El apoyo a la producción uruguaya
El fallo del jurado fue anunciado ayer en el Palacio Municipal, con la presencia del intendente de Montevideo, Mariano Arana.
Los dos proyectos de ficción recibirán cada uno $ 1.650.000 y el documental $ 900.000. En la ocasión, el jurado estuvo integrado por el director cinematográfico argentino Luis César D’ Angiolillo y los uruguayos Juan Carlos Rodríguez Castro y Antonio Grompone. El FONA recibió este año 46 proyectos, 25 de ficción y 21 documentales.
El Fondo para el Fomento y Desarrollo de la Producción Audiovisual Nacional (FONA Uruguay) fue creado en 1995, por iniciativa de la Intendencia de Montevideo para promover la producción audiovisual en nuestro país. El fallo del jurado estableció los siguientes premios (apoyo). Categoría ficción: Ojos de madera, de Roberto Suárez (dirección) y Natacha López- Lavorágine Film (producción).
Este premio, explicaron los jurados, busca destacar la calidad del guión, así como la preocupación artística que muestra el tratamiento estético presentado por el director y sus colaboradores. Es una propuesta atractiva que asume el riesgo de un relato de realismo fantástico, ligado al mundo de los niños y aludiendo a nuestros miedos de toda la vida.
Rambleras, de Daniela Speranza (dirección-producción)
Una historia emotiva, montevideana narrada en tono menor que cuenta las vidas de varias mujeres: trabajadoras jóvenes y vitales, ancianas en el sereno ocaso de sus vidas. Una pintura de situaciones mínimas en el barrio Sur, vinculadas al paseo popular de la rambla, con personajes pequeños y entrañables.
Categoría documental: El pocavida, de José Pedro Charlo y Aldo Garay (dirección y producción). Propone un viaje interior en la personalidad del polifacético Henry Engler, un tupamaro, ex rehén de la dictadura que asoló a nuestro país, y que hoy es un científico destacado en Suecia y candidato al premio Nobel. Los autores proponen una estructura narrativa sustentada en el desarrollo emotivo, dramático y no cronológico. Hay una idea cinematográfica controlada, y otra que juega al azar y a lo aleatorio, lo que puede dar una libertad creadora muy atractiva para un documental.
En los ocho llamados realizados por el FONA entre 1995 y 2002 fueron presentados 311 proyectos.
Fueron premiadas treinta producciones y el monto total de premios asciende a 1.407.000 dólares. Entre las obras premiadas durante esos años se destacan los apoyos económicos concedidos a los filmes Una forma de bailar, de Alvaro Buela; El viñedo, de Esteban Schroeder; En la puta vida, de Beatriz Flores Silva, Llamada para un cartero, de Brummel Pommerenck, y Corazón de fuego, de Diego Arsuaga. *
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