Tiene la palabra

Preguntas que buscan respuesta

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* 1º) ¿La designación del señor Jorge Lepra al frente del Ministerio de Industrias, no se habrá producido por una equivocación. ¿No será que el doctor Tabaré Vázquez, al verlo en una foto con la estrella de cinco puntas de la «Texaco» detrás pensó que era un hombre del MLN y dijo…¡me gusta éste para esa Cartera!…?

2ª) ¿Por qué quedó tan solo el senador Garat, al votarse en nuevo envío de tropas uruguayas a Haití? ¿Será que el resto de sus colegas, consideran justo enviar soldados uruguayos, a apoyar a un gobierno de facto que derrocó a un presidente constitucional? ¿Cómo hizo el senador Korzeniac que al mediodía en una radio dijo que no votaba y a las pocas horas cambió diametralmente su opinión y voto a favor?

3º) El señor Héctor Lescano será el futuro ministro de Turismo. Preguntamos: ¿sabe algo de Turismo? ¿Dónde estudió tan difícil «mettier»? (Alguien dijo que «de chico, iba a Playa Malvín». Pero, evidentemente, con eso no alcanza).

4º) ¿Si La Comboleta ya está en danza, por qué la DGI no se preocupa por los cientos de comercios que al efectuarles una compra, no dan boleta? (En el Centro, la Unión y los Shoppings, se acostumbra a decirle al cliente: en caso de canje, alcanza con la presentación de la bolsa con nuestro logo). Saluda atentamente.

MARIA LEAL CARDOZO – C.I: 1.045.555-4

 

¿Seguridad sin BSE?

Señor Director LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Leímos días pasados en un órgano de prensa, que el Ministerio de Salud Pública controlará el trabajo de riesgo. Para ello, se decía también en la nota, se coordinarán tareas con el Ministerio de Trabajo. Ante lo cual preguntamos: ¿y el Banco de Seguros del Estado, que asiste a los obreros accidentados del trabajo, no tendrá participación? Al parecer, insólitamente, ello no ocurrirá, dado que incluso, de un tiempo a esta parte, el BSE ha dejado a un lado su departamento de Prevención de Pérdidas, e incluso, se comenta ahora, también podría desaparecer el Servicio de Prevención Oftalmológica, que durante años, prestó un servicio realmente excepcional con sus técnicos recorriendo a diario los lugares de trabajo. Hace un tiempo LA REPUBLICA publicó una nota titulada «La sociedad de los obreros muertos», de un Dr. Mangarelli, donde el tema de la falta de previsión en el trabajo, se mostró al desnudo, incluso en la mismísima actividad del propio Banco de Seguros, en la que se contaba el caso de la muerte de un funcionario, por caída en el pozo de un ascensor en reparación, donde se había omitido colocar la valla respectiva. Posteriormente también, se realizaron denuncias sobre utilización de un ascensor montacamillas, por el cual se suben alimentos al Departamento de Alimentación, se trasladan pacientes y, lo que es más grave, también se bajan los deshechos quirúrgicos muchas veces contaminados. En esas condiciones, no pocos se preguntan, de qué sirve hacer participar al BSE en temas de prevención de accidentes, si en dicho organismo el descuido en la materia, es real y todos lo conocen. Es posible que con el advenimiento del nuevo gobierno, los cambios en el BSE se produzcan en el plano asistencial y de prevención. Solo así, será posible que junto al MSP y el MTSS, algo pueda hacerse por evitar más muertes de obreros, como la ocurrida ayer en un edificio del Centro, donde una vez más un trabajador de la construcción dejó una viuda y dos hijos, no queremos pensar con el futuro que deberán afrontar en lo social.

LORENZO PELFORT

 

Trifulca en Bs. As. por el aborto; ¿y por casa…?

Señor Director LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* El escándalo suscitado anoche en Buenos Aires, en el Complejo Cultural Gral. San Martín de la calle Corrientes, donde se tocaba el tema del aborto por parte de holandeses de la corriente «Mujeres sobre las olas» (con llegada de un buque que los realiza a bordo, fuera de las aguas territoriales), trae otra vez al tapete el polémico asunto. La furibunda trifulca entre partidarios del aborto (que «mata una mujer por día en Argentina, por las condiciones en que se lleva a cabo», según una activista) y católicos ultraderechistas, que días antes también habían reclamado contra una muestra del artista Ferrari, un anticatólico de primer nivel, dejó varios heridos y debió motivar la intervención policial. ¿Y por casa, cómo andamos? Es la pregunta que muchos se hacen. Y al plantear el tema, la pregunta trae una respuesta: «Todo muy quieto, por ahora». Sr. Director, hace pocos días una mujer le envió a Ud. una nota. Tenía que ver con el aborto. Sus iniciales son VO. Y la carta sobre el aborto, yo se la redacté dado que me contó lo sucedido en el Pereira Rossell y que quería se supiera: En dicho nosocomio, cuando las mujeres pobres plantean que no pueden mantener un nuevo hijo, se les recomienda abortar tomando «Misoprostol», un medicamento usado en casos de úlceras estomacales por los gastroenterólogos, que provoca el aborto si se le administra como indican los ginecólogos aludidos: tomar una píldora, colocarse otras cuatro en la vagina y acostarse a esperar. Las píldoras (incluso se recomienda a una mujer que las vende a $ 500 cada una) se pueden obtener llamando a un teléfono celular determinado. Hay otra vía, con otro producto similar traído de Brasil, que sale más barato: se trata del Citotec, que hasta un tiempo se vendía en Uruguay y es casi similar al anterior. Hay más aún: cuando la embarazada pregunta si el aborto hay modo de realizarlo quirúrgicamente, se le dice que sí, pago mediante de $12 mil, aunque por ahora dónde se lleva a cabo, no pudimos averiguarlo. Creemos que LA REPUBLICA debe investigar sobre el tema (ya en manos, dicen, de periodistas que utilizan recursos muy sofisticados para confirmarlo). Confiamos lo hagan. Por las pobres mujeres («las madres del Pereira», como les llama en su popular canción el «Canario» Luna) y porque lo del aborto, de una vez por todas debe encontrar una solución! Muchas gracias. Afectuosos saludos.

JAVIER TECHERA

 

Las ferias son tierra sin ley

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Somos un grupo de feriantes, que los domingos de mañana en la Calle Larravide de la Unión, vamos a buscar una venta de $200 o $300 aproximadamente. A veces ni eso. Como comprenderán al no vender cosas robadas, ni productos de caridad de nadie, no todo es ganancia. Entendemos en parte que la desocupación trajo a nuestra realidad familiar, padres y madres con salarios y cargas horarias «desregularizadas». Por lo tanto hay hijos que se están formando «a la buena de Dios», «consiguiendo», «procurando», «manejándose», «y viste cómo es», es lo que hay valor. Tratando de satisfacer legítimas ansiedades adolescentes y juveniles, biológicas y económicas a como de lugar. Muchas veces de la peor manera. No cuestionarnos aquí si esto es causa o consecuencia de cómo está nuestra sociedad hoy. No es nuestra intención. Entendemos que hay prostitución, «ñoquis», «acomodos», «y la pasta base», temas que sabemos que son de vuestra preocupación tratados y denunciados en muchos de sus excelentes y necesarios programas. Lo que no entendemos es que cuando el ministro del Interior difundió que íbamos a tener seguridad encubierta y de particular, en toda la ciudad, «Los ladrones» en esta feria desaparecieron sorpresivamente, pero al poco tiempo vo
lvieron a asolarnos. Lo que no entendemos es como roban y a los 10 o 15 minutos vuelven a robar, luego de una corrida de 3 o 4 cuadras. Lo que no entendemos es como eligiendo a señores de 60 o 70 años, los arrojan al piso, los patean, por una billetera que seguramente no estará muy gorda, y vuelven a hacerlo. Lo que no entendemos es como tiran al suelo a una señora de bastón, por su carterita o monedero que no son de lujo como su aspecto lo demuestra. Lo que no entendemos es como forcejean a una señora embarazada y a los 15 o 20 minutos pasan caminando como si nada. Todo esto lo vemos, todos los domingos y sabemos que pasa en otras ferias, como ser en Piedras Blancas y hasta Tristán Narvaja. Lo que no entendemos es que si esto pasa, por lo que hemos visto todos los domingos de mañana, todo el año. No se hace mucho. Los vendedores no podemos interceder, un gesto de desaprobación ya es motivo de amenazas. Lo que no entendemos es como desde el domingo pasado 26/9/04 «alguien» le dijo a «alguien», que le dijo a un amigo de un feriante que no iba a ver policías. La noticia, creímos ilusamente los feriantes, se iba a correr para que vigilancias de particular actuaron aprendiendo a los ladrones, que ellos y nosotros sabemos quienes son. Grande fue nuestra sorpresa ya que desde aproximadamente 8 horas hasta las 15.00 horas aproximadamente. No vemos un solo policía. Ahora fuimos testigos de 14 arrebatos. Sí, 14 arrebatos violentos, solo en Larravide entre Joanicó, Juan Jacobo Rousseau y Fray Bentos. Seguramente hubo alguno más. Suponemos que los ladrones sabían certeramente algo que nosotros no. «No iba a haber policías». La feria es tierra sin ley. Los ladrones lo sabían nosotros los vendedores no. Imaginen el estado de ánimo de una persona recién violentada, humillada, maltratada frente a todos, lo único que ve es que nadie interviene. Incluso risotadas y bromas por parte de algunos que no entienden lo denigrante de la situación. Los vendedores no podemos ir a la seccional de Policía 15ª. «Alguien», dicen que dijo, que quedaríamos expuestos. Temor que puede tomarse como cobardía. Pero como están las cosas podría temerse que algunos agentes (lógicamente no todos) «te apuntales», esto es «marcarte», decirle a los ladrones «quien» o «quienes» fueron los denunciantes. Imaginen las consecuencias ya que hay 15 o 20 arrebatadores entre 14 y 40 años. Totalmente identificados por nosotros. Deben de haber decenas de denuncias de arrebatos violentos y de lesionados, asentadas en dicha seccional policial, cosa que ustedes seguramente podrán corroborar. Y que pasaron en la feria, ninguna solución alguien nos aconseja ir a la Jefatura Central de San José y Yi. ¿Y si no hay solución? ¿Y si llegara a pasar lo mismo que en la 15ª? Asumimos que tenemos miedo. Por nosotros y por nuestras esposas e hijos. Obviamente no sabemos si están estimulados o borrachos, pero algunos de ellos tienen aspecto de estar totalmente normal. Lo cierto es que todos son violentísimos. Quizás lo hagan para intimidar y sepamos quien «manda» en ese pedazo de Montevideo los domingos de mañana. Quizás lo hagan porque, víctimas de otras violencias, ya se «mueven» con una total falta de valores éticos y morales. Total, nadie los frena. Todos los feriantes y vecinos los conocemos, y ellos nos conocen. Pero siempre hay personas que no son de la zona y «pierden». Disculpen lo extenso del texto sólo queremos que difundan lo que está pasando en la feria de Larravide los domingos de mañana y que sirva de antecedente. Ya que como verán, no es nada agradable ser un testigo mudo, de cómo estos tipos te quitan la posibilidad de venta. De disfrutar de un día, donde el vecindario se priva de andar tranquilo en algo tan característico como son las ferias. Nos estamos organizando, solo pedimos difusión. Con eso nos estarían ayudando enormemente, porque sabemos, la solución no pasa por vuestra manos. Nosotros tendremos que encontrarla. Nosotros los conocemos, pero lamentablemente, ellos también a nosotros. Queremos una feria «limpia de malandros». Y cuando se enteren de nuestras intenciones, va a haber enfrentamientos. Son muchos los ladrones, esperamos que también seamos muchos los feriantes honestos y dispuestos a enfrentarlos. Porque no va a ser de palabra, uno de ellos y ojalá que no uno de nosotros, va a quedar tirado para siempre en la calle, denunciando una situación, que de haber voluntad puede evitarse.

UN FERIANTE PREOCUPADO

 

Aborto: todo quieto por casa

Señor Director LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Poca difusión tuvo en nuestro medio el enfrentamiento suscitado días atrás en Buenos Aires, entre ultraderechistas católicos anti-aborto y decenas de ciudadanos argentinos que comparten su legalización. Todo ello coincidiendo con la llegada de pro-abortistas holandeses que impulsan un programa llamado «Mujeres sobre las olas» y que se proponen realizar abortos en un barco destinado a tal fin, como block quirúrgico flotante, obviamente fuera de las aguas territoriales del vecino país. Todo tuvo lugar en el Complejo Cultural Gral. San Martín del centro de la capital porteña, donde los conatos de enfrentamiento fueron mayúsculos, entre católicos militantes y adictos a la legalización abortiva, que al grito de «Â¡Iglesia, basura, votó la dictadura!», señalaron a la misma como «criminales de mujeres sin recursos», criticando a la vez la actitud de muchos curas de los últimos tiempos, protagonistas de violaciones de niños, del cual el caso del Padre Grassi sigue siendo un vivo ejemplo! En Uruguay en tanto, tras debates suscitados en el año anterior, todo parece ahora demasiado «quieto» en el tema, mientras muchas mujeres carentes de recursos, deben recurrir a inescrupulosos, que utilizando los más repudiables procedimientos, muchas veces provocan lesiones irreversibles en ellas, en tanto las pertenecientes a clases «pudientes», pueden recurrir a clínicas cuyo negocio, sigue siendo muy lucrativo! ¿Hasta cuándo?

IVAN – C.I: 4.225.678-8

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