Tiene la palabra

Los Peiranos son víctimas y no victimarios

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Es lamentable y vergonzoso ver lo que está pasando con la familia Peirano, la injusticia remarcada públicamente por cientos de juristas de diferentes países que tildan la misma de ilegal y de lo que realmente es un tema político. Ahora vemos al Sr. Presidente Tabaré Vázquez tomando una decisión no solo arbitraria y sin sentido, sino tomando atribuciones que no le corresponden al Poder Ejecutivo, violando la ley y la ética que debe tener un hombre de su investidura. Sabemos cuales fueron los motivos que lo llevó a esta postura al Sr. Presidente, quedar bien con quienes están sedientos de venganza injustificada, de odio, de rencor. No creo que sea su postura real la de trasladar a los Peirano a Santiago Vázquez, pero sea cual sea la misma es vergonzoso que sea tomada por un Presidente electo democráticamente a sabiendas de que no es su cartera la que debe tomar este tipo de decisiones. El mismo Presidente que esperaba la visita para su asunción, de Fidel Castro, que está demás decir cómo está catalogado él mismo mundialmente, en la gigantesca prisión que hace vivir a nuestro hermano pueblo cubano, una dictadura de décadas de sufrimiento y violaciones a los derechos humanos. Ese mismo presidente hoy juzga y castiga duramente a los hermanos Peirano, como si fuesen genocidas, pero lamentablemente el que suscribe ya había previsto esto públicamente, no específicamente el tema Peirano, pero sí lo que nos esperaba si desgraciadamente ganaban las elecciones quienes ganaron. Lo había dicho en programas de televisión que fui invitado antes de las elecciones y en muchas cartas inclusive en este diario, pero esto fue lo que eligió el pueblo y lamentablemente este es solo el principio. El único que hasta hoy vi decir la verdad, ser sincero y no mirar las consecuencias políticas sobre el tema Peirano, es al Sr. Mujica de quien si bien no soy partidario, veo que en este sentido es realmente frentista y no me refiero a su partido con estas palabras. La verdad Sr. Presidente, me duele ver cómo se juega con la vida de estas familias (a los Peirano me refiero) como se hace política con ellos, como se burlan de los que desconocen el derecho y confían en usted. La verdad como antes en otras cartas dije, ya que veo que ahora es tan fácil violar las leyes y los derechos de todos nosotros los ciudadanos, le digo que mejor legisle o mejor haga por decreto una ley específica para la familia Peirano y cuélguelos en una plaza pública para que la gente los apedree. De esta forma quizás consiga más consenso y apoyo público de nuestros ciudadanos para mejorar su imagen y la de su partido del cual me enorgullezco cada vez más de no pertenecer.

Por lo que se está haciendo con estos hombres y sus familias que lo único que los mantiene en pie es la grandeza espiritual de los mismos, es vergonzoso e inaudito y lo más triste, que usted lo sabe y echa más leña al fuego en vez de apagarlo. Estará muy contenta la Esc. Barbani y sus seguidores, estarán muy contentos todos esos que quieren sangre, no justicia, pero con todo respeto le digo Sr. Presidente, el mundo lo está mirando y no quiero estar en su pellejo cuando tenga que responder ante él mismo si algo les sucede a estos hombres que llevan más de dos años presos injustamente por la decisión que hoy pretende tomar. Es la opinión humilde de un simple ciudadano de su pueblo que no lo votó claro, pero por ello no dejo de serlo y con todo el respeto le digo, piense bien estas palabras que vuelco en esta carta y no espere a que sea tarde para darse cuenta que tengo razón y tenga que lamentar no sólo la pérdida de credibilidad que está dando ante el mundo que está viendo esa aptitud suya, sino lo más grave que lleve en su conciencia de por vida algo más grave si sigue adelante con esta infamia y algo les pasa a estos hombres que son víctimas y no victimarios como se pretende hacer ver. Lo saluda atte.

ESTEBAN SILVA – C.I. 1.756.644-9 – TEL. 9087784 – 9010042 – TORRE DE LOS PROFESIONALES OF. 823

 

Carta abierta al Presidente de la República Oriental del Uruguay

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Soy el padre del ciudadano argentino que desapareció cuando navegaba en aguas uruguayas en su barco que fue hundido en enero de 2003, víctima de un accionar delictivo en una zona liberada, como consecuencia de la falta de control puesta de manifiesto por los militares que deberían vigilar esa jurisdicción naval de Santiago Vázquez.

