LOS VIDEOS DE 2004: LO MEJOR EN FORMATO ELECTRONICO

Lo que no llegó a la pantalla grande

No podemos obviar, entonces, una edición más que sobresaliente que aterrizó en el formato electrónico sin la correspondiente proyección en los circuitos comerciales de pantalla grande. Se trata de Niebla de guerra The fog of the war«), un excelentísimo documental dirigido por Errol Morris que obtuviera el Oscar 2003 en la pasada entrega de premios de la Academia de Hollywood. En momentos en que el género documentalista ha cobrado inusitado vigor gracias a la propuesta de Michael Moore («Bowling for Colombine»; «Farenheit 9/11″) llama la atención que no se arriesgara un mínimo para estrenar este monumental trabajo sobre la vida del ex secretario de Defensa de los Estados Unidos Robert S. McNamara. Con especial énfasis en los momentos de la Guerra Fría bajo el mandato de John F. Kennedy y Lyndon B. Johnson, este trabajo nos introdujo en el genocidio de Tokio y la crisis de los misiles cubanos que, durante la década del 60 estuvo a punto de sumergirnos en una guerra nuclear sin retorno. Fuera de serie.

De Francia a China

En otro orden de cosas, podría decirse que El hombre del tren, de Patrice Leconte, resultó una entrañable comedia dramática sobre un ladrón profesional que llega a un pueblo de provincia para saquear el banco local, entabla amistad con un docente jubilado y ambos comienzan a cambiar su perspectiva de vida. A pesar de importantes distinciones como el Premio del Público a la Mejor Película y al Mejor Actor (Jean Rochefort) en el Festival de Venecia, la película en cuestión no logró distribución local, por lo que vale la pena una subrayada recomendación al respecto. Un poco más exótico fue el multipremiado filme Viva el amor, escrito y dirigido por Tsai Ming   Liang, que relata el encuentro casual de tres desconocidos en un apartamento desocupado y las reacciones actitudinales de dichos personajes que esa convivencia ocasiona. En la misma línea de exotismo encontramos a El robo The missing gun»), una insólita realización china dirigida por Lu Chuan que se inserta en el territorio policial dentro de las coordenadas de un estado comunista. Para una platea occidental, el largometraje también resultó un pretexto para visualizar diferentes códigos narrativos y advertir la manera en que cambian los esquemas habituales de la cotidianidad y hasta los posibles signos del amor. Cerrando las propuestas de corte asiático, también podríamos mencionar a Recuerdos peligrosos Memories»), tres dibujos animados de Katsuhiro Otomo, un realizador de culto –considerado maestro del Animé– que ha impactado a públicos de todas partes con títulos como Akira y Roujin Z. En esta oportunidad el video abordó el diseño de tres cuentos («Magnetic Rose«; «Stink Bomb» y el inquietante «Cannon Fodder«) junto a Koji Morimoto y Tensai Okamuras para ofrecer un desconcertante universo virtual donde el último cuento –muy especialmente– merece un subrayado aparte por la estatura artística que alcanza la absurda metáfora de un mundo deshumanizado.

Asesinatos y tentaciones

Tampoco estaría de más hablar de Assassination Tango (Asesinato a ritmo de tango), este inusual trhiller escrito, dirigido y producido por Robert Duvall rindió tributo a su amor por el dos por cuatro en medio de una historia de corte político   policial en plena ciudad de Buenos Aires. Si bien el filme ha tenido críticas dispares, resultó bastante interesante acceder a este singular universo recreado por Duvall donde bailarines de tango, dictadores y sicarios se entrecruzaban en la metrópolis rioplatense. Otra propuesta atendible sería Laurel Canyon (traducida como Tentaciones múltiples por estas latitudes) de la directora Lisa Cholodenko. El título original, en realidad, hace referencia a una calle que atraviesa Hollywood por donde convergen tres personajes (una peculiar madre interpretada por Frances McDormand, el hijo y la correspondiente nuera) en un cruce que puede modificar destinos varios. También cabe destacar, muy especialmente, La vida de David Gale, última realización de Alan Parker sobre la pena de muerte, con Kevin Spacey, Kate Winslet y Laura Linney, filme que recibiera su nominación al Globo de Oro en Berlín y que hubiera merecido una proyección en la pantalla grande.

La «yapa»

A otro nivel, tampoco debería pasar desapercibido el título Las manos del diablo de Bill Paxton, un trhiller que tenía lo suyo y mezclaba, en forma acertada, algunos clisés del cine de suspenso con temáticas que hacían a lo sobrenatural y lo onírico. En este sentido también habría que incluir a Mujer fatal, la última realización de Brian De Palma que, aunque no resultó de la mejor factura del cineasta, manejó elementos narrativos y visuales atendibles a partir de una compleja historia que intercalaba ficciones y «realidades» en medio de robos de joyas, traiciones, revanchas y mucho erotismo. De igual manera, no estaría de más recordar el título Un plan de locos, escrito y dirigido por la dupla Drew Daywalt/David Schneider. Presentando un buen ritmo narrativo, el largometraje narraba las delirantes peripecias de una peculiar banda de asaltantes que alquilaba una discoteca para robar un banco aledaño disimulando ruidos y explosiones con los decibeles del baile. Tampoco habría que pasar por alto El fabulador («Shattered glass»), filme escrito y dirigido por Billy Ray, basado en el artículo de H. G. Bissinger sobre la polémica (y verídica) historia de un joven periodista que, entre 1995 y 1998, inventó literalmente más de veinte historias que fueron publicadas como primicias absolutas en The New Republic, una revista local de Washington. Protagonizada por Hayden Cristensen como el apócrifo «novelador» Stephen Glass, la producción resulta un interesante ejemplo de filme testimonial que, además, plantea una buena cuota de reflexión sobre las manipulaciones mediáticas y la ética del periodista. Merece verse.

Otro título que puede satisfacer ciertas expectativas de calidad a la hora de abordar un trhiller es Conducta homicida, realización dirigida por Richard Greenberg y protagonizada por Kiefer Sutherland, logra remontar los convencionalismos del género para ofrecer una atractiva propuesta (des)articulada por una serie de transgresiones del esquema narrativo clásico que van y vienen sobre un foco del acontecimiento

A nivel de cine fantástico, por último, se editó El Cubo 2 Hypercubo de Andrzej Sekula, secuela de un recordado filme de fantaciencia que experimenta con una propuesta inquietante sobre dimensiones paralelas que funcionan como una especie de prisión alucinante.

A bordo de una narración sumamente dinámica, esta «unidad espacial» que se multiplica hasta el infinito emergía como la gran protagonista de una realización limítrofe entre la ciencia ficción, el absurdo y la alegoría. *

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