Las memorias del joven Che Guevara
La película, que fue dirigida por el talentoso cineasta brasileño Walter Salles y producido por el director y actor norteamericano Robert Redford, se inspira en relatos biográficos del propio personaje.
El rol protagónico está a cargo del ascendente actor mexicano Gael García Bernal, quien saltó a la fama con la recordada Amores perros. Actualmente, podemos apreciar su joven talento en La mala educación, (que reseñé en la edición de ayer), el último filme de Pedro Almodóvar, que es sin dudas su actuación consagratoria. La historia narra el primer viaje del joven Ernesto Guevara por nuestra América Latina, que en 1951, con apenas 23 años, protagonizó una épica aventura de aprendizaje junto a su amigo Alberto Granados (Rodrigo de la Serna). El filme de Salles, que supuso naturalmente todo un desafío, narra minuciosamente la experiencia de estos dos jóvenes, que recorrieron el continente a bordo de una destartalada motocicleta. Resulta sugestivo que una película sobre el Che sea dirigida por un realizador brasileño, protagonizada por un mexicano y un argentino y musicalizada por un uruguayo, Jorge Drexler.
Sin embargo, el propio Gael García Bernal considera que esta situación es absolutamente coherente con el espíritu del guerrillero heroico. «Creo que tiene que ver con el ideal latinoamericano del Che. Es un buen homenaje que todos trabajemos en conjunto». El famoso astro mexicano de 24 años de edad, cuyo prestigio está en el cenit, se manifestó impresionado por la experiencia de participar en la película, que le resultó singularmente enriquecedora. Antes del rodaje, el joven intérprete conocía bastante poco el continente americano. Su trabajo en el filme le permitió explorar la América profunda y tomar contacto con otras culturas.
Aunque afirmó que trabajar con Almodóvar en La mala educación fue un tanto complejo, el actor confiesa que encarnar al emblemático guerrillero fue un desafío personal insoslayable.
La participación del propio Alberto Granados como asesor de producción resultó fundamental, por su conocimiento del personaje y las circunstancias que rodean a la historia.
Diarios de motocicleta, que se rodó naturalmente en varios países de nuestra América, se inspiró en los textos del propio Guevara, quien registró en uno de sus diarios la peripecia compartida junto a Granados.
Durante el prolongado periplo voluntario que tuvo ciertamente mucho de odisea, los dos osados viajeros recorrieron parte de Argentina, Chile en casi toda su extensión, Perú, Colombia y Venezuela. Como los diarios que le dieron origen, el filme no es una historia de hazañas, sino el minucioso retrato de una experiencia singular, que le permitió al futuro comandante Guevara ingresar en las entrañas de un continente de paisajes subyugantes, una geografía desafiante y cuadros de despiadada injusticia social. Con un lenguaje visual elocuente no exento de poesía, el realizador brasileño Walter Salles reconstruye minuciosamente las circunstancias, los ambientes y las situaciones.
La obra traslada la pasión de la escritura a la universal magia del celuloide, retratando el sobrecogedor cruce de la imponente cordillera de Los Andes rumbo al vecino Chile, plena de revolcones por lo accidentado de la topografía transitada.
En esa geografía inhóspita, los jóvenes aventureros, que viajaron con la credencial de «expertos» en leprología, recorrieron la inmensa belleza de las montañas, volcanes y lagos del Sur del continente a través de Valdivia y Temuco, para arribar finalmente a Santiago. En ese azaroso itinerario registrado en el filme, Salles describe el primer contacto del joven Guevara con el grotesco rostro de la pobreza y la injusticia social. En su diario, el Che reflexiona: «…allí, en estos últimos momentos de gente cuyo horizonte más lejano fue siempre el día de mañana, es donde se capta la profunda tragedia del proletariado de todo el mundo. Hasta cuándo seguirá este absurdo orden de cosas basadas en el sentido de casta…» La película reconstruye todo el itinerario del joven, retratando explícitamente su experiencia iniciática en contacto con una realidad siempre dolorosa, tan traumática como el agobiante asma que jamás logró quebrantar su espíritu inclaudicable.
Adaptando las memorias del protagonista con la mayor veracidad posible, Salles reconstruye el itinerario de hambre y privaciones de los dos jóvenes, aunque naturalmente enfatiza la solidaridad que subyace en esos ambientes de naturaleza hostil pero generosa. Las cámaras recorren la cordillera en su mágica inmensidad, pero también la desolada pesadilla de los desiertos, la muerte en los indígenas en las minas de cobre y la despiadada explotación del hombre por el hombre.
La imagen de Cuzco resulta una de las secuencias sin dudas más impactante, por la visualización de las ruinas de una civilización que se niega a perecer, pese a la indiferencia y la frivolidad de una sociedad contemporánea que no respeta identidades culturales.
El filme narra un tramo capital de la vida de Ernesto Guevara, quien al regresar de ese primer viaje por el saqueado continente americano, ya no era el mismo.
Había conocido el valor de la solidaridad, pero también el rigor de la intemperie, que padecían y aún padecen millones de latinoamericanos expulsados por un sistema insensible y despiadado.
La película recrea la grandeza de los andinos picos nevados, la sobrecogedora belleza de los lagos y la aureola mítica de brillantes civilizaciones extintas, pero también el inmoral rostro de la pobreza, la explotación y el saqueo. Diarios de motocicleta es un documento impactante y elocuente, que mixtura la aventura con el testimonio, retratando muchas de las miserias humanas aún subyacentes en el continente americano. De todos modos, quizás lo más trascendente es el rescate de los años juveniles de Ernesto «Che» Guevara, que constituyeron el fermento de su posterior ética de compromiso y su epopeya revolucionaria.
El realizador brasileño Walter Salles construye una obra de escritura visual removedora, que captura en el celuloide toda la pasión de un personaje emblemático, que pocos años después quedaría registrado en la historia universal del continente. *
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