del default? Antes había mucha ganancia porque había riesgo. No deberían haberse quejado, concluyó el Nobel hablando ya no de un episodio de principios del siglo XX sino de comienzos del siglo XXI desde una universidad fundada a mediados del XVIII.

Tercera opinión del ex vicepresidente del Banco Mundial: «El mecanismo para resolver la bancarrota de un país falló y mostró que hace falta contar con un sistema que no sea defectuoso».

He aquí algunas opiniones, bastante sustanciosas por cierto, que significan un espaldarazo al rumbo elegido por los gobiernos progresistas de América Latina.

RUIZ PEREYRA FAGET

 

¡Construya, que es lo que sirve!

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Escribo esta carta con el motivo de responderle al señor que acusó al señor Luis Lacalle Pou de no saber mulitear. Lo único que se le nota es un gran resentimiento que lo único que hace es llevar a que la sociedad esté dividida. Con respecto a todas las acusaciones que hizo sobre el ex presidente Luis Alberto Lacalle De Herrera y la señora Julia Pou le recomiendo que inicie acciones legales contra ellos, si algo han hecho de lo que usted dice tendrían que estar presos. Por algo no lo están, yo creo en la Justicia uruguaya.

Y para finalizar me parece que la acción parlamentaria de Lacalle Pou es muy buena y vaya si está realizando una buena labor.

Se queja porque Lacalle Pou interviene en el tema, si no se metiera seguramente usted se quejaría diciendo: Lacalle no trabaja.

Su resentimiento no sirve de nada. ¡Construya, que es lo que sirve!

FERNANDO ORTIZ

 

Las familias que adoptan chicos lo hacen por amor

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Puede que esta biografía les sirva de algo en el problema de los niños que son «adquiridos» por familias que tienen medios para criarlos bien.

El que esto escribe, nació en 1931, de mi madre que tenía 16 años y de mi padre que era oficial de Policía de 23 años; cuando quedó embarazada el loco se borró. Mi madre, aislada de la familia debía trabajar en la empresa que después fue Conaprole, cargando casilleros de doce botellas de leche que eran de vidrio y los casilleros de hierro, y no tenía con quién dejarme durante su horario de trabajo. Hubo una familia conocida, de mucho poder adquisitivo, tengo el nombre y cuando tuve 11 años conocí la casa por Cuareim y Soriano. Nosotros vivíamos en una pieza de un conventillo de Cerrito y Misiones, donde hoy está el CityBank. Mi madre me cedió a esa familia cuando aún no había cumplido 2 años, mis tías, las mismas que le negaron apo
yo nos denunciaron ante el Consejo del Niño. Yo fui a parar al Asilo, y es de esa época que guardo los peores recuerdos de mi vida, nos bañaban a 30 en la misma bañera con la misma agua, nos entreteníamos en correr la nata que hacía la mugre amontonada de tantos. En el comedor había una vieja flaca que con una vara hacía que engulléramos lo que nos daban a comer. Había veces que servían muy caliente y no podíamos terminar antes que la señora ordenara levantar la mesa. Volví con mi madre que entonces tenía un amigo que bancaba bastante, aunque ella igual trabajaba. Fui a la escuela y mientras estaba solo me conocí, entre otras cosas todos los caños de desagüe de la Ciudad Vieja. En algunos pueden entrar camiones. A los 16 fui a la Escuela Industrial donde me encontré con verdaderos padres en los profesores. ¡Era otra época! hasta me dieron certificado como que había trabajado en sus empresas para obviar lo de «inútil sin experiencia». Aprendí en la calle como pueden deducir, pero seamos sinceros, no todos tienen esa suerte, tuve compañeros que terminaron de chorros. Yo nunca robé nada, a veces me he preguntado, ¡cómo pudo ser!, otros en la prostitución, etc. etc. El que vendió esos niños en Las Piedras será un hijo de puta, pero las familias que los compraron, lo hicieron con amor, estén seguros, pero la sociedad es hipócrita, y la burocracia es la misma que hace 70 años.

JOSE DE LA UNION

 

Señor Faingola: ¡el LATU no arrima el libro a la gente!

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Según vi en un anuncio por TV, por parte del titular de la Cámara del Libro, señor Boris Faingola, la próxima Feria del Libro una vez más habrá de llevarse a cabo en el predio del LATU, allá en la lejana zona de Carrasco, pasando el Shopping de Portones.

Según Faingola, «vamos a arrimar el libro a la gente». ¿A qué gente? preguntamos: ¿a la que tiene auto y no tiene inconvenientes de traslados a distancia?

¿Y el grueso del pueblo sin mayores recursos, como se las ingenia para llegar hasta la muestra?

¡Vamos señor Faingola! ¡Los libros (el uruguayo y los extranjeros) hay que ponerlos más a mano de la gente, en un país donde el porcentaje de pobreza es alarmante! Y no caer otra vez en la reincidencia, de «alejarlos» hacia lugares muy distantes, a los que sólo puede llegar el grupo privilegiado.

También sería bueno, dado el elevado costo de la mayoría de las publicaciones, obtener el permiso respectivo de los autores y editoriales, para lanzar a la venta algunas ediciones de bajo costo.

Por más que entre el Quijote y un refuerzo de mortadela, sean muchos los orientales «tan ilustrados como valientes» (sobre todo valientes) que puedan optar por lo segundo.

Aún se está a tiempo de enmendar el error, ubicando la Feria, como en viejos tiempos, en los alrededores del Parque Rodó.

CARLOS URRUTIA FAIN – C.I: 3.456.111-1

 

De usuarios de policlínicas de especialidades del Hospital Maciel

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

En dicho hospital para acceder a los números de estos profesionales hay que ser adivino o tener mucha plata. El porqué de esto, simple, nadie sabe qué día se dan los números de esos doctores, entonces, o bien vas todos los días por si las dudas o llamás por teléfono ya que supuestamente nadie sabe hasta ese mismo día después de la hora 7, a quién de estos doctores les toca la bolilla.

Pero ¡oh! sorpresa quien suscribe, el día 15/3 concurrió a dichas policlínicas a sacar fecha para el urólogo, recibiendo la consabida respuesta: no sabían qué día le tocaba en suerte.

El día 16/3 a la hora 8 llamo y se me dice que ese día sí daban números. Con la rapidez que dicha notificación me dio, concurrí llegando a la policlínica a las 10 horas. Tocándome en suerte el número 586, lo cual me llevó una espera de 3 horas.

Al llegar a la ventanilla no quedaban más números para dicho especialista y se me dijo que la próxima entrega de fecha era en el mes de abril, no sabiendo qué día.

Yo me pregunto: con qué finalidad se implementó este sistema y por qué, si el único resultado es complicarle aún más la vida al usuario que ya la tiene muy complicada por ello va al hospital.

El día 15/3 hora 11.30 (trabajaban hasta las 13 horas), nadie sabía que día se daba número para Urología. El día 16 pregunté telefónicamente y a la hora 10 me tocó el número 586, y a la hora 12.40 me dicen que no quedan más números.

¿Por qué medios se enteran los pacientes para el urólogo?

Que cada cual saque sus propias conclusiones.

PD: Sería de gran ayuda para los usuarios poner en cartelera los días de entrega de números para los distintos especialistas y lo transmitan telefónicamente con anticipación.

MARIO BORTOLOTTI – C.I: 837.514-8

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