Entre la comedia y el absurdo
No sucede así con «Servicio de habitación», donde el autor Fernando Schmidt mezcla, sin eficacia, situaciones cómicas con el teatro del absurdo: si creemos en algún momento que estamos en un vaudeville de Feydeau, al minuto siguiente nos encontraremos en los dominios de Ionesco. Pero si bien Feydeau supo dar a sus comedias un toque de imaginación alocada y si Ionesco logró buenas escenas cómicas, Schmidt sólo obtiene escenas sin interés, cuando no de franco mal gusto, un tanto a lo Gasalla, pero sin su punch.
La situación que se plantea en el primer cuadro, por ejemplo, el botones que, en base a órdenes superiores, se niega a abandonar la habitación de la urgida pareja de recién casados, es Ionesco o Kafka; el desarrollo de la situación, con el poco inventivo intento de los esposos de sobornar al molesto empleado, es demasiado grueso como para hacer reír y demasiado pedestre como para hacer soñar.
Las pretensiones cómicas conspiran contra las intenciones fantásticas y lo imaginario atenta contra lo cómico. Hacia el fin el autor parece comprender esta contradicción y pretende salvarla mediante el gastado recurso de dar vuelta la mesa: aquello no ha sucedido realmente, lo que vimos son fantasmas o sueños de fantasmas.
El sinsentido de la trama (y su falta de gracia) quiere así explicarse; pero se percibe a la legua la fragilidad de la coartada, la comodidad del subterfugio, la elusión de los verdaderos problemas del teatro. *
SERVICIO A LA HABITACION, de Fernando Schmidt, con Gustavo Antúnez, Vicky Rodríguez, Alvaro Armand Ugón y Cristina Cabrera. Escenografía de Beatriz Arteaga, música de Alfredo Leirós, iluminación de Claudia Sánchez, dirección de Alvaro Ahunchain. En teatro Movie Center.
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