CON VIRGINIA LAGO Y LUISA KULIOK, PROTAGONISTAS DE "PORTEÑAS"

"El buen teatro tiene que entretener"

Agradables, amenas y con matices implacables en su forma de pensar y manifestarse, estaban Luisa Kuliok y la actriz mayor Virginia Lago. Visitaron nuestro país para presentar una obra que se estrenará el viernes 1º de octubre en el Teatro Stella. Con un enorme aplomo en sus palabras y contundentes pensamientos sobre varios tópicos fue como comenzó la charla con ellas, para lo que Virginia Lago dijo: «Cuando vengo, le pego una leída a LA REPUBLICA, uy, perdón, ¿ya estás grabando?».

Adelante, vale la pena conocerlas.

-¿Desde muy pequeña comenzó a incursionar en teatro verdad?

-Lago: Sí. Toda la vida transité esta tarea, arriba de escenarios, estudios de televisión, cine, desde los quince años más o menos.

-¿Cuál es el predilecto para trabajar, teatro o cine?

-L: Me gusta más hacer teatro, el placer que me produce el teatro no me lo produce ninguna otra cosa.

-Kulliok: Para mí el teatro es lo más grande. Es el origen de todo, cuando yo era chica quería ser actriz, y lo que existía era ser actriz de teatro no de otra cosa.

-No había tampoco tantas escuelas e instituciones para formarse teatralmente

-K: Sin lugar a dudas. Yo me formé con un maestro que se llama Agustín Alezzo pero siempre el teatro era la meta, lo demás es una distorsión que tiene la televisión, triunfos rápidos con jóvenes que a veces no tienen una solidez detrás que están muy apoyados por lo mediático. Se deforma un poco los valores de la tarea me parece. Cuando hice telenovelas había sido mamá hacía muy poquito y extrañaba horrores el teatro; sin embargo, cuando dejé la tele no la extrañé para nada.

-¿Qué fue lo último que hicieron en televisión?

-L: Herederos del poder y antes Mujercitas que anduvo muy bien. En teatro lo anterior a esto, fue un espectáculo de García Lorca que también lo hice acá, El ángel, y me dieron un premio a mejor espectáculo extranjero.

-K: Un amor de película fue lo último que hice en teatro que, también, lo hicimos acá en Uruguay.

-¿No creen que la televisión argentina está plagada de materiales innecesarios?

-L: Ah, pero por supuesto, está lleno de televisión basura si es lo que me querés decir (risas).

-Y ocupan muchas veces espacios que podrían ser utilizados de forma más creativa e informativa.

-L: Son decisiones, también. Es como una moda.

-K: Mirá, una de las satisfacciones que uno puede tener al ser actriz después de tantos años es decir, bueno, participo de esto y en esto no quiero estar. El poder económico siempre ha sido el rey y cada vez más lo es. La televisión está con el poder económico. Si uno puede preservarse de determinadas producciones ya me parece fantástico.

-¿Les ha quedado asignaturas pendientes en lo laboral?

-L: Sí, una que tenía pendiente era dirigir teatro y me saqué las ganas y lo logré. Dirigí tres obras de teatro: Crímenes del corazón, después una obra de una uruguaya, Raquel Diana que se llamó Cuentos de hadas, La farolera de María Elena Walsh y El ángel de García Lorca.

-Víctor Laplace nos comentó que un detonante que -en cierta forma- desfavorece al teatro es la cantidad de jóvenes que no se asociaron a la Sociedad de Actores, ¿es así?

-L: Hay crisis en todos los ámbitos y también hay una crisis profunda en la Sociedad de Actores. Antes la Sociedad de Actores era muy potente, muy peleadora defendiendo los derechos del actor tratando de conseguir mil y una ley que nos amparara, y ahora hace ya hace unos años que está muy abandonado el actor. Las crisis tienen siempre una vuelta y se modifican, y creo que esto se va a modificar para bien.

-¿Es crítica la situación del teatro en nuestros tiempos?

-L: Y sí. Está en crisis como todo, es difícil vivir en la Argentina y la falta de trabajo es enorme, esperemos que haya alguna solución. Estamos pasando momentos muy difíciles pero estamos creyendo, esperanzados de que tenemos un presidente honesto.

-¿Qué votaron la última vuelta?

-L: Yo voto a los socialistas, siempre.

-K: Yo no voté a Kischner, pero creo en nuestro presidente y lo apoyamos.

-L: Aparte fue elegido por todos, por lo tanto lo respetamos y todo lleva tiempo.

-¿Cuál es la temática de Porteñas, la obra que vienen a presentar la semana entrante en el Stella?

-K: Es un espectáculo que adoramos hacer porque es la posibilidad de contar con una historia que nos permite reírnos mucho y también emocionarnos. Yo considero que el buen teatro tiene que entretener, no por eso debe ser vacío, vago o pasatista, se puede lograr entretener con ideas o conceptos con sensibilidad y creo que esto es lo que ofrece Porteñas.

-L: La historia comienza a principios del siglo veinte hasta la democracia. Cinco mujeres que son María Rosa Fugazot, Esther Goris, Luisa Kulliok, María Valenzuela y quien te habla se reúnen en una casa. Vienen de distintos estratos sociales con distintas maneras de pensar. Ahí cada una presenta su forma de ser, cada una alimenta a la otra, se enfrentan y se quieren entre otras cosas. Estas mujeres están queriendo ocupar un lugar, ya que a la mujer en sí le ha costado obtener su lugar. Es interesante como siendo provenientes de lugares tan distintos pueden convivir y entenderse, y tiene mucho que ver con la democracia que asomaba. La democracia es eso: respetar las maneras de pensar, respetar al otro como es.

-K: Y está contado desde una forma sencilla, no intelectualmente hablando difícil. Aparte cuenta con un humor muy llevadero que hace que la obra no se torne densa y es para todo público, la reflexión abarca a todos. *

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