Escollera Sarandí
Más allá de recurrentes e impostados patrioterismos, el sentido de pertenencia a un lugar, tanto en lo sentimental cuanto en lo meramente geográfico, es un mecanismo de construcción de identidades individuales y colectivas, que permite reconocerse en determinado entorno físico para incorporarlo al acervo sentimental como un afecto más.
En muchos casos, el progreso de ciertas tecnologías, el fanatismo o el snobismo por lo nuevo, devienen en diversas reacciones de desarraigo, que nos divorcian de nuestros ambientes y nuestra historia.
Incluso, en algunas circunstancias, estos fragmentos de nuestra peripecia vital terminan sucumbiendo a la desidia, a la erosión del tiempo o el progreso. Sólo la memoria colectiva o individual logra hacerlos pervivir.
En estos tiempos, en que cada vez más seres humanos ha elegido el mundo virtual para escapar a su gris cotidianidad, en el cual nadie se conoce y no somos más que un puñado de letras o imágenes proyectadas en la frialdad de monitor, resulta insoslayable que un pueblo conserve el recuerdo de aquellos lugares o costumbres que forman parte del patrimonio emocional y cultural de una sociedad.
Por tal motivo, «Escollera Sarandí», del narrador uruguayo Pedro Risso, constituye un testimonio vivo de aquellas de realidades pasadas, evocadas por la voz y la escritura de uno de sus protagonistas. El autor condensa retazos de memoria en el papel, para que el tiempo no las borre.
Este libro, breve en su extensión es, sin embargo, un sustancioso anecdotario apoyado en prolijas referencias históricas, que recrea la historia de la Escollera Sarandí, desde su inauguración allá por 1901, en plena presidencia de Juan Lindolfo Cuestas.
Pedro Risso, viejo pescador y permanente habitante de la zona, reconstruye con sencillez, sus experiencias cotidianas, las costumbres de los vecinos, las largas y emocionantes jornadas de pesca, algunos hechos misteriosos e incluso escabrosos ocurridos allí y variadas narraciones en las cuales se entrevé constantemente la presencia de un lugar sin dudas emblemático, como marco y como protagonista.
En las páginas de esta entrañable obra, el autor evoca numerosos personajes que formaban de un particular microcosmos que es un barrio de nuestra ciudad y, particularmente, una zona rica en historia y actividad comercial y social.
Los relatos son precedidos por un prólogo, en el cual el autor expone sus razones sentimentales para tejer una obra en torno a la historia y las historias de la Escollera Sarandí. En este contexto, el propio Risso reconoce que dicha tradicional zona de nuestra capital merecería un libro «de mayor enjundia literaria», pero que – de todas formas – su afecto y las vivencias que ha acumulado a lo largo de su vida en aquel lugar lo hacen testigo privilegiado y le otorgan autoridad para ejercer de improvisado narrador.
En el decurso de este libro, Pedro Risso evoca, con lúcida y emotiva minuciosidad, de la pesca que podía encontrarse antaño en dicha zona, parte de la cual ha sido diezmada o directamente eliminada por las prácticas depredatorias o la contaminación.
Además, nos instruye acerca de las etologías, la alimentación y las características de cada especie, en un breve pero documentado estudio de la fauna marina del lugar.
Más adelante, el autor nos ofrece jugosas anécdotas de pesca, protagonizadas por él y su entrañable «barra» de amistades y que, seguramente, harán las delicias de todos aquellos que se dediquen a tan interesante actividad de esparcimiento.
No falta además el recuerdo de sucesos impactantes, como cuando el relator y protagonista le salvó la vida a un confundido suicida, quien luego de arrojarse a las frías aguas del Río de la Plata, se arrepintió y requirió el auxilio de los pescadores.
Risso tampoco semblanzas de variopintos habitantes de la zona, que llegaron a formar parte del entorno y que aún hoy perviven en la memoria de los pobladores, habiéndose incorporado definitivamente al imaginario social.
Más allá de su eventual calidad literaria, «Escollera Sarandí» constituye un testimonio que atañe directamente a nuestro sentido de pertenencia.
( Ediciones Torre del Vigía)
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