El cine uruguayo logra un nuevo apoyo
La séptima edición de Cine en Construcción tuvo lugar en Toulouse, en el marco de los Encuentros de Cines de América Latina. La iniciativa, llevada a cabo conjuntamente por los festivales de San Sebastián y de Toulouse aporta un respaldo vital a películas independientes aún no terminadas, cuyos directores afrontan dificultades financieras, particularmente en la etapa de la posproducción.
Con el objetivo de facilitar su conclusión, las películas fueron presentadas durante estos dos días a productores, distribuidores y diversos organismos capaces de acompañar esos proyectos hasta su presentación al público. Desde su lanzamiento, en 1999, Cine en Construcción permitió que fueran terminadas películas como Bolivia de Adrián Caetano, Historias mínimas de Carlos Sorín, La primera noche de Luis Alberto Restrepo, La espera de Aldo Garay o El cielito, de María Victoria Menis, con la que se inauguró este Festival.
De las películas seleccionadas en esta edición, cinco son primeras obras y dos segundas. Los argentinos Marcelo Mangone y Luis Ortega, fueron seleccionados respectivamente por sus filmes La demolición y Monobloc. Cine en Construcción reconoció «el éxito nada desdeñable» de sus primeras obras Natural y Caja negra.
La perrera, del uruguayo Manolo Nieto, que se dio a conocer con su corto Nico y Parker, es el nuevo reto de los productores de la exitosa Whisky, de sus compatriotas Pablo Stoll y Juan Pablo Rebella.
Por su parte, el mexicano Amat Escalante fue seleccionado por su filme Sangre, defendido por el productor de otro filme latinoamericano que cosechó elogios en el mundo, Japón de Carlos Reygadas. Escalante fue premiado en el Festival de Berlín por su cortometraje Amarrados.
Chile está presente en la selección con dos visiones distintas del país, una exploración amoral de los medios acomodados en La sagrada familia de Sebastián Campos, y un barrio popular filmado por Alfonso Gazitúa entre documental y ficción en El rey de San Gregorio. Finalmente, El violín, del mexicano Francisco Vargas Quevedo cuenta una historia singular, la de Don Plutarco, viejo campesino, violinista, manco y transportador de municiones para la guerrilla. Un proyecto que Cine en Construcción consideró «una hermosa promesa de largometraje». Los siete proyectos fueron retenidos por Cine en Construcción entre 47 películas propuestas, procedentes de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, España, México, Perú y Uruguay. *
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