Tiene la palabra
Tendremos que cambiar nuestras cabezas para impulsar una nueva sociedad
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Las últimas manifestaciones populares de gran envergadura que ha vivido el país como los multitudinarios actos de fin de campaña del Encuentro Progresista y los de la asunción al Gobierno de Tabaré Vázquez, ha dejado más allá de la gran alegría que demostró la población en su conjunto y más allá de la esperanza que despierta, un dejo no tan agradable que en el futuro habrá que atender: el comportamiento de muchos jóvenes (y no tanto) mientras transcurren los momentos previos, durante y posteriores a dichos actos.
Ha calado muy hondo y se ha tornado moneda corriente en nuestra población, sumamente pauperizada y sin horizontes, la práctica constante del pedido de limosna o «mangueo» ya sea voluntario o casi compulsivo a que nos vemos sometidos a diario, conducta de por si indigna pero que dadas las circunstancias de miseria, nadie puede juzgar con demasiada ligereza.
Más allá de las necesidades y sin realizar un análisis simplista, existe una profunda falta de educación y una constante pérdida de los valores morales y éticos, conductas que se han venido degradando en esta última década y media, pero que de alguna manera habrá que ir revirtiendo por el bien de la convivencia ciudadana.
Era impensable en tiempos anteriores a la dictadura e incluso en los primeros años a la salida de ese negro período, que los militantes o simpatizantes del Frente sostuvieran este tipo de conducta, es más, hubieran sido reprobados y hasta radiados de las filas. Hoy muchos que aparecen embanderados con los tradicionales colores de la bandera de Otorgués, muestran en sus manos la clásica botella de refresco plástica rellena de vino, cerveza, mezclas varias o la caja de cartón y en la otra el cigarrillo de tabaco va siendo sustituido progresivamente por el de marihuana, pasta base y otras yerbas. A su paso la permanente solicitud de moneditas, los peajes y el constante bullicio mientras los oradores hacen uso de la palabra, ya no alcanza con pararse cerca de algún altoparlante, hay que ir munido de alguna radio si se quiere escuchar.
No tenemos que confundir la natural alegría que provocan estos festejos con la provocada por estos aditivos. Resulta penoso que alguien tenga que estimularse con alguna sustancia para estar de buen ánimo, ya sea en estos actos que se supone que son de toma de conciencia, o en otro tipo de manifestaciones como las deportivas, los conciertos de música, las reuniones bailables o de otro tipo que conciten multitudes. Reitero que no se está juzgando la utilización de estas sustancias ni señalando que sean la mayoría; en muchos casos se hace con un afán de aparecer como transgresores, en otros con cierto oportunismo de ocasión, y en otros, si se trata de gente ganada por este flagelo que es un problema social también a resolver y no solamente las nombradas, existen múltiples tipos de adicción que a su vez no están emparentadas a una determinada capa social, partido político, hinchada de fútbol o franja etaria, es algo instalado en la sociedad de nuestros días y que las nuevas autoridades tendrán que ir tratando de mitigar su influencia.
Esperemos que en futuros actos multitudinarios de festejos, los referentes o quienes tengan a su cargo la parte oratoria hagan un llamado de alerta para ir desterrando estas prácticas que resultan totalmente nocivas y que provocan el alejamiento de concurrentes por razones obvias.
Ha llegado el tiempo no solo de cambiar un gobierno o un estado de situación, todos tendremos que ir cambiando nuestras cabezas para impulsar una necesaria nueva sociedad.
AB
¡Arriba Sarandy Cabrera!
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Por la presente le informo que el compañero Sarandy Cabrera se encuentra internado en el Sanatorio de La Española, desde el 1º de marzo (fecha emblemática si las hay para el pueblo uruguayo).
El compañero Sarandy Cabrera, uno de los poetas más valiosos e interesantes de la generación del 45, profesor de matemáticas, dibujante, constructor, fino tipógrafo y diagramador. A principios de los años 60 entendió que la función de poeta debía subordinarse a la realidad de cambios profundos que estremecían a América Latina, y actuó en consecuencia.
Asimismo propugna siempre a la defensa de la causa palestina, generándose por tal razón hostilidades de diversos grupos e individuos.
En uno de sus más brillantes ensayos: «China y el colapso mundial del leninismo» 1990 Vintén Editor, analizó la realidad del proceso chino (que él vivió desde adentro), lo que también le acarreó la enemistad de las autoridades de la República Popular China de entonces. Teniendo presente que el pueblo uruguayo está comenzando a vivir un proceso histórico, y que si bien no es una revolución, si no una evolución como dice Viglietti, es bueno recordar las palabras de Napoleón Bonaparte: «En las revoluciones hay dos clases de personas: las que las hacen y las que se aprovechan de ellas».
Por lo tanto, necesitamos compañeros como Sarandy Cabrera (en todos los ámbitos de la función pública), que siempre dice lo que piensa y también lo escribe.
Esperando a que se restablezca pronto y pueda seguir compartiendo gratos momentos en su compañía (y que no falte combustible como dice Sarandy), le saluda cordialmente.
JORGE MORALES – C.I. 1.520.223-7
Matrimonio – pertenencia- igualdad
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* La definición primaria es: «Unión legal de hombre y mujer». Casarse: «Unirse en matrimonio». Nupcias: «La boda y su celebración». Boda: «Casamiento y fiesta consiguiente». El matrimonio es piedra fundamental del nacimiento de una nueva familia. Es cuando dos personas se alejan de sus nidos paternos-maternos, y cual blanca paloma mensajera de paz y felicidad emprenden el majestuoso y maravilloso vuelo, cuyo destino será la instrumentación de un nuevo hogar. Que, Dios mediante, se perpetuará en el tiempo, formando parte de la sociedad toda, y la vida misma. Existen matrimonios civiles y religiosos. Los contrayentes tienen, según sus creencias, fe y religión, la libertad de elegir, si optan casarse por religión. El matrimonio civil se realiza en el Registro Civil, otorgando, el juez/a, ante testigos, y previa lectura del significado del acto, la «libreta de casamiento», declarando que ambas personas pasaron a ser esposos. Marido y mujer. En nuestra sociedad necesariamente y únicamente, es valedero, ante la ley, el matrimonio civil. En otras sociedades utilizan como medio de contraer enlace el matrimonio religioso. Si ambos contrayentes (actuando en tu total libertad y convencimiento) desean casarse «por religión» (hablo de nuestro país), y según la religión que ambos profesen, serán bendecidos por el oficiante de cada credo según los ritos tradicionales. El matrimonio es una bendición. También un enorme desafío. Es una empresa. Tal cual. Creo, encuadra aquí, un pensamiento de Leo Buscaglia: «Unirnos es un comienzo, Mantenernos unidos es un progreso. Vivir unidos es un éxito». Ahora bien. Vuelvo, una vez más a subrayar la palabra libertad. Porque, bajo ningún concepto ni circunstancia (que habitualmente) y equivocadamente se da de común acuerdo, y/o costumbre, totalmente incorporada al matrimonio). Y que personalmente, jamás me gustó. El sentido de pertenencia. Analicemos un poco. La pertenencia puede considerarse co
mo cosificación y despersonalización. Amigos/as. No existen más, ya fueron superados los tiempos, gracias a Dios, en que la mujer, era considerada pertenencia del varón en el matrimonio. Mujer y hombre son dos sujetos en relación libre y amorosa. Sin amor y libertad, no hay matrimonio. Pregunto: Aquí el punto central de ésta, mi reflexión: ¿Por qué y para qué? (Sí, lo sabemos. Mera costumbre), la recién casada, pasa a ser la señora de. Use quiérase o no, guste o no, es «pertenencia». Y a mayor nivel social, cultural, económico, mayor ese sentimiento. Se pasa de 2 y 3 apellidos, a pertenecer (agregando/sumando, por supuesto) otros 2/3 apellidos. Así tenemos, un simple ejemplo. (Utilizo iniciales imaginarias). Que la señora que nos presentan, es J.M.S. de F.T. pero… el buen amigo F.T. no es de J.M.S. No hay pertenencia, sino responsabilidad, en relaciones libres y afectivas, dentro de la humanidad. Debemos recordar, y la reflexión pertenece a un hermano Capuchino, nacido en España, quien manifestó: «Los hijos no pertenecen a los padres. Los padres son los responsable, no los dueños de sus hijos. (No al aborto)». «Los hijos se separan de sus padres. Hacen su propia vida. Y deben ser responsables, de sus padres ancianos y necesitados, pero no dueños. (No a la eutanasia)» «Solo en libertad, es posible la vida, en espíritu, y verdad». Un tema, seguramente, para la concordancia, discordancia, polémica, análisis. No es crítica ni sugerencia. Es la maravillosa elección de opinar en libertad. Benditos quienes pueden perdurar en la bonita travesía matrimonial. «Hasta que la muerte los separe». ¡Viva la Vida! Siempre. Cordiales saludos.
CARMI RAUCH – C.I: 866.784-6
De Juan Adolfo Singer
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En «El Duende de la Trastienda» del diario El País se publicó el domingo 6 de marzo pasado una reseña donde se me involucra de manera falsa, irrespetuosa y maliciosa.
El jueves 10 pasado le envié al director de esa sección, señor Daniel Herrera Lussich, mi respuesta, luego de anunciársela por teléfono, solicitándole que la insertara en su página del domingo 13.
Como no lo hizo, hecho que se califica por sí solo, le ruego publicarla en el diario de su digna dirección.
Me valgo de esta oportunidad para saludarlo con mi consideración más distinguida.
Estimado Duende:
En «El Duende de la Trastienda» del domingo pasado, bajo el título Despacho, se me involucra con gruesas inexactitudes. Por eso le solicito publicar en su página esta aclaración.
La falla comienza con el título. No hay tal despacho. Yo no tengo ningún despacho. En el Poder Legislativo los únicos que tienen despacho son los legisladores y los funcionarios jerárquicos de ambas Cámaras y de la Comisión Administrativa. La segunda falla, que conlleva una ramplona falta de respeto, es decir que el ex senador Singer «no logró los votos para mantener su cargo en Diputados». En todas las elecciones entre 1958 y 1999 fui candidato a cargos legislativos y en todas resulté electo. Somos muy pocos, en la historia del país, los que podemos ostentar una trayectoria parlamentaria tan extensa. En la última elección el 31/10/04 notoriamente no fui candidato a ningún cargo. Y ello por una decisión personal adoptada hace más de dos años, que comuniqué al líder de mi sector y a mis compañeros más allegados.
La tercera falla es decir que el ex senador Singer «fue elegido representante del Poder Legislativo ante el Parlamento Latinoamericano». No existe tal representación. De conformidad con el Tratado que institucionalizó al Parlatino, aprobado por Ley Nº 15.932 del 30 de agosto de 1988, las Cámaras, por acuerdo interpartidario, designan a un vicepresidente de la Junta Directiva y a los delegados ante la Asamblea General y las comisiones, que en todos los casos deben ser legisladores en actividad. En mi caso, aun siendo ex legislador, soy miembro permanente del Consejo Consultivo por mi condición de ex presidente del Parlamento Latinoamericano, cargo que ejercí dos períodos consecutivos (1995-97 y 1997-99). En el año 2002 los miembros del Consejo Consultivo me honraron eligiéndome presidente y en diciembre de 2004 fui reelecto por un nuevo período de dos años.
Mi relación, entonces, con nuestro Parlamento y con los demás parlamentos de América Latina deriva del ejercicio de la presidencia del Consejo Consultivo. Mientras fui senador, hasta el 14 de febrero pasado, utilicé mi despacho y asigné una secretaria para las comunicaciones vía correo electrónico e internet con los demás órganos del Parlatino, con los parlamentos de la región y con los organismos internacionales relacionados. Unos meses antes del término de mi mandato legislativo el Parlatino solicitó a la presidencia de la Asamblea General una oficina donde pudiera cumplir funciones de enlace con los organismos referidos, solicitud que fue atendida por una resolución destinando a esos fines la oficina Nº 188, ubicada en el corredor detrás de la Barra del Senado. Es un pequeño espacio de 2 x 2 con una computadora y conexión de correo electrónico e internet, atendido de 15.00 a 19.00 horas por una secretaria contratada por el Parlatino (para que quede claro: pagada por el Parlatino), que está bajo mi dirección. Una o dos veces por semana concurro a esa oficina para procesar las comunicaciones recibidas y disponer las que corresponda enviar. De paso es bueno informar que mi cargo de presidente del Consejo Consultivo es honorario, igual que el de director de Patria Grande, la revista institucional del Parlatino, que ejerzo desde 1997. Ambos cargos los desempeño con renovados bríos y entusiasmo y con entrañable adhesión y afecto a la causa de la formación de una verdadera comunidad latinoamericana de naciones.
Está visto que alguien se sintió molesto por lo que acabo de relatar y se incorporó a la miríada de los que practican la crítica gratuita, pequeña y malevolente, brindándole a usted noticias deformadas. Agradeciendo su atención a la presente le renuevo las seguridades de mi personal estimación.
JUAN ADOLFO SINGER
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