Veinticinco primaveras para el punk rock
Ser joven, perteneciente a la clase obrera y miembro de un barrio conflictivo y ahogado por sus propios choques internos formaba parte de la parafernalia socio-política que envolvía a la Inglaterra de 1974. Para calmar el desasosiego predominante, el menú opcional no era del todo extenso. Una de las tentativas fue abrazar una guitarra y hacer rock´n roll, pero del bueno, como lo hizo The Clash, producto y consecuencia directa de la época donde su fantasma se regodeaba en la idea de desemascarar parte de la hipocresía de turno gobernante en la sociedad británica.
El enfadado grupo inglés estaba conformado inicialmente por Joe Strummer (voz, guitarra eléctrica); Mick Jones (guitarra eléctrica, voz); Paul Simenon (bajo) y Nicky «Topper» Headon (batería).
Como cuarteto, The Clash grabó el sencillo White Riot (Rebeldía blanca) que salió en marzo de 1977 y llamó la atención aún fuera de Inglaterra adornando uno de los primeros ejemplos del nuevo punk rock inglés que aún en nuestros días representa una delicia en su género.
Strummer había participado en el grupo The 101’ers y Jones participó en el London SS. Años después Levine (guitarrista inicial de los Clash) dejó la banda para ser miembro del grupo Public Image Limited (liderado por Johnny Rotten de Sex Pistols).
La variada discografía del grupo recorre una enorme gama de exposiciones estilísticas: desde la traslación de un punk rock puro hacia un rock más «duro» con el productor Sandy Pearlman (conocido por su trabajo con Blue Ãyster Cult) con resultados esenciales como Give’em enough rope (1978).
El hincapié y cimiento fundamental del grupo era el plus social que se le adicionaba en cada disco de estreno, delimitando el espejo de la doctrina ejercida por los Sex Pistols donde la consigna consistía en negar la existencia de una realidad sustancial correspondiente a las intuiciones sensibles.
Rumbo al siguiente hallazgo musical, se incorporó el productor Guy Stevens (como caído del cielo, les ayudó a su éxito mundial) para sacar del horno una maravilla musical: el doble London Calling. El disco brilla por sí mismo enmarcando un sinfín de estilos musicales: desde el heavy, punk, reggae, blues, y hasta una cola de seductoras baladas.
London Calling forma parte de una referencia musical, el perfecto soporte de lo que serían variadas tendencias estilísticas y musicales de los ochenta.
Veinticinco años después, se lanza a la calle el álbum doble original y un DVD con testimonios de Strummer, Mick Jones, Paul Simonon y Nicky «Topper» Headon.
Con marcadas diferencias hacia la Guerra Civil Española, se inspiran en el primer disco de Elvis Presley para elaborar el arte de tapa del London Calling, anunciando sus claras apuestas hacia sus tendencias de izquierda.
Siempre recordados por sus grises musicales y creadores de éxitos como «White Riot», » Tommy Gun», «Bank Robber», «Rock The Casbah» y «Should I stay or should I go» reviven a The Clash como la banda más famosa dentro del circuito inglés del punk, después de los Sex Pistols.
Vale festejar las veinticinco primaveras de este dispositivo musical e irónico que trasciende el tiempo logrando la permanencia de un genio complejo, o el claro sentido de protesta que diera el puntapié inicial para que naciera London Calling. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad