Escrito por: THOMAS WERNER

Poco importa, en realidad, porque el mejor aporte del artista fue durante los años 50 y 60, cuando deslumbró al mundo con su técnica vocal, su personalÃsimo estilo y la irresistible emoción que ponÃa en cada una de sus interpretaciones. Los últimos 25 años de su carrera no fueron otra cosa que la repetición comercial de sà mismo, tal como quedó en evidencia con su circunspecta actuación la noche del 6 de noviembre de 1992 en el Cine Plaza.
Conocido como “The Genius”, o “Mr. Soul”, o “Brother Ray”, Charles se mantuvo en la cúspide de la atención internacional gracias a una sabia dosificación de recursos que supo combinar tomando elementos del jazz, el rhythm and blues, el soul y el gospel, antes de incursionar también en el country and western. Utilizando tiernas baladas o temas vertiginosos, cantando dulcemente o con explosiva energÃa, pasando del grito al susurro y del murmullo enigmático a la vehemencia del falsete, su voz alternó con su coro vocal femenino The Raeletts y con instrumentos acústicos y electrónicos sabiamente dosificados.
El resultado fue un amplio espectro sonoro que atrajo a multitudes en todo el mundo. Ray muestra el ascenso triunfal del artista desde sus primeras incursiones con el Maxim Trio, en 1949, que procuraba imitar al exitoso combo de Nat King Cole, hasta el momento en que vuelve a su Georgia natal treinta años después, ya convertido en celebridad internacional.
Las dos horas y media de duración de esta pelÃcula alternan las actuaciones musicales de Charles con los aspectos fundamentales de su vida. Temas famosos como “Baby, let me hold your hand”, “Mess around”, “I’ve got a woman”, “What kind of man are you?”, “What’d I say”, “I change my heart”, “Hard times”, “Hit the road Jack” y por supuesto el infaltable “Georgia on my mind” (interpretados en la banda sonora por el propio cantante), van pautando su encuentro con Quincy Jones, sus giras con Lowell Fulson, sus querellas con los empresarios, su casamiento con Della Bea, sus amorÃos con Margie y otras mujeres, sus problemas con las drogas y el racismo. La desgraciada infancia de Charles aparece reiteradamente en forma de recuerdos que irrumpen en su memoria y evocan la pobreza de su hogar, la muerte de su hermano, su progresiva ceguera y el permanente apoyo que recibió de su madre.
El director Taylor Hackford mueve los hilos con el oficio de un buen artesano hollywoodense y tiene a su favor la presencia del laureado Jamie Foxx, quien logra un prodigioso parecido con Ray Charles. Su sonrisa, sus cabeceos, sus gestos y forma de caminar, el permanente uso de los lentes negros y la impecable digitación de sus dedos sobre el teclado, hacen de su actuación un continuo deleite. *
RAY, dirección de Taylor Hackford, Estados Unidos 2004. Música de Ray Charles y Craig Armstrong. Con Jamie Foxx, Regina King, Kerry Washington, Sharon Warren y otros.
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