La larga confesión de un escritor mayor
La misma se titulará «Una larga confesión» y forma parte de la promesa que la viuda del escritor Dorothea Muhr efectuó al por entonces candidato a la Presidencia, doctor Tabaré Vázquez, quien luego realizó públicamente el anuncio
En su momento, tal como lo anticipó LA REPUBLICA, Dolly Muhr prometió que en el caso de que el Encuentro Progresita-Frente Amplio-Nueva Mayoría triunfara en las elecciones nacionales, donaría al Estado uruguayo la biblioteca personal del escritor. Ya presidente, Tabaré Vázquez volvió a reiterar el anuncio que para beneplácito de los uruguayos ahora se cumple.
Onetti y Muhr
Tras exiliarse en España en l975, Onetti murió en Madrid en el año 1994, no habiendo regresado nunca a Uruguay desde su alejamiento del país.
Desde muy joven, el escritor alternó su residencia entre Montevideo y Buenos Aires. En 1939, recién fundado el semanario Marcha, se desempeñó como secretario de redacción y publicó, además de sus primeros cuentos, la sección «La piedra en el charco» que firmaba Periquito el Aguador. Estuvo también vinculado al diario Acción, y a la agencia de noticias británica Reuters, primero en Montevideo y luego en Buenos Aires.
El escritor se casó en 1955 con la argentina Dolly Muhr, su cuarta y definitiva mujer que acompañó a su esposo durante los últimos cuarenta años de su vida -la mitad en Montevideo, la otra mitad en Madrid-, lo atendió cuando se radicó definitivamente en la cama y le transcribió a máquina buena parte de su obra. A la vez, ella desarrolló una carrera de violinista, primero en la Orquesta del Sodre, en Uruguay, y luego en la Sinfónica de Madrid, en España.
Ya consagrado, con varias obras consideradas emblemáticas entre la narrativa latinoamericana, como La vida breve y Los adioses, Onetti participó como jurado de un concurso de narrativa organizado por Marcha. La publicación del cuento ganador, El guardaespaldas, disgustó a la dictadura, que lo encarceló y lo obligó a exiliarse en España. Allí obtuvo el Premio Cervantes en 1980. En 1985, recuperada la democracia, el entonces presidente electo, Julio Sanguinetti, lo invitó a su asunción del mando y Onetti rechazó de plano tal invitación.
La exposición
Según ha trascendido, Dolly ha cedido sin ningún tipo de requisito todos los archivos y documentos. El título de la exposición se decidió en razón a que el propio Onetti «creía que su obra había sido como una larga confesión».
La exposición abarca un recorrida por su vida, desde su infancia hasta sus últimos días en su cama del departamento que ocupaba en la ciudad de Madrid.
Podrán verse una serie de fotografías tomadas durante su infancia en la villa Colón, libros que consideraba «de cabecera», el manuscrito de Cuando ya no importe; la mesa en la que escribió algunas de sus obras y diferentes ediciones de sus libros, así como traducciones al francés, ruso, francés y otros idiomas, copias mecanografiadas y corregidas; casi medio centenar de cartas y una serie de objetos que le rodeaban en su dormitorio.
En España
Por otra parte, en España serán editadas sus obras completas bajo la dirección de la nueva directora del Centro Cultural de España en nuestro país, Hortensia Campanella, con la ayuda de Dorothea Muhr, quien le transcribió y ordenó su obra, correspondencia y documentación. La edición constará de tres volúmenes y estará a cargo del Círculo de Lectores Galaxia Gutenberg, bajo la coordinación de Ignacio Echevarría. El primero contendrá los títulos El pozo (1939), Tierra de nadie (1941), Para esta noche (1943), La vida breve (1950) y Los adioses (1954) y aparecerá a fines de este año. *
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