Los Tontos suenan otra vez, ahora en CD
Ahora, mucho tiempo después y en un país que no suele ser desmemoriado en materia cultural, aparece en formato CD el primer disco de aquella banda -editado por Bizarro Records- y es, sólo por eso, un verdadero acontecimiento. Increíblemente, también se rescató del olvido al mítico recopilatorio Graffiti.
Inteligente, certero y con una mirada aguda, este destacado bajista continúa siendo un personaje inquieto y de filoso sentido del humor.
Trabajando en su propio estudio -La Volqueta-, Renzo Teflón acaba de colaborar con Dani Umpi, aunque por razones económicas se mantiene alejado del formato banda porque «no tengo capital para producirme», le dijo a LA REPUBLICA. De todas maneras el asunto no le quita el sueño porque «ya toqué muchísimo», aseguró.
-¿Como observas la reedición del primer disco de Los Tontos? ,si consideramos que es un evento al menos poco común.
-A mí me parece que si se revaloriza de esa manera, está bárbaro. Como que a uno lo llenan de orgullo. Quiero decir, habiendo tanta cosa para editar, eligieron ese disco. Considero que fue un disco muy importante en ese momento y se convirtió en la banda sonora para mucha gente y por muchos años. Yo ya había perdido las esperanzas de que eso saliera a la luz de nuevo.
-Era un disco muy fresco e innovador, separado de las corrientes mas dark o punkies de la época.
-Ya en el año 1983 teníamos esa concepción de banda. Era una creación nuestra y los parámetros ya estaban fijados de antes. En realidad, en esa época nadie tenía noticias de nada y cuando llegó la movida del año 84 nosotros ya estábamos con esa propuesta. No fue que saliéramos a contracorriente a nada.
-Los Tontos, fundamentalmente en primera época fueron muy importantes para el establecimiento de la movida y, de alguna manera, se constituyeron en un fenómeno masivo.
-Es que trabajamos mucho para llegar al lugar al que llegamos. Fue todo a base de laburo y mas laburo. Y tuvimos un éxito que no esperábamos. En un momento nos mirábamos y nos reíamos de nosotros mismos, no lo podíamos creer. Era como que la gente estaba loca. Pero también ocurría que en ese momento no se valoraba la música uruguaya, como que era de segunda clase. Así lo consideraban los medios y los publicistas.
-Además lograron abrir brechas en la televisión,algo que hasta hoy es duro para el rock local. Y de alguna forma, la gente no perdonó ese éxito.
-Yo siempre digo que en este país nos preparamos para fracasar. Acá impera la cultura del fracaso y se valoriza. Como que se te ve mejor si te va mal. Si acá hay gente que ve bien que no te pasen en la radio y en la televisión. En el arte no importa si te va bien o mal, pero acá se tiene ese concepto. O aquello de l
a música comercial, si todos queremos comercializar lo que hacemos y si te va bien, algunos piensan que hiciste algún negociado con el poder. Lo que nos pasó a nosotros creo que tiene que ver con nuestro éxito y algo de intolerancia que todavía existía desde la dictadura. Como que en ese tiempo todos teníamos un pequeño enano fascista adentro. Lo peor es que me han comentado que le está pasando a alguna banda, que porque le va bien los abuchean. Eso me parece lamentable.
-En algún recital llegaron a tirarles monedas
-Es cierto, pero lo normal es que si vas a un recital y no te gusta te vas. Nadie está obligado a ver nada, pero hay gente que tiene muchos problemas y se descarga de esa manera.
-¿El aparente buen momento actual del rock nacional tiene que ver con que los mercaderes vieron el filón y la oportunidad de hacer algún dinero extra?
-Me parece que debido al fenómeno de la globalización, hay una crisis de identidad muy grande. Yo creo que ahora hay la necesidad de verse identificado con lo que es de uno. Ahora los publicistas se dieron cuenta de que viven en Uruguay y entonces ponen gente tomando mate o imágenes de la ciudad, cosa que antes no ocurría. Hasta hace poco, para nuestra televisión no existía el Uruguay. Ahora hay programas que te muestran, mal o bien, lo que tenemos en el país. Antes te metían a Julio Alonso en el Vaticano mostrando los frescos del Miguel Angel. Lo cual no está mal, pero lo otro también existe.
-¿Qué visión tienes de la actual situación del rock nacional?
-Yo estoy contento porque hay un montón de bandas que no son teloneras de las argentinas. Hay bandas como No te Va Gustar o la Vela Puerca a los que les va muy bien y ojalá sigan así y que además, espero que no les acusen de tener éxito.
Antes estaba mal visto ser famoso, ahora no, como que todo el mundo quiere ser famoso. Antes era un pecado serlo, ahora es una virtud. *
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