Como padre de la víctima y luego de dos años de duros padecimientos, no he podido lograr una investigación oficial del homicidio, mucho menos arribar al conocimiento de la identidad de quienes perpetraron el hecho, sus cómplices y encubridores.

Por el contrario, la inacción oficial ha demostrado que existe una cobertura del accionar delictivo en la zona y en particular, un verdadero código de silencio respecto de lo ocurrido con mi hijo.

He aguardado con anhelo durante dos largos años, el advenimiento de este gobierno democrático, al que no se debería tildar de teñido de complicidad con el corporativismo militar de antaño, responsable de tantos aberrantes crímenes contra la libertad, la dignidad y la vida humana.

Soy consciente no obstante, Sr. Presidente, por lo que me ha tocado vivir, que aún sobreviven bolsones de autoritarismo que no se resignan a perder los privilegios de sus castas elitistas.

Y que la voluntad de esclarecimiento de estos crímenes habrá de chocar inevitablemente contra la resistencia de estos grupos minoritarios.

Mi hijo Pablo sufrió una doble desgracia: la primera e irreversible, la pérdida de su vida por un accionar delictivo. La segunda, aún a tiempo de ser revertida, es la impunidad de sus autores.

De nuestra convicción democrática hoy eso depende.

La Armada ROU y su apéndice la PNN han desplegado una falta de profesionalismo rayana en la complicidad, ante la necesaria dilucidación de este horroroso hecho que salpica los uniformes de quienes, debieron ser los naturales depositarios del honor nacional, hoy son sospechables de connivencia con un estado aberrante de ilícitos.

Sus funcionarios, lindando con la marginalidad, han cometido actos increíbles tales como la desobediencia a S.S. el juez que entiende en la pre causa, saqueo del velero depositado en área militar naval y modificación de importantes evidencias, presiones al suscrito, falsedades vertidas en testimonios, luego retractadas sin mayor excusa, etc.

Llegaron a tal extremo que en patética e inconcebible actitud, el oficial jefe de la PNN responsable del área, en oportunidad de la presentación oral in situ (área de la Dársena Militar del Puerto de Montevideo donde se hallan los restos de la embarcación Mariana 1) del informe pericial en presencia del Magistrado, y demás funcionarios judiciales, autoridades civiles y consulares argentinas, intentó interrumpir el acto, pretendiendo desvirtuar los resultados del informe pericial oficial realizado por tres capitanes de navío que visiblemente contra su interés ha terminado por revelar que el Mariana 1 fue hundido por la acción de terceros.

Es tan largo el listado de irregularidades que escapa a la racionalidad de todo análisis.

Fue precisamente dentro de ese estado de cosas anómalo, que desde el primer momento en que fuera avistado el velero siniestrado, y una vez balizado y con su aparejo velando fuera del agua (visiblemente un obstáculo para la navegación) un barco anónimo navegando fuera de ruta habitual, sintomáticamente lo arrolló intentando claramente su desaparición.

SiguiÃ
³ luego la resistencia de la Armada, dilatando a más no poder el técnicamente fácil reflotamiento, forzado al fin por nosotros. La Armada se manifestó remisa a hacerlos aduciendo «que no constituía peligro para la navegación». Pero decidido al fin su reflotamiento, no se nos invitó a presenciar tan importante hecho desconociendo a tal fin nuestro expreso pedido, avisándonos cuando ya el velero estaba en la Dársena Militar de Montevideo.

Y así toda una serie de irregularidades que en mérito a la brevedad resulta imposible volcar en ésta. Por lo tanto, al considerar que en una república democráticamente constituida, las FFAA están subordinadas al Poder Ejecutivo es que me dirijo respetuosamente al señor Presidente doctor Tabaré Vázquez, invocando sus manifestaciones hechas en total coincidencia con las de nuestro presidente Néstor Kirchner, respecto al empeño y voluntad conjuntos puestos al servicio de esclarecer las desapariciones de ciudadanos de ambos países hermanos como consecuencia de responsabilidades de las Fuerzas Armadas, para pedirle desde mi humilde condición de padre de un ciudadano argentino desaparecido en el naufragio de su barco de bandera argentina, que arbitre usted los medios que considere como más idóneos para la pronta identificación tanto de los responsables como de quienes desde el poder de la fuerza le han dado a este hecho su cobertura.

Cuando el aparato de gobierno es utilizado para encubrir actos delictivos, ello se constituye en una ofensa de lesa humanidad que afecta básicos derechos del individuo y que impone la necesaria acción y compromiso de las autoridades. Atentamente,

CRISTIAN J. P. VALLS – C.I.M. 4.873.813 – PADRE DE PABLO MARIO VALLS – CAPITAN DE VELERO  – AR MARIANA 1

 

Carta abierta al ministro del Interior, José Díaz

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Por su intermedio quiero saludarlo a Usted y personal del diario. Bueno quiero felicitar al ministro, ya que el mismo pertenece al PS.

Le diré al jerarca máximo de nuestra Policía, que en primer lugar tiene el apoyo de todo el personal subalterno. Dicho ministro, aunque les duela a los jerarcas, que nunca pensaron que los subalternos no querían seguir siendo pisoteados, pensaron que toda la vida íbamos a seguir siendo ignorantes. Como suelen decir dichos oficiales y que se cometieran todo tipo de abusos en la función.

Señor Ministro quiero hacerle una pregunta, a usted como defensor de los derechos humanos: ¿dónde están los derechos del personal subalterno y su familia? No tienen donde vivir, algunos viven en zonas marginadas, otros no pudiendo ni siquiera pagar un alquiler, por los sueldos de miseria que tenemos; sabemos que no es culpa de usted. Esto es lo que los gobiernos colorados y blancos y de nuestro jerarca que se le fue la mano en todo para los bolsillos. Algunos teniendo hasta 3 casas, autos cobrando horas control del Art. 222, cuando la Ley Nº 13.318 fue creada para el personal subalterno en el año 1964, no para oficiales. Estos se subieron al carro suyo en beneficio propio. Queremos que ser escuchados por las autoridades, cuando hayan hechos de corrupción en contra de nuestra función como policía. Esperamos que los nuevos gobernantes pongan fin a 20 años de corrupción en niveles superiores de la Policía Nacional. Queremos que cambien las leyes, modificar la ley orgánica policial, ya que la misma no sirve. Que se modifique el régimen jubilatorio a 25 años. El policía pueda jubilarse, no tener 35 años de servicio como algunos SO mayores de nuestra Policía, que tienen que hacer servicios por el Art. 222 de la Ley Nº 13.318, los cuales prestan servicios en distintos lugares, si no hacen los mismos se mueren de hambre con su familia, ya que el sueldo es de hambre. Buscar mecanismos urgentes de modificación de la Caja Policial, para que no la roben más, y puedan los policías con 25 años retirarse y dar lugar a la nueva policía que va a ingresar. Queremos pedirle a nuestro ministro de una vez por todas nuestros subalternos no sean más discriminados y faltarles el respeto como siempre pasó desde la dictadura y prosiguiendo con los colorados y los blancos de turno. También todo trámite que inicie cualquier funcionario (policía) del personal sea atendido según la situación de cada uno, que los expedientes no duerman más en los despachos, como sucedía con los gobiernos anteriores. Al ministro le decimos ya que van a hacer cumplir la ley, estamos de acuerdo en todo lo que sea para mejorar a nuestra Policía y darle la protección debida a la población como se merece. Una Policía bien paga, equipada, para atender a la gente, que termine una vez por todas los enfrentamientos con la gente, porque todo tiene que ver con los oficiales superiores ya que los mismos proceden de la dictadura.

Los funcionarios hemos sufrido el rigor de la dictadura, éramos sancionados, quedamos varios días sin ver a nuestra familia, cuando salíamos a la calle nosotros estábamos solos, para resolver dichas situaciones complejas. Para los superiores es muy lindo estar detrás de un escritorio mandando en una comisaría o cualquier dependencia.

Bueno no tengo en este momento más nada que decir, sólo esperamos de nuestros gobernantes las soluciones que se merece el personal subalterno.

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