EL CENTRO DE DISEÑO INDUSTRIAL PREPARA SU DESFILE Y FESTEJO DE FIN DE AÑO

Cuando la moda es algo más que trapos

La moda como arte e industria de exportación. Con un lanzamiento público de minidesfile y brindis incluido, se anunció esta semana el tradicional desfile de fin de año del Centro de Diseño Industrial (CDI) que tendrá lugar el 8 en la Sala Teatro MovieCenter.

Reunidas en un evento que han bautizado Impact 4 porque gira alrededor de la idea de «impacto», las alumnas de la generación 2000 María Eugenia Silva, Elisa Pérez Valentina Bernhardt, Victoria Ugarte, Carolina Silva, Julieta Koci, Sofía Quartino, Ximena Castro, Mariana Vidart y Alejandra Muniz presentarán sus propuestas en la pasarela, que son al mismo tiempo parte de su camino académico y profesional.

El CDI es una institución pública de nivel terciario superior. Fue creado bajo el Acuerdo de Cooperación entre los gobiernos de Italia y Uruguay, y se inauguró en 1988 en las instalaciones de la ex cárcel de Miguelete. Su cometido es la formación de diseñadores en el área industrial y textil-moda, ambas carreras con una duración de cuatro años curriculares y una práctica profesional a realizarse en un circuito de empresas nacionales y del exterior. Luego de elaborar una Tesis de Graduación, se obtiene el título.

En estos años ha sido creciente la inserción laboral de los jóvenes egresados del Centro, tanto en Uruguay como en el exterior, y proliferan las becas y distinciones en el extranjero.

Desde 1993 las alumnas (son mayoría femenina) del último año de la opción textil/moda presentan en un desfile sus colecciones, instancia en la que comparten sus propuestas con un público objetivo real por primera vez y de alguna manera se proyectan como nuevos talentos en el mercado y en el ambiente. Este año hay varias novedades. La pasarela cambia de locación, y se desplaza del LATU a un teatro, la nueva sala MovieCenter del Montevideo Shopping. Por otro lado, en esta edición se realizará un concurso organizado por Studio Muto, que dieron en llamar Muto Motiva. La sastrería que lleva tres generaciones de artesanos de la aguja y el dedal decidió premiar el talento de jóvenes diseñadores como forma de estimularlos a la creatividad tras su egreso del CDI.

Al anunciar el concurso, los representantes de la casa expresaron: «Queremos transmitir a todos los jóvenes en camino la motivación que nos lleva a dedicarnos a esto mismo: superarse y esforzarse cada día. Queremos distinguir la originalidad, el talento, la constancia en el trabajo, en el corte y la construcción del las prendas, la coherencia en el concepto de la colección, y la pasión personal por la creación».

El jurado lo integrarán cinco expertos en vestimenta: un miembro de la familia Muto, una autoridad del CDI, un industrial de la cadena de producción, un modelo y un periodista. Ellos verán las colecciones antes y después de presentarse en la evaluación final, y podrán entrevistarse con cada uno de los jóvenes diseñadores. El fallo se dará a conocer en la semana posterior al desfile.

 

Desfile multiespectacular

Lo que se anuncia para la noche del desfile final reviste legítimas concepciones de espectáculo y puesta en escena, puesto que juegan en el equipo que firma la muestra artistas y profesionales como el fotógrafo Rafael Lejtreger, el escenógrafo Hugo Millán, los coreógrafos Andrea Mesa y Alejandro Suárez, el maquillador artístico Leonel Aíta Musi y el iluminador Raúl Acosta.

Algunas alumnas, como Ximena Castro, se inspiraron en la mitología griega para desarrollar sus prendas. Alejandra Ruiz, por ejemplo, prefirió jugar con las metáforas de una sociedad de consumo y el concepto (pos warholiano) de «empaquetarse»: aludiendo a un packaging psicológico -el que conlleva vestirse para los demás-, trabajó materiales sintéticos, y recurrió al color rojo. Rosina Ugarte, por su parte, ahondó en la interacción entre opuestos. Tomó el rock and roll y la cultura zen con su doctrina del relax como lo cool, y lo procesó para un look delicado, informal, con la fuerza de Woodstock y la placidez de un paseo por un jardín japonés.

La profesora del Centro y coordinadora Angela Rubino definió el hilo conductor de la muestra: «el impacto desde adentro, el impacto desde el interior hacia fuera, lo más íntimo y sorprendente soñado y puesto en escena. Eso es lo que van a ver en este show». «¿Qué es la moda para vos?», preguntó LA REPUBLICA a la joven Alejandra Muniz. «El espíritu de los tiempos -citó la alumna- o Zeigest. Responde a códigos comunicacionales, sociológicos, hay toda una fundamentación cultural que en el CDI recibimos y aprendemos a manejar además de lo técnico, y poner en cada prenda. A pesar de ser considerada algo frívolo injustamente, la moda nos refleja e interpreta además de constituir una industria como cualquier otra que mueve dinero y da trabajo a mucha gente».

Diseño uruguayo: evidentemente es talento de exportación. Y atendible zona de seducción y sentido a nivel comunitario, antropológico, cotidiano y vital. Bastante más que trapos. *

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