Homenaje a Ionesco
Como se descubre al final, el homenaje alcanza a la relación entre título y texto, tan inexistente como entre «La cantante calva» y su libreto. Aparecen también dos sillas que se mueven, en forma simétrica, el tiempo suficiente como para que pensemos en «Las sillas». Pero la obra sigue, y sobre todo vuelve sobre sí misma, con cambios de papeles que recuerdan a «La lección». La autora consigue algunos efectos de humor con las deliberadas contradicciones, pero la obra no avanza; ni más allá de Ionesco ni más allá de lo que propone en los primeros diez minutos. Concluye -es breve- como podría haber continuado.
Angie Oña, también intérprete de «El auto feo» es joven, tiene fuerza expresiva, buena técnica, un rostro original y entusiasmo por actuar, lo que también describe al actor Guillermo Robales. Ha querido estrenarse en teatro con una pieza que más se parece a un deber bien hecho de un taller o escuela de teatro que a la obra de una nueva autora. Quedamos, con interés, a la espera de que Angie Oña diga lo que tiene por decir; tal vez saldada la deuda con Ionesco nos ofrezca algo personal. *
EL AUTO FEO, de Angie Oña, con Angie Oña y Guillermo Robales. Luces de María Pascale, vestuario, ambientación, selección musical y dirección del grupo «Queteincumbe (Teatrevido)». En Teatro El Galpón, sala Cero.
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