TIENE LA PALABRAS

Se debe modificar procedimiento de bajas de  personal subalterno del Ejército

Señor Director de LA REPUBLICA Dr. Federico Fasano Mertens

* ¿Qué pasa en el Batallón de Infantería mecanizado Nº15, ubicado en Leandro Gómez 4320 casi Instrucciones, con el jefe teniente coronel Yamandú Sequeira? El es primo de su inmediato superior (todo queda en familia), hijo del general retirado Yamandú Sequeira (el mismo que una vez en declaraciones al semanario Búsqueda expresó: «Tengo dos hijos oficiales y no los veo haciéndole el saludo militar a Seregni»).

Hay que modificar el procedimiento de las bajas del personal subalterno, no puede ser que a una persona, por presunción, se disponga el encierro y la baja quedando, junto a su familia en la calle.

Batallón de Infantería 15º sobre la baja de 3 soldados este 28 de febrero próximo pasado. Todo comenzó con las averiguaciones por una pistola desaparecida en el Casino de Oficiales (no se olviden que tienen servidumbre de personal subalterno).

Los oficiales comen aparte del personal subalterno, y la pistola que había sido traída del exterior, sin declararla en Aduana, ya que según las normas reglamentaciones y directivas dadas por el comando debió haber sido entregada, o al menos declarada cuando se solicitó.

Esa arma no fue remitida al Servicio de Material y Armamento tal hecho fue informado, o se tomó alguna medida para inutilizarla.

El informe del capitán José Pablo Avila llegó a golpear al soldado de iniciales RJRG y otros 3 soldados recibieron el castigo de estar encerrados en los calabozos, con expresas órdenes de no sacarlos ni para la higiene personal.

Este Capitán José Avila el año pasado sancionó a 2 subalternos con arrestos rigurosos por presuntamente permitir entrar un vehículo civil de un proveedor con un pegotín referente al Frente Amplio, a la Unidad Militar.

Eso está escrito en el legajo de los sancionados, si no los hacen desaparecer después de este informe.

ANA LOPEZ

 

Abuso de autoridad

Señor Director de LA REPUBLICA Dr. Federico Fasano Mertens

* El 21 de octubre de 2004, mi profesora me amenaza con bajarme la calificación; ante la consulta de cuál era el motivo por tal decisión, ésta me destrata de todas las formas, incitando a que me retire del salón, y amenazándome con expulsarme de la institución.

Ante tal circunstancia, decido consultar con un profesional, quien cree conveniente denunciar la situación ante la dirección escolar.

Este hecho generó, al día siguiente, una actitud de persecución hacia mi persona por parte de las autoridades de la Escuela Técnica de Maldonado, quienes lejos de establecer las garantías para tal situación se empecinaron en que abandonara la institución.

Ante una extremada presión y faltas de garantías, en esos momentos, se constituye una escribana pública, quien deja asentado en el acta de constatación mi calificación en forma conceptual, la que resulta ser contradictoria con la situación inicial, que daba motivo a una baja en las calificaciones.

A partir de estos acontecimientos, se me sugiere un cambio de grupo y una mesa especial para el examen final del año lectivo, hecho que me pareció razonable, por lo cual acepté. Unos días antes de celebrarse el examen, me dirijo a retirar mis calificaciones, y éstas habían bajado un 30%, situación que considero deliberada.

Ante esta nueva circunstancia, mi abogada patrocinante, decide realizar en tiempo y forma, previo a la celebración del examen, una nueva denuncia a las autoridades correspondientes, esperando respuesta formal sobre mi situación.

Por tal motivo, pido a las autoridades, que se me otorguen las garantías necesarias, debido a que esta situación comprometió mi chance de aprobar el año lectivo, generando en mi persona, una situación de incertidumbre sobre mi futuro inmediato.

De la misma forma, pido que se investigue en profundidad, las circunstancias por las cuáles otras tres alumnas fueron presionadas ocultamente, para que abandonaran el curso y la persecución hacia mi persona por parte de una autoridad de la institución, hecho sucedido en el mes de julio de 2004.

Y.P. C.I. 2.901.051-9

 

¿Quién nos protege de la amenaza de perros vagabundos?

Señor Director de LA REPUBLICA Dr. Federico Fasano Mertens

* Hace pocos días, el Poder Ejecutivo promulgó un decreto que reglamenta la tenencia de animales domésticos -léase perros- de la población. Esta medida, importante por cierto, no cubre la totalidad del problema ocasionado por el riesgo ciudadano ante la amenaza. El domingo pasado me encontraba con mi familia disfrutando de un día de playa en la desembocadura del Solís Chico con la playa, en Parque del Plata, cuando súbitamente apareció una jauría de aproximadamente diez perros, abandonados o callejeros, muy inquietos y excitados, probablemente por hambre. En ese momento me encontraba jugando con mi hijo de cinco años en la orilla cuando vemos que la jauría rodea un cochecito en donde se ubicaba una beba de no menos de un año de edad. Ante los gritos de ¡fuera!, que surgió espontáneamente de todos los presentes, estos decidieron retirarse. Pero fue solo momentáneamente, al poco tiempo los teníamos otra vez acechando a todos los playistas presentes, en forma muy amenazante, hasta que decidí llamar con mi celular al teléfono 106 de Prefectura. Aproximadamente en diez minutos apareció una camioneta con dos funcionarios, quienes ante la narración de los hechos, nos preguntaron si hubo algún lesionado y ante nuestra respuesta negativa nos manifiestan que no pueden hacer absolutamente nada y que la Intendencia de Canelones tampoco, ya que no cuenta con servicio de perrera. Y entonces surgen las preguntas: ¿Quién vela en Canelones -y en el resto del país por la integridad física de niños y adultos ante la amenaza de perros callejeros? ¿Acaso lo hace alguna sociedad protectora de animales ¿qué autoridad nacional se responsabiliza por salvaguardarnos de lastimaduras o heridas producidas ante esta amenaza real y creciente? ¿Quién da la cara y no se lava las manos?

MARIO VELAZQUEZ C.I: 1.780.849/5

Será justicia

Señor Director de LA REPUBLICA Dr. Federico Fasano Mertens

* En setiembre de 2004 el juez Dr. Gustavo Mirabal, a pedido del fiscal Dr. Luis Bajac, concedió la extradición de Tomás Casella, Eduardo Radaelli y Washington Sarli -pedida por el ministro Judicial de Chile, Alejandro Madrid-, implicados en el caso Berríos.

También la SCJ declinó asumir competencia en el pedido de extradición de Manuel Cordero; José Gavazzo; Jorge Silveira y Julio Vadora, involucrados en el Plan Cóndor, pedidas por el juez nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº 7 de la Capital Federal de la República Argentina, Dr. Rodolfo Canicoba Corral, porque entiende que dicha potestad recae en el Poder Ejecutivo.

El 30 de noviembre de 2004, de acuerdo a un titular del diario plural, los integrantes de la SCJ, Dres. Leslie Van Rompaey Servillo, Roberto Parga Lista, Daniel Ibérico Gutiérrez Proto (actual presidente), Hipólito Nelson Rodríguez Caorsi y Pablo Roberto Troise Rossi, «se lavaron las manos» por un formulismo en el caso Gelman.

Ahora según lo expresado por el compañero presidente Tabaré Vázquez en cuanto a los temas aludidos (extradición-Gelman) es de suponer que se procederá y rectificará de acuerdo a su mandato.

Otrosí, les queda pendiente subsanar, enmendar, corregir, reparar el «juego de la mosqueta» inferido al Dr. Alejandro Recarey po
r el caso Elena Quinteros en diciembre de 2003. Será justicia.

LUIS MOLINA CI: 753.679-3

 

La IMM y la patente de rodados

Señor Director de LA REPUBLICA Dr. Federico Fasano Mertens

* Desde ya le quedo agradecido por publicar mi queja y que debe ser de muchos montevideanos. Decidí cambiar de auto y compré un celta OK que su precio es de U$S 8.990 y fui a averiguar el costo de la patente, el cual fue un susto mayúsculo por la cifra que era. Resulta que la Intendencia quiere que todos los montevideanos paguemos las patentes en nuestro departamento, y usted sabe que el auto que compre la intendencia lo tiene aforado un 40% más o sea U$S 12.690. Para decirlo con un poco de delicadeza nos están metiendo las manos en el bolsillo descaradamente, de lo que digo tengo en mi poder la documentación. Bueno para el próximo año empadronaré en otro departamento, menos mal que es un gobierno popular, lo saludo atentamente

 

JULIO S. C.I: 677.578-8

 

Contra Lanata

Señor Director de LA REPUBLICA Dr. Federico Fasano Mertens

* La semana pasada, Jorge Lanata tuvo en su programa de televisión en ATC (Argentina Televisora Color), el extraordinario caso del turista sueco que recorriendo la Cordillera de los Andes encontró entre la nieve el abrigo de uno de los Strauch (uno de los de la delegación de rugby del Old Christians y familiares que cayeron en los Andes).

La prenda estaba intacta, y dentro estaba la billetera con todos los documentos y dinero también: en perfecto estado de conservación. En el programa emitido de Lanata de ATC, este pseudo-periodista, dijo refiriéndose a esto, cosas tales como: «- Che, Carlitos… ¿Qué te parece si hoy comemos un churrasquito de fulanito?». Che, Roberto… si dejamos para mañana el chocolate y hoy nos comemos unas albondiguitas de menganito»… «Che, Fernando… ¿Te parece bien que nos comamos un jamoncito de zutanito?»… Irreverente, insolente, de «mala nata» y «mala leche»… ¿no les parece? Aunque tenemos libertad de opinión, este sujeto no merece ni ser visto ni oído. Merecería una colecta pública para recaudar fondos y enviarlo de paseo al medio del Amazonas, para que los jíbaros se deleiten con su abundante grasa. Les pido por favor, no vean el programa del «gordo mala nata», y si cuando salga en Canal 12, da un mail para comunicarse: ¡Por favor! ¡Mándelo a la mismísima mierda!, por la burda, grotesca, espeluznante, indigna, brutal -y cientos de sinónimos más- mofa que hizo de hechos tan dolorosos. No le otorguen ni un punto de audiencia.

SERGIO LEMA RIQUE

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